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Opinión | jueves 5 de noviembre 2009

En Letra Pequeña

 

OPORTUNIDAD DE ORO

 

Los diputados de oposición tienen en sus manos una oportunidad de oro para romper con la fuente de poder del Frente Sandinista. Entre lo que queda de 2009 y el 2010 quedarán vacantes unos 30 cargos, de los cuales unos 20 son “altos cargos”, o sea magistrados de la Corte Suprema de Justicia, del Consejo Supremo Electoral, Contralores, Procuradores, Fiscales, etc. La posibilidad de contar con un racimo tan importante de cargos sucede una vez cada diez años y podría ser la solución “civilizada” para desatar el nudo gordiano que ahoga a Nicaragua.

 

MONEDA DE CAMBIO

 

La clave de todo está en romper con el mito, aceptado de tanto repetirse, que sin el Frente Sandinista no se puedan elegir ninguno de los 30 cargos que quedarán vacantes próximamente y para los cuales se necesita contar con 56 votos parlamentarios. Precisamente los cargos, tan altos y en tan gran número, podrían ser la moneda de cambio para conseguir a los diputados que hoy satelitan alrededor del Frente Sandinista, básicamente por las prebendas que consiguen con los rojinegros. Liberales, renovadores sandinistas, BUN, ALN, independientes y aliados del Frente Sandinista suman fácilmente los 57 votos en el parlamento.

 

REPARTIR EL PASTEL

 

Si los aliados sandinistas reciben la parte del pastel que en el pacto tradicional recibiría el Frente Sandinista, ¿ustedes creen que por lo menos no pensarían en la oferta? Más aun si se calcula que los actuales aliados tienen muy pocas posibilidades de repetir en la boleta sandinista. ¿Ustedes creen que doña Miriam Argüello no aceptaría una magistratura en la Corte? ¿Agustín Jarquín, Brooklyn Rivera y Elia María Galeano no quisieran tener un contralor o un magistrado en el Consejo? Estoy seguro que si el que estuviera en esta situación fuese el Frente Sandinista, ya hubiesen cuadrado las matemáticas para dejar a su contraparte oliéndose el dedo.

 

MAL MENOR

 

Obviamente, ésta no es la mejor manera de elegir a las autoridades. A mí me da una profunda tristeza comprobar que la única forma de quitarle la hegemonía del poder al Frente Sandinista, sin llegar a la violencia, es haciendo una mayoría en la Asamblea Nacional a través de la repartición de cargos. Pero, ¿hay otra forma que estos diputados actúen? Desgraciadamente sabemos que no. Estamos, otra vez, entre dos males, eligiendo el menor.

 

IMPUNIDAD

 

El Fiscal que enreda la denuncia, el contralor que se hace el ciego, el juez que falla según la camiseta política de la víctima y el victimario, el policía que evita mirar el delito que se comete en sus narices y que cuando ponen la denuncia no encuentra nunca al hechor aunque le den nombres, fotos, vídeos, dirección y signo zodiacal… Todos ellos son más culpables aun que aquellos que roban, golpean y abusan. El mayor problema no es que un ciudadano robe dinero del Estado o que un partidario golpee a otro porque no está de acuerdo con sus ideas. El mayor problema es que nadie castigue a quienes hacen esto, porque al no haber castigo se está dando luz verde para que estos mismos y otros más hagan otras fechorías cobijados en la impunidad que les da tanto delincuente que hay en cargos públicos.

 

PREGUNTA

 

Si el modelo de sociedad que excita a Daniel Ortega es el cubano o el venezolano, ¿por qué tiene a sus hijos estudiando y viviendo en Costa Rica, el modelo social que aparentemente detesta?