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Opinión | lunes 9 de noviembre 2009 Actitudes encausadas, resultados admirables
El autor es Director de Innovación Empresarial Consejo Nicaragüense de Ciencia y Tecnología/CONICYT LA PRENSA/ARCHIVO En tiempos difíciles generados por la crisis mundial siempre existen buenas oportunidades para triunfar. No se trata de vivir en el limbo en medio de un mundo inmerso en dificultades y despreocuparnos por lo que pasa a nuestro alrededor, pero en vez de preocuparnos y abrumarnos de los problemas a los que dedicamos tiempo y esfuerzo, por qué no ocuparnos de ellos, aprovechando realmente nuestro tiempo impulsando herramientas positivas para el buen vivir que nos librarán más rápidamente del desasosiego que llegamos a sentir.
La milla extra, utilizar atinadamente la ventaja competitiva, ser innovadores y emprendedores son elementos de extremo valor en circunstancias económicas como las actuales.
Valiosos datos podríamos obtener al indagar la brecha existente entre las empresas que permanecen en un proceso de constante renovación, movimiento e implementación de estos elementos básicos para el desarrollo como herramienta fundamental en su quehacer cotidiano y por otro lado las que hacen siempre lo mismo.
Las que hacen siempre lo mismo, el que no innova, el que no se encuentra claro de su ventaja competitiva en el mercado y de cómo utilizarla eficazmente, así como las empresas que no son emprendedoras y no entregan más de lo que se espera de ellos, están destinadas a caminar en la cuerda floja, más aún en momentos difíciles.
Si hacemos siempre lo mismo encontraremos los mismos resultados, debemos emprender diariamente, innovar, entregar más de lo que se espera, pero siempre manteniendo presente y muy claro el propósito, la meta que se persigue, empleando diferentes maneras a diario para alcanzarla, pero organizadamente y dentro de un plan establecido y monitoreado.
La contracción económica golpea de extremo a extremo cada rincón del planeta, sin embargo existen empresas aquí mismo en nuestro país que éste ha sido su mejor año. Esto no es más que el producto de una visión realista de algunos líderes empresariales originando un giro del timón que proporciona resultados eficaces, por tanto nuestro cambio de actitud debe procesarse con agilidad, visionariamente, haciéndolo parte nuestra en la jornada diaria. Cada uno de estos elementos fundamentales para el desarrollo toman un valor preponderante en medio de circunstancias cada vez más competitivas y con extremas demandas de parte de los clientes en lo que respecta a calidad, servicios, buena disposición (actitud), para obtener resultados tangibles y deseables.
Para poder implementar estos procesos se requiere de un plan bien estructurado, que permita establecer con claridad las brechas por cerrar y de la manera como se hará realidad utilizando estos valiosos elementos que forman parte intrínseca del ser humano al fomentarlo de manera coordinada y sabia en el seno de la organización.
Dediquemos diariamente tiempo en convertir la información en riqueza, impulsemos esos partos cerebrales que verdaderamente hacen la diferencia entre día y día, abramos el drenaje de nuestro talento, no seamos presas de la rutina inerte que nunca reta el siguiente paso entregando al final más de lo mismo. Muchos vivimos en una utopía fuera de lo real esperando el sueño deseado.
Edifiquemos a diario utilizando metas reales y medibles a corto plazo. Recordemos que tiene un costo mayor en detrimento de la economía la ausencia de talentos que la misma fuga de capital. No debemos tener rechazo visceral a la rebeldía con causa dentro de la empresa, que destruye paradigmas y vierte nuevas alternativas de mayor provecho organizacional.
Seamos conscientes de nuestro cambio y pragmáticos en nuestro quehacer diario.
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