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Internacionales | domingo 8 de noviembre 2009

Pozos petroleros paralizados por inundaciones en México

VERACRUZ/EFE

 

Al menos noventa pozos petroleros y de gas natural asentados en Veracruz y Tabasco, este y sudeste de México, se encuentran fuera de operación como consecuencia de las inundaciones que azotan esa región, informaron hoy fuentes de Petróleos Mexicanos (Pemex).

 

El administrador del Activo Integral Cinco Presidentes de Pemex, Fernando Flores Rivera, quien supervisa un conjunto de 241 pozos de la zona, detalló que la producción de petróleo crudo cayó de 60,000 barriles diarios a 26.280 (-56,2%).

 

Las precipitaciones desencadenadas por el frente frío número 9, inundaron decenas de pozos petroleros o sus accesos por lo que 1,500 trabajadores de Pemex se vieron imposibilitados para llegar a sus zonas de trabajo.

 

Las mismas fuentes detallaron que alrededor del 90% de las instalaciones de bombeo quedó paralizado, lo que afecta a los complejos petroquímicos de La Cangrejera y Pajaritos, ubicados en el puerto de Coatzacoalcos, en la zona sur de Veracruz.

 

Los pozos se encuentran ubicados en campos petroleros de Agua Dulce, Las Choapas, Moloacán e Ixhuatlán del Sureste, pertenecientes al estado de Veracruz y en Huimanguillo, y Cárdenas del estado de Tabasco, el otro de los estados afectados.

 

Desde el viernes se habilitó un puente aéreo con dos helicópteros de Pemex para trasladar a trabajadores a los pozos petroleros que no se encontraban inundados para iniciar la producción de petróleo crudo y gas natural.

 

En tanto el administrador de zona de Pemex aclaró que la producción que no está en riesgo es de los campos de las zonas de Nanchital, de donde salen 4O,000 barriles de petróleo diarios.

 

En Veracruz suman once los municipios afectados por las lluvias e inundaciones, las cuales han dejado desde el martes pasado 18,000 damnificados, 1,500 de ellos realojados en refugios, y unas 20,000 viviendas con daños estructurales.

 

En el vecino estado de Tabasco, más hacia el sur, comunidades de de los municipios de Cárdenas y de Huimanguillo permanecen aislados por cortes a carreteras como consecuencia del desbordamiento de ríos y de lagunas en la zona.

 

Hasta ahora hay 150 comunidades rurales inundadas y unas 200,000 personas damnificadas, y en puntos varios del estado hay escasez de alimentos y de agua.

 

"Las comunidades necesitan de alimentos y de más brigadas médicas para su atención", dijo esta mañana el alcalde de Huimanguillo, Oscar Ferrer.

 

El sector de ganaderos ha alertado de que podrían morir 2,000 cabezas de ganado por la falta de alimento y zonas de pasto.

 

"Necesitamos alimento, que nos ayuden mientras pasa la emergencia", dijo Arquímedes Vera, un ganadero de la zona de Huimanguillo.