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Sucesos | martes 3 de noviembre 2009 Asesinan a vigilante
Aún no se conocen los motivos por los que Rigoberto Alvarado fue ultimado de dos balazos en su centro de trabajo. Eran las 7:30 p.m. del domingo cuando tres sujetos desconocidos llegaron a la Farmacia Farx-Mart, ubicada en la entrada a Las Sierritas de Santo Domingo y mataron a Rigoberto Antonio Alvarado Barberena, de 29 años, vigilante de ese local.
Según algunos testigos, los antisociales andaban a bordo de un carro blanco que estaba estacionado a unos cuantos metros del local.
Eduardo Pérez, otro de los vigilantes, dijo que las administradoras de la farmacia vieron que uno de los sujetos le colocó al ahora fallecido la pistola en el costado y luego se lo llevaron a la parte lateral del negocio, donde sin piedad lo ultimaron de dos balazos: uno en el costado y el mortal que impactó en su corazón.
“Ellos vinieron a este lugar directamente a matarlo, porque es lo único que hicieron y luego huyeron”, dijo Pérez.
La Policía asegura que el móvil del crimen no es el robo, sino más bien una pasada de cuentas, porque no se le llevaron la cartera, la pistola y tampoco nada de la farmacia.
OTRO CRIMEN
“El que a hierro mata a hierro muere”, dice el conocido refrán. Esta vez pasó con el joven José Roberto Murillo González, de 20 años, quien recibió dos puñaladas: una en el brazo izquierdo y la otra a la altura del pulmón.
Este hecho de sangre ocurrió la tarde del domingo en el “Callejón de la Muerte”, en el Mercado Oriental, que cita del cine México 1/2 cuadra al norte, 75 varas al este.
Alba Nubia González, madre de la víctima, afirmó que su hijo estaba tomando licor a veinte metros de su casa, en el “Callejón de la Muerte”, cuando aparecieron varias personas armadas de cuchillos.
Según el relato de la madre, José Roberto robaba en compañía de tres sujetos conocidos como “El Mudo”, “Mingo” y “Andrés”, motivo por el cual considera que quienes lo mataron en algún momento fueron despojados de sus pertenencias.
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