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Nacionales | lunes 9 de noviembre 2009 Turbas atacan en Nagarote
En una clara actitud delincuencial, simpatizantes orteguistas se disponen a atacar a quienes repudian el fraude electoral. LA PRENSA/ E. LÓPEZ
Aunque en un primer momento el objetivo de las turbas orteguistas en Nagarote era la de atacar a unos cien ciudadanos, la mayoría de ellos simpatizantes liberales que asistían a una actividad política para repudiar el fraude electoral cometido en ese municipio, al final volcaron su furia, producto del licor que ingirieron desde horas de la mañana, contra los efectivos de la Policía Nacional, que resguardaban el orden en el lugar.
Dos detenidos de las turbas orteguistas, dos oficiales de la Policía Nacional lesionados y el ingreso a un centro asistencial de León de Ericka Rivera, una joven con cinco meses de embarazo, fue el resultado del enfrentamiento entre las fuerzas de choque orteguistas y la Policía Nacional.
La Policía se vio obligada a ubicar a sus efectivos antes del incidente en las cuatro esquinas aledañas al lugar donde se realizaba la concentración de los miembros opositores al Gobierno que protestaban contra el fraude electoral en Nagarote.
Poco más de 200 orteguistas se armaron con piedras, palos y morteros artesanales, los que fueron lanzados a matar contra las brigadas antidisturbios, simpatizantes del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), así como a miembros de la sociedad civil, cuando se disponían a retirarse del lugar donde se concentraron para la actividad partidaria en las inmediaciones de la Cruz Roja.
Miembros de las Fuerzas Especiales de la Policía Nacional se resguardan tras los escudos ante el ataque de las turbas. LA PRENSA/ E. LÓPEZ Desde tempranas horas de ayer, personas afines al alcalde de Nagarote, designado por el Consejo Supremo Electoral (CSE), Juan Gabriel Hernández Rocha, se concentraron frente a la Casa del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), donde se pudo observar que les entregaban los morteros con los que al final enfrentaron a las fuerzas del orden, que, al igual que los opositores, no los sobrepasaban en número.
Pobladores que fueron afectados en sus viviendas no sólo por el gas lacrimógeno utilizado por la Policía Nacional, sino también por los morteros y las piedras lanzadas por las turbas orteguistas, acusaron al alcalde Hernández Rocha de proveerles licor y entregarles 150 córdobas a personas que, incluso, fueron trasladadas desde Managua y Chichigalpa.
Previo a que iniciaran las dos actividades, tanto la de los liberales para repudiar el fraude y retar a Hernández Rocha para demostrar cuáles son las obras de progreso que ha llevado al municipio, como la de los sandinistas que celebraban “la victoria electoral” de hace un año, los motociclistas que participaron en la marcha del orteguismo hacían fila en una de las gasolineras de Nagarote, donde un señor, lista en mano, revisaba si estaban en la misma.
Asimismo, los ciudadanos comentaban que en un comedor del municipio sólo daban el número de la cédula de identidad y les entregaban almuerzo, lo que después sería cancelado por el edil orteguista.
Según los organizadores de la actividad que se llevó a cabo en la esquina de la Cruz Roja, ubicada en una de las principales calles del municipio, el permiso lo habían solicitado desde hace un mes, por lo que las fuerzas de choque del FSLN tenían la clara intención de boicotear dicha concentración, en la que participó el diputado del PLC, José Pallais, y quien no fue alcanzado por el ataque orteguista.
La actividad de los orteguistas estaba prevista a realizarse en el lugar conocido como El Jenízaro, a dos cuadras de donde se desarrollaría la concentración opositora, y cuando todavía no iniciaba la misma, hicieron un intento por atacar, ya que avanzaron hasta cuadra y media de la esquina de la Cruz Roja, lanzando morteros, por lo que la Policía desplegó a los antimotines hacia esa calle para cerrarles el paso.
Después de lanzar unos diez morteros, optaron por iniciar el recorrido de una caravana por las principales calles de Nagarote, pero de acuerdo a información extraoficial, fue un pretexto para buscar la forma de penetrar hacia el sector de la esquina de la Cruz Roja, por lo que los miembros del orden público decidieron cubrir los cuatro puntos cardinales.
Credito: Turbas orteguistas disparan sus armas de fuego artesanales contra efectivos de la Policía Nacional. LA PRENSA/ E. LÓPEZ |