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Nacionales | miércoles 4 de noviembre 2009

Alumnos en peligro por viejo techo

Temor sienten los estudiantes del colegio 22 de Septiembre La Viña, donde el techo de la escuela está por caer.
LA PRENSA/ H. ESQUIVEL

El techo de la escuela 22 de Septiembre La Viña, ubicada en el barrio Lomas de San Judas, en Managua, podría caerse en cualquier momento y poner en peligro a los casi 500 estudiantes del centro.

 

Esta casa de estudio recibe a los niños en edad escolar de los barrios Herlinda López, Lomas de San Judas y Tierra Prometida.

 

“Tenemos miedo porque el techo no sirve. No sé, en cualquier momento nos puede caer encima. Mis compañeros y yo sentimos miedo porque hay unos mecates que detienen las tablas (cielo raso) y si eso se revienta, se cae sobre nosotros”, advirtió Laleska Sarahí Brizuela, de 9 años y estudiante de quinto grado.

 

La subdirectora del centro educativo, Urania Ocampo, señaló que la principal causa por la que las autoridades no han invertido es que el terreno de la escuela es privado.

 

“Hemos pedido ayuda en lo que corresponde al techo, hemos metido cartas para restaurar la pintura. Hemos solicitado ayuda al Mined y a la Alcaldía de Managua, pero no nos dicen nada. Aquí hay niños estudiando, la escuela es pública, no se cobra pero el terreno es privado”, admitió Ocampo.

 

ILEGALIDAD

 

 

Según datos del Ministerio de Educación (Mined), unas seis mil escuelas a nivel nacional carecen de títulos de propiedad.

 

Hasta el año pasado el Mined tenía la meta de legalizar 1,400 propiedades a nivel nacional para conseguir la inversión en infraestructura para estos centros educativos.

 

No obstante, los estudiantes del 22 de Septiembre La Viña podrían resultar heridos cuando el techo de las aulas viejas caiga.

 

“Sabemos que es un peligro, queremos mejorarles esta situación a los niños, pero no nos responden las solicitudes”, manifestó Ocampo.

 

LA PRENSA buscó la versión del ministro de Educación, Miguel De Castilla, pero no respondió las llamadas telefónicas.

 

SIN PUPITRES

 

 

La situación en este centro de estudios es deplorable, los niños sólo disponen de dos pabellones y una cancha deportiva.

 

María Regina Olivas, de 9 años y estudiante de cuarto grado, pidió al Mined más pupitres para su escuela.

 

“No permitan que vengan los vagos aquí, queremos que compongan aquí porque en el aula está por caernos el techo, cada vez que llueve encontramos las sillas mojadas, ya no tenemos ni sillas”, dijo Laleska Brizuela.