|
Revista | domingo 1 de noviembre 2009 Bendecida por la genética
Esa esbelta figura, que muchas luchan por alcanzar sudando en gimnasios, ella la heredó de su madre.
A Diana Flores Cantor le encanta ser de complexión delgada por tres razones: puede comer lo que desee sin engordar, practicar el modelaje y vestirse de cualquier manera y verse siempre bien. “Todas las personas somos diferentes.
Yo soy delgada porque así me tocó y me alegra, pero si mi cuerpo fuese distinto, me aceptaría de igual manera”, comenta esta bella modelo que seguirá en las pasarelas “hasta que envejezca”.
|