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Internacionales | domingo 8 de noviembre 2009 Obama aboga por su reforma sanitaria
“Obama mintió. La abuela murió”, reza la pancarta de un manifestante contra la reforma sanitaria. Washington/ EFE
El presidente de EE.UU., Barack Obama, acudió este sábado a la Cámara Baja para convencer a los demócratas indecisos de que aprueben una reforma de salud que aspira a extender una cobertura casi universal en el único país desarrollado que no la tiene.
Obama se ha marcado la aprobación de la reforma como uno de los objetivos clave de su presidencia y en su reunión con los demócratas dejó clara la relevancia de la votación, que se esperaba iniciara ayer mismo.
En una declaración posterior desde la Rosaleda, el presidente dijo haber recordado a los legisladores que “una oportunidad como ésta sólo llega quizá una vez en una generación”.
“Insto al Congreso a responder a la llamada de la historia y votar sí”, arengó el presidente.
Pese a que los demócratas cuentan con una cómoda mayoría en la Cámara de Representantes, las dificultades para lograr la aprobación del proyecto reflejan su complejidad y las grandes diferencias al respecto en el país.
La propuesta, de casi 2.000 páginas, prevé extender la cobertura a 36 millones de estadounidenses sin seguro de salud, que estarían obligados a pagar las mensualidades a aseguradoras privadas o a un plan público, con la ayuda de subsidios.
Para el erario nacional, el sistema costará 1,1 billones de dólares durante 10 años.
El plan prohíbe además a las aseguradoras privadas negarse a extender una nueva póliza a personas que sufren alguna enfermedad, algo que hacen actualmente y que es un desastre para muchos estadounidenses que contraen una dolencia grave cuando están sin seguro.
Los republicanos están en contra de la propuesta y es probable que los líderes demócratas no logren ni siquiera arañar un sí del lado del partido de la oposición, por lo que tendrán que confiar exclusivamente en sus correligionarios.
Los demócratas cuentan con 258 escaños en la Cámara, frente a los 177 republicanos, y lograrán la aprobación del proyecto con 218 votos.
Durante el debate los republicanos reiteraron su oposición al proyecto, principalmente por su costo y porque implica una expansión de los programas públicos.
Por su parte, el líder republicano en la Cámara Baja, John Boehner, prometió que su partido “hará todo lo que pueda” para que descarrile el proyecto de ley.
Pero los demócratas se manifestaron esperanzados y destacaron el carácter histórico de la votación. “Esto es algo que no se ha intentado en los últimos cien años”, dijo el legislador James Clyburn en una rueda de prensa.
La principal oposición a la reforma propuesta por el presidente estadounidense Barack Obama llega de parte de la oposición republicana, que cree que la reforma es muy costosa. “Más impuestos, más gastos y más gobierno no es el plan de reforma que respalda el pueblo”, dijo la legisladora conservadora Virginia Foxx.
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