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Nacionales | lunes 2 de noviembre 2009 Denuncian a gringo por tomatierra
Vigilantes armados (al fondo) no dejan pasar a nadie hacia la finca La Locura, mientras que el mandador de la familia Ramírez muestra los enseres que están a la intemperie, luego de ser desalojados por trabajadores del norteamericano Glenn Edward Dias. El ciudadano norteamericano Glenn Edward Dias fue denunciado de invadir una propiedad en las faldas del volcán Mombacho, por el matrimonio granadino de Emilio y Berta Ileana Ramírez.
Según los denunciantes, ellos son dueños de una finca denominada La Locura, ubicada en el Mombacho, de aproximadamente 100 manzanas de terreno. La Locura se deriva de otra finca que perteneció al abuelo de Berta Ileana Ramírez.
Pero hace tres años, el norteamericano Glenn Edward Dias adquirió una finca denominada El Trabajo, que está situada junto a la finca La Locura, “pero sin derecho de servidumbre de paso sobre nuestra propiedad”, explicó el matrimonio Ramírez.
“El señor Dias pretendió ejercer ese derecho (de pase) a la fuerza y, al no lograrlo, entabló un juicio legal, inicialmente sobre el derecho de pase, convirtiéndolo posteriormente en un juicio sobre supuestos derechos de posesión de él, estando siempre nosotros en dominio y posesión de la propiedad (La Locura)”, expuso Emilio Ramírez.
La familia Ramírez fue sorprendida el pasado viernes 23 de octubre, cuando el norteamericano, junto al juez Primero Distrito de lo Civil de Granada, Vicente Santamaría Ramos, 12 vigilantes armados y unos 30 civiles ingresaron a la propiedad y desalojaron a los trabajadores de los Ramírez, tomaron posesión de la propiedad, no dejando entrar a nadie desde entonces.
Los Ramírez indicaron que son 70 manzanas de tierras aproximadamente las que pretende robarles el norteamericano Glenn Edward Dias.
JUEZ EXPLICA
LA PRENSA trató de contactar al extranjero, pero no fue posible ubicarle porque no tiene residencia fija, dijeron sus trabajadores.
Pero el juez Santamaría explicó que el caso de La Locura es una propiedad con problemas legales.
Indicó que una sobrina del matrimonio Ramírez aparentemente se apropió de las escrituras originales y vendió la finca La Locura al norteamericano.
Según el judicial, él sólo llevó un juicio de amparo en la posición, que entabló el extranjero luego de que al comprar quiso tomar posesión de La Locura, pero fue desalojado por trabajadores de los Ramírez.
En el juicio, el juez Santamaría determinó que debía restablecerse al norteamericano en la propiedad y por eso lo acompañó el día en que echó fuera a los trabajadores de los Ramírez.
Santamaría agregó que la Policía fue notificada de la acción, pero no acompañó a la ejecución del mandato judicial, por lo que el norteamericano se valió de los servicios de una empresa privada, lo cual es usual en Granada.
El matrimonio Ramírez manifestó que el juez Santamaría no podía fallar el caso, porque él sólo atiende los casos que están en el norte de Granada, y La Locura está en el sur, por lo cual debió tramitar la causa el juez Segundo Distrito de lo Civil de Granada, Henry Sacasa, y Santamaría no tenía competencia en el mismo.
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