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Opinión | lunes 9 de noviembre 2009

Cartas al director

OPOSICIÓN

 

“Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible”.

Benjamín Disraeli (1766 - 1848), estadista inglés.

 

ESTADO DE DERECHO

 

AIPE.— Descalificar una idea porque es vieja es un argumento ilógico que evidencia inmadurez intelectual. Si —como argumentan los marxistas— dar preeminencia a los derechos individuales es “regresar a los principios liberales de 1871” (nunca aplicados), entonces adoptar los principios del socialismo de Marx sería regresar a 1848 y adoptar la democracia es regresar a la Grecia antes de Cristo. Si consideramos inválido un principio porque quien primero lo enunció ya murió, habría que invalidar los Diez Mandamientos entregados a Moisés y también la Regla de Oro de Confucio.

 

Los derechos individuales, criticados por quienes se oponen a ellos, son precisamente los que definen el Estado de Derecho, la libertad de toda persona, dentro de los límites que impone el recíproco respeto a los mismos derechos de todos los demás. Esos derechos incluyen el derecho a la vida, a la propiedad de los bienes adquiridos legítimamente, a escoger con quién se asocia y se casa, a escoger oficio, profesión, religión y también a que se respete su privacidad.

 

Para mí es incomprensible que todavía haya gente que rechaza la sociedad basada en esos principios éticos y normas de conducta que definen el Estado de Derecho. Parece que suspiran por un feudalismo paternalista, con la diferencia de que el gobernante de hoy no heredó su poder sino que fue electo líder del partido, lo cual supuestamente justifica toda violación a los derechos ciudadanos, aduciendo que es de interés social, como si no fuese de interés social respetar los derechos individuales.

 

La pregunta es: ¿Queremos continuar con un sistema que le da preeminencia a los intereses de grupos políticamente influyentes sobre nuestros derechos individuales?

 

Es una realidad histórica que los pueblos han prosperado en el grado que se respetan sus derechos individuales, los cuales hacen las veces de reglas del juego. Todos podemos hacer lo que no está prohibido para proteger así los iguales derechos de todos los demás. La ley existe para evitar que unos violen los derechos de otros y no para decirle a la gente lo que debe hacer, como si fuesen siervos o esclavos, dizque por el bien social. Cuando la ley respeta la libertad de todos, para cada individuo existe solamente una manera de prosperar: sirviendo al interés social, es decir, al interés de los demás, según las prioridades, gustos, necesidades y el poder adquisitivo de la gente. Eso es así porque si los demás también tienen derecho a escoger con quien intercambian o se asocian, escogerán a quienes mejor sirven y contribuyen al bienestar de su propia familia. www.aipenet.com


 

Manuel F. Ayau Cordón
Rector emeritus, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala. ©

 

Manuel F. Ayau Cordón

Rector emeritus, Universidad Francisco Marroquín, Guatemala. ©

 

 

 

ARBITRARIEDADES POLÍTICAS

 

La infame y aberrante resolución aprobada recientemente por los corruptos seis magistrados sandinistas de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), habilitando a Daniel Ortega Saavedra y a 109 alcaldes sandinistas a reelegirse las veces que lo deseen, no ejerce efectos vinculantes sobre otros artículos de la Carta Magna ni sobre las Leyes Electorales, como acertadamente lo están señalando prestigiados expertos en temas constitucionales.

 

Pero esto es algo que no le altera el apetito ni le provoca insomnio a Ortega Saavedra, porque él sabe que puede ordenar en cualquier momento al presidente del Poder Electoral (CSE), Roberto Rivas Reyes, que interprete de conformidad con sus intereses políticos los artículos señalados por los constitucionalistas, para que tan docto personaje emita otra resolución, manifestando que no debe renunciar un año antes de la fecha señalada para las elecciones generales, porque eso privaría a los pobres de Nicaragua de continuar recibiendo beneficios.

 

Casimiro Cervantes Solórzano

 

BLOGS POR LA DEMOCRACIA

 

La derecha cristiana de Nicaragua está

 

constituida por familiares y amigos, evangélicos conservadores que nos oponemos activamente al régimen comunista de Daniel Ortega. En este sentido, apoyamos las actividades de protesta en contra del régimen, además en el corredor cibernético, con los nuevos espacios que nos ofrece el diario LA PRENSA ahora enlazados con nuestra red en Facebook.

 

Continuaremos publicando los artículos de opinión política en la sección Cartas al Director, que ahora se le ha agregado el link para los comentarios de los lectores, que lo pueden hacer incluso sin necesidad de identificarse personalmente, lo cual nos permite retroalimentarnos de las opiniones de la población general.

 

De forma cotidiana aportaremos comentarios sobre el acontecer político de Nicaragua, externados por medio de la Página Editorial, que representa la línea oficial del Diario y a la cual también se le ha agregado espacio para los comentarios de los usuarios. Esto es otra novedad que ahora ofrece del Diario de los Nicaragüenses, como una forma de facilitar y democratizar la participación de los ciudadanos en el acontecer político nacional

 

Para finalizar, les recordamos que en nuestros blogs www.fundaciontegar.blogspot.com y www.halconesdecristo.blogspot.com existe abundante información relacionada con los orígenes de este movimiento político-religioso.

 

Chéster Membreño

 

MALA ATENCIÓN

 

El día domingo 18 de octubre me fracturé el tobillo, luego de salir de la universidad, acudí a Emergencias en el Hospital Militar, no me dieron subsidio, sino una constancia, por falta de formato. El lunes llegué para que me transcribieran el subsidio en el formato correspondiente y a continuación acudí a Prestaciones Económicas de la delegación del INSS MultiCentro Las Américas. Revisaron mis papeles y me informaron que no podían tramitar mi subsidio porque mi accidente no había sido laboral, sino accidente común, indicándome que regresara nuevamente al hospital para que me corrigieran el error.

 

En el hospital me hicieron otro subsidio, acudí nuevamente al INSS de MultiCentro llegando a las 12:25, donde la encargada de brindar números para la atención al cliente me informó que ya no estaban atendiendo.

 

Luego de mostrarle mi nota me dejó pasar. Me dirigí al señor que me atendió la primera vez, me hizo pasar con otra encargada, la que desde que me vio me dijo que ya no estaban atendiendo siendo aún las 12: 25. Luego de contarle que otro de sus colegas me autorizó a pasar con ella, procedió a revisar mis papeles, a lo cual argumentó que no podía tramitar mi subsidio porque le faltaba el sello del hospital, le respondí que andaba la constancia que me habían dado del hospital la primera vez cuando no tenían formato.

 

Le pedí hablar con la gerente o con alguien que pudiera resolver mi problema. Me dijeron que no había nadie con quien hablar, que así eran los procedimientos. Otra señora se apiadó de mí y fue a decirle a la que parecía la gerente de supuesto nombre Tania Vallejos que alguien necesitaba hablar con ella. Del cubículo donde no me supieron orientar y en el que me encontraba sentada, pude observar el momento en el que llegaron a decirle que yo la esperaba, la oí decir que me hicieran esperar, para luego ver que se reía mientras hablaba larga y tendidamente por teléfono. Pasé a su oficina y le reclamé que me atendiera, que necesitaba hablar con ella, molesta me dijo que me retirara que era una gran atrevida. A lo que le dije que no eran horas de estar haciendo llamadas personales, puesto que se encontraba en su puesto de trabajo y en horas laborales aún. A lo que me respondió que ése no era mi problema. ¿Cómo no iba a ser mi problema si de mi salario y de todos los que cotizamos le pagan el salario a ella?

 

¿Qué hay de las personas mayores que no pueden defenderse y tienen que cargar con la ineficiencia y falta de voluntad de los que allí laboran? ¿Qué pasa con las madres solteras que tienen varios hijos y con toda la gente pobre en este país, que es la mayoría, y a los que hacen ir una y otra vez por falta de un buen asesoramiento, haciéndoles perder tiempo y dinero? ¿A quién acudimos para evitar que se repitan estas anomalías?

 

Karla Ortiz Altamirano