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Internacionales | sįbado 7 de noviembre 2009

Merkel estaba en un sauna cuando cayó el muro

El edificio del Parlamento alemán tal y como se ve ahora (abajo). El muro que dividía Berlín pasaba justo enfrente (arriba).
LA PRENSA/AFP/GERARD MALIE / JOHN MACDOUGALL

BERLÍN/AFP

 

La ida al sauna, rutina que practicaba cada semana, impidió a la futura cancillera Ángela Merkel, criada en Alemania comunista (RDA), presenciara hace veinte años, el jueves 9 de noviembre de 1989, la histórica caída del Muro de Berlín.

 

“Había ido al sauna con una amiga, como lo hacía todos los jueves. Cuando salí, el puesto fronterizo de Bornholmer Strasse, uno de los primeros que franquearon el paso entre el Este y el Oeste de Berlín, estaba abierto, entonces pasé del otro lado”, contó Ángela Merkel en un programa de la televisión alemana.

 

Más tarde “me encontré en un apartamento con gente perfectamente desconocida que nos invitó a tomar una cerveza”, recordó Merkel, que en aquel entonces tenía 35 años y trabajaba en la división de física de la Academia de Ciencias de Berlín Este.

 

UNA BROMA RECURRENTE CON SU MADRE

 

Antes de ir al sauna, Merkel había invitado a su madre a comer ostras en un palacio de Berlín Oeste.

 

“Era una broma recurrente entre nosotros. Decíamos que cuando la frontera cayera iríamos a comer ostras a Kempinski”, dijo Merkel, precisando que ni ella ni su madre tenían muchas esperanzas.

 

Sin embargo, Merkel recordó que esa noche, cuando lanzó la ritual invitación, le dijo a su madre: “Presta atención. Puede pasar dentro de poco”.

 

Ángela Merkel, que en 2005 se convirtió en la primera cancillera oriunda de la ex RDA, nació en Hamburgo, norte de Alemania. Sin embargo, cuando tenía apenas unos meses su padre, un pastor enviado del otro lado del la Cortina de Hierro para evangelizar la Alemania comunista, se instaló en la ciudad estelamena de Templin, en la RDA.

 

La cancillera, reelecta por cuatro años al frente de Alemania gracias a la victoria de los democristianos y los liberales en las elecciones legislativas el 27 de septiembre pasado, inició su carrera política justo después de la caída del Muro, bajo el ala protectora del ex canciller Helmut Kohl.

 

NUNCA QUISO IRSE AL OTRO LADO

 

Merkel, que conocía el modo de vida occidental, ya que viajaba frecuentemente a Hamburgo para visitar a su abuela, nunca quiso irse de la RDA por apego a su familia y sus amigos. “Era un paso difícil dejar el mundo en el cual vivía, por esa razón no lo hice”, comentó.

 

RECTA FINAL DE FESTEJOS

 

Por otra parte, Berlín arriba hoy a la recta final de las celebraciones conmemorativas del 20 aniversario de la caída del Muro, que culminarán el lunes con un acto solemne ante la emblemática Puerta de Brandeburgo, al que asistirán estadistas de todo el mundo para recordar el fin de la división alemana.

 

Mientras, los berlineses sufren desde hace días las incomodidades de un nuevo Muro de Berlín, provisional y en muchos casos invisible, debido a las fuertes medidas de seguridad, que han provocado cortes y cierres de calles precisamente en muchos lugares por los que hace dos décadas discurría el Telón de Acero.

 

Éste es el caso de la propia Puerta de Brandeburgo, que, como en tiempos de la división de la ciudad, vuelve a ser infranqueable al encontrarse completamente vallada y vigilada por un fuerte dispositivo policial que obliga a los turistas a tomar fotos a distancia.

 

El acto solemne finalizará con el derribo de una simbólica cadena de piezas gigantes de dominó de 1.5 kilómetros de longitud a lo largo del trazado del antiguo Muro de Berlín, pintadas por numerosos artistas, escolares y estudiantes para recordar la caída del Telón de Acero y el fin de la división de Berlín, Alemania y Europa.