logo laprensa

Internacionales | sábado 7 de noviembre 2009

Confían en el Ejército

 

 

 

Dos mil 500 soldados del Ejército salvadoreño comenzaron ayer a vigilar las calles de El Salvador, para tratar de frenar la ola de violencia que deja  una media de 14 muertes diarias en  el país, convirtiéndolo en uno de los más peligrosos del mundo.   Enfundados en sus impecables trajes camuflados verde olivo y portando su fusil de asalto estadounidense M-16, los militares  fueron desplegados en  19 municipios ubicados en cinco de los 14 departamentos del país  con mayores índices de inseguridad, con la única misión de  proteger a la ciudadanía, en una labor que durante seis meses realizarán en conjunto con la Policía.
LA PRENSA/AFP/OSCAR RIVERA