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Deportes | lunes 2 de noviembre 2009 Yanquis a uno, Alex otra vez
Alex Rodríguez conectó un doblete en el noveno episodio, que rompió un empate y le dio el triunfo a los Yanquis sobre los Filis. LA PRENSA/ Jed Jacobsohn/Getty Images/AFP
Ya no pueden decir que Alex Rodríguez es un bateador inútil en postemporadas. El nuevo A-Rod se ha convertido en un bateador de momentos grandes, como anoche en el cuarto juego de la Serie Mundial en Filadelfia, en el cual con un doblete en el noveno episodio, quebró un empate y dirigió a los Yanquis de Nueva York a una victoria 7-4 sobre los Filis, dejando a los Mulos a punto de ganar el campeonato.
Los Yanquis tiene ahora tres victorias por una derrota y esta misma noche (7:00 p.m.) en Filadelfia tienen la oportunidad de ganar su primer título en nueve años.
Los Filis, justamente los actuales monarcas de las Grandes Ligas, parecían salvarse, al empatar el juego en el cierre del octavo con un cuadrangular de Pedro Feliz ante Joba Chamberlain.
Sin embargo, el rematador Brad Lidge no ha dejado de ser el tirador inseguro de toda la temporada y aún sacando los dos primeros outs, no pudo completar su labor.
Johnny Damon dio hit y robó la segunda base, y Mark Teixeira fue golpeado, Así, quedó el escenario preparado para que Alex descargara un doblete al rincón del bosque izquierdo que puso arriba a los Yanquis 5-4, mientras Jorge Posada remataba con otro extrabases que llevó las últimas dos anotaciones al plato.
En el tercer juego, Alex fue el hombre que levantó el voltaje de los Yanquis, con un jonrón que rompió el dominio de Cole Hamels. Ahora, le tocó ser el de la estocada final.
Con únicamente tres días de descanso, C.C. Sabathia subió a la colina por los Yanquis e hizo su trabajo, al lanzar 6.2 entradas de siete hits, tres carreras, tres bases y siete ponches.
El verdugo del zurdo fue una vez más Chase Utley, quien en el primer episodio le dio doble empujador de una carrera y en el séptimo lo envió a las duchas con un cuadrangular.
De cualquier modo, C.C. había dejado el juego ganado 4-3, gracias a que en el sexto se salió de un atolladero, que parecía que sería un golpe anímico, del cual no se recuperarían los Filis.
Con dos a bordo y ningún out, Sabathia se agigantó en la loma dominando a su más fiero enemigo, Utley, en un inofensivo elevado al campo corto. Luego eliminó a Howard en un fly en el infield y cerró fulminando a Werth por la vía de los strikes.
No obstante, el bateo largo de Filadelfia resurgió en el momento más esperado.
Utley envió a las duchas a Sabathia con un cuadrangular en la séptima entrada y dos outs, para estrechar el marcador 4-3, y Feliz enganchó una bola rápida de 97 millas de Chamberlain para el 4-4 en el octavo, el cual no duró mucho.
Los Yanquis retomaron la delantera en el inicio del noveno y el panameño Mariano Rivera se encargó de los últimos tres outs con la autoridad que le caracteriza, para sellar el triunfo.
Final
Yanquis 7 Filis 4
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