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Economía | lunes 9 de noviembre 2009

Medidas para los tiempos de las “vacas flacas”

Ofrecer a los animales una mezcla de sal común con minerales, así como agua fresca y limpia en abundancia son parte de las medidas a tomar en tiempos de sequía.
LA PRENSA/ CORTESÍA TECHNOSERVE

ESPECIAL PARA LA PRENSA

 

Las vacas flacas no se preñan, por lo tanto cuidar la alimentación del ganado en períodos de sequía —como la que actualmente enfrenta Nicaragua— puede ser la clave para mantener o perder dinero en el sector pecuario según indican especialistas en ganadería de TechnoServe, una organización internacional con amplia experiencia en ese sector en Latinoamérica y África.

 

“Las vacas producen a lo largo de su vida útil de 900 a 1,500 dólares, distribuidos en tres o cinco partos. En cada parto el productor percibe unos 100 dólares por la venta del ternero y 200 dólares por la venta de leche”, explica Martín Lacayo, especialista en asistencia técnica ganadera de TechnoServe.

 

“Entonces la falta de alimento para el ganado puede afectar el ingreso de los productores, porque la alimentación es determinante para que las vacas queden preñadas. De allí su importancia”, manifiesta.

 

Según datos y registros de esta organización, los productores ganaderos que viven en el pacífico de Nicaragua, principalmente en Rivas, Granada, Managua, León y Chinandega, deben planificar algunas acciones en fincas que les puedan ayudar a mantener la alimentación del ganado, debido a la sequía provocada por El Niño.

 

Lacayo recomienda que las vacas preñadas —que son las que más se ven afectadas durante la sequía—, deben ser las primeras en atenderse, para que esto no cause pérdidas económicas en los productores.

 

“Los animales más propensos a sucumbir en situación de crisis forrajera o falta de pasto son definitivamente las vacas preñadas, las vacas en lactación y sus terneros; a su vez las vacas viejas y las vaquillas preñadas son más susceptibles que las vacas maduras, mientras que los novillos maduros serían los menos susceptibles”, indica el especialista.

 

RECOMENDACIONES

 

Para enfrentar esta situación, es necesario que los ganaderos realicen buen manejo de sus fincas para aprovechar todos sus recursos. Una de las recomendaciones que el ingeniero Lacayo hace a los ganaderos es realizar un inventario de todos los recursos forrajeros que se puedan utilizar en la alimentación de los animales.

 

“Hay que recordar que durante la crisis forrajera (falta de pasto), el objetivo de utilizar suplementos, como los minerales, es lograr la supervivencia de los animales al menor costo posible”, indica Lacayo, quien además recomienda al productor valorar el potencial productivo de cada animal.

 

Sin embargo, si la cantidad de alimento con la que cuentan los productores no es suficiente para alimentar a todo el hato, es recomendable vender los animales menos valiosos, como las hembras débiles o con problemas sanitarios, así mismo las vacas que tardan mucho en preñarse. Los productores también pueden reducir su inventario ganadero vendiendo los machos del hato, menos los toros, así mismo los animales que estén por debajo de la producción del hato.

 

EL AGUA ES VITAL

 

El suministro de agua es de mucha importancia en el manejo del ganado, lo recomendable es que los animales cuenten con suficiente agua todo el tiempo, sin necesidad de trasladarse largas distancias.

 

A consecuencia de las altas temperaturas ambientales en época de verano y el gran consumo de alimento deshidratado y fibroso (como pastos) que se ofrece al ganado, se recomienda aumentar drásticamente el consumo de agua en este período, la que debe proporcionarse de forma permanente y sin restricciones.

 

UN BUEN PASTOREO

 

El pastoreo del ganado también debe tomarse en cuenta como parte de las medidas que deben adoptar los productores, dado que entre más se esfuerza la actividad física del ganado, menor será el rendimiento de los animales.

 

“Hay que evitar en lo posible que el ganado camine grandes distancias especialmente en horas de mucho calor. Se debe aprovechar las horas de menor temperatura, muy temprano por la mañana, por la tarde, e incluso por la noche, para que el ganado pastoree, mientras que en las horas de mayor radiación solar y calor el ganado debería estar a la sombra, con buena disponibilidad de agua”, explica Lacayo.

 

También señala la importancia de contar con sistemas de agua para bañar al ganado, y así bajar la temperatura corporal de los animales.

 

FENÓMENO EL NIÑO

 

De acuerdo con estudios y análisis estadísticos del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), sobre el comportamiento de las precipitaciones durante el fenómeno El Niño, éstos indican una reducción significativa en los acumulados de precipitación que ocurren en la segunda fase del periodo lluvioso (agosto-octubre), principalmente en las regiones del Pacífico, Norte y Central del país. Asimismo, se considera que la temporada seca puede ser más severa de lo normal.