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Revista | lunes 2 de noviembre 2009

No se necesita un gran sello disquero para ganar un Grammy

Luis Enrique.
LA PRENSA/CORTESIA

LOS ANGELES/AFP

 

Simple coincidencia o resultado de la revolución en el consumo de música: todos estos factores influyeron para que una representación más amplia de artistas latinoamericanos, varios de ellos sin grandes sellos disqueros, lleguen nominados el jueves a los Grammy Latinos.

 

En el 10º aniversario de la versión latina de estos reconocidos premios, en las 49 categorías que se premian hay artistas “indie” (independientes) de Perú y Venezuela, y en rubros codiciados como Grabación del Año destaca el trabajo brasileño de Ivan Lins y la Metropole Orchesta, un país que suele tener su categoría aparte.

 

El reconocimiento a sellos de grabación de menor porte también ha sido destacado en un rubro relevante como Canción del Año, en el cual dos temas producidos por compañías pequeñas lograron competir: Verte sonreír de Alejandro Lerner (El Pie Records) y Yo no sé mañana de Luis Enrique (Top Stop Music).

 

“Hay muchas oportunidades en plena transición de la dominación de lo físico a lo digital”, notó a la AFP Simeon Chapin, director de mercadeo del sello Cumbancha que produjo a los peruanos Novalima, nominados a Mejor Álbum de Música Alternativa.

 

“Creo que internet ha dado oportunidades para que música excepcional sea escuchada a través de vías que antes no se podía por los modelos viejos de distribución y promoción”, apuntó Chapin resaltando la vitalidad que ha dado a la música alternativa poder llevar su obra “fuera del mainstream ”.

 

“Este tipo de nominaciones sin gran respaldo de una gran disquera era mucho más difícil que sucedieran hace pocos años”, dijo a la AFP el percusionista Mauricio Arcas, de la agrupación venezolana Los Amigos Invisibles que el jueves conocerán su suerte en la misma competencia que Novalima, con su disco Commercial producido por su propio sello Gozadera Records.

 

Percibidos como un premio que ha puesto mucho acento en el pop masivo que se consume en México y el público latinoamericano en Estados Unidos, los Grammy Latinos, seleccionados y concedidos por miembros de la Academia Latina de la Grabación (LARAS), muestra este año que integró más la región.

 

“Quizás por los cambios en el consumo de la música, quizás porque la plataforma de internet ha hecho que se pueda acceder a mucha más música, puede ser que todo eso haya influido en algo de la selección de este año, pero para nosotros es absolutamente circunstancial”, dijo Gabriel Abaroa, presidente de LARAS a la AFP.

 

Charly García.

LA PRENSA/AP/Felix Alonso

 

Según Abaroa, “no existe una predeterminación a crear un equilibrio de selección por países, el imperativo es que sea buena música venga de donde venga y bajo las reglas de géneros y estilos que siempre hemos manejado”, explicó.

 

Esta semana la organización de los Grammy Latinos también dejará la sensación de haber considerado todos los puntos cardinales del continente en su reconocimiento de artistas que han llevado a cabo contribuciones “creativas de sobresaliente importancia artística en el campo de la grabación durante sus carreras” musicales. Entre ellos, al roquero argentino Charly García, los mexicanos Marco Antonio Muñiz y Juan Romero.