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Nacionales | lunes 9 de noviembre 2009 Ida todavía provoca lluvias
Reponer aunque sea una lámina de zinc es una tarea difícil para los afectados por el huracán Ida, debido a las pobres condiciones económicas en las que habitan. Ayer, el huracán Ida continuó provocando lluvias sobre Nicaragua, a pesar de que fue ubicado al sur del golfo de México y se dirigía hacia las costas del sur de Estados Unidos.
Ida impactó Nicaragua el pasado jueves como huracán de categoría uno en Sandy Bay Sirpi, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), en la Costa Caribe.
Ese mismo día se degradó y el viernes abandonó el país.
Rafaela Ñurinda, meteoróloga del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter), informó que la circulación del huracán Ida fue suficientemente amplia el fin de semana, como para provocar lluvias como un efecto indirecto.
Las precipitaciones causadas por Ida se observaron en el Pacífico, Centro y Norte de Nicaragua.
Esto explica por qué la dirección de los vientos que acompañaron a las lluvias venía en sentido contrario a lo normal, es decir, del sureste y no del oeste.
Contrario a lo que puede esperarse, en las regiones autónomas del Atlántico no se registraron precipitaciones en un lapso de 24 horas el fin de semana.
Ida fue ubicado a 155 kilómetros al oeste-noroeste de Cuba ayer por la tarde, y había desarrollado las características de huracán dos en la escala Saffir-Simpson.
El que este ciclón haya impactado con la categoría mínima en la Costa Caribe nicaragüense fue visto como una bendición por los lugareños.
Ida causó menos daños que el huracán Beta, que en el 2005 impactó en el mismo lugar, Sandy Bay Sirpi.
Sin embargo, la pobreza es tal en ese lugar, que para los habitantes, perder una sola lámina de zinc es equivalente a quedar sin casa, ya que sus posibilidades de reponerla son escasas.
Por el momento, 4 mil 300 damnificados continúan en centros de albergue temporales, tanto en Sandy Bay Sirpi como en Karawala, Laguna de Perlas y la Desembocadura del Río Grande.
En Corn Island también hubo un fuerte impacto, pero el fin de semana los refugiados regresaron a sus casas, según informes oficiales.
Los más pobres ni siquiera pueden colgar sus ropas mojadas en alambres, porque los vientos de 120 kilómetros por hora desarrollados por Ida se llevaron hasta los postes más débiles. La solución es secar la ropa estirándola sobre el suelo.
Credito: La ayuda para los damnificados por el huracán Ida continuará fluyendo esta semana a la zona del impacto. LA PRENSA/ G. MIRANDA |