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Nacionales | miércoles 11 de noviembre 2009

Gobierno reduce apoyo a la niñez

 

 

Esta niña “se divierte” mientras labora en el Mercado Oriental. Ella debería ser prioridad para el Programa Amor. LA PRENSA/ ADOLFO MONTANO

El comportamiento de la inversión en servicios y asistencia social en Nicaragua ha ido decreciendo desde el 2005 cuando el porcentaje asignado en relación al gasto social fue de 9.96 por ciento.

 

 

En ese año, el presupuesto para gasto social fue de 9 millones 530 mil córdobas. En el 2008, el monto destinado al rubro fue de diez millones 671 mil 8 córdobas y en protección social se invirtió el 7.74 por ciento del gasto social.

 

Según el análisis sobre inversión en protección social a la niñez y la adolescencia 2005-2009, elaborado por Marvin García, del Instituto de Estudios Estratégicos de Políticas Públicas (IEEPP), en el 2009 el presupuesto asignado al gasto social es de 12 millones 295 mil 18 córdobas y de este monto se dispuso del 6.65 por ciento para servicios sociales y asistencia social.

 

El gasto social del Gobierno está focalizado en la inversión en salud, educación, servicios sociales y asistencia social, vivienda y servicios comunitarios, y en servicios recreativos y culturales.

 

El gasto para la erradicación de la pobreza son todas las asignaciones presupuestarias dirigidas a ministerios e instituciones del Estado que implementan programas vinculados a la reducción de la pobreza.

 

La inversión que el Gobierno hizo en el 2009 para el gasto social fue del 50.91 por ciento del gasto total del Gobierno. Para el 2010 se estima que la inversión bajará a 48.20 por ciento.

 

La inversión en la reducción de la pobreza también disminuirá el próximo año. En este año, la asignación para reducir la pobreza fue de 48.8 por ciento y en el 2010 será de 46.6 por ciento del gasto total del Gobierno.

 

INESTABILIDAD INSTITUCIONAL EN MIFAMILIA

 

 

A esta reducción drástica en la inversión de proyectos que garantizan la asistencia social del país se suma la inestabilidad institucional que vive el Ministerio de la Familia, Adolescencia y Niñez (Mifamilia), que se supone es la garante de la protección social de Nicaragua.

 

Hace tres meses se conoció que alrededor de 20 trabajadores de ese Ministerio fueron despedidos y se corría el rumor de 42 despedidos más.

 

Actualmente, los 24 trabajadores que fueron despedidos el pasado mes de agosto siguen a la espera del pago de su liquidación.

 

“Sólo nos dicen que no hay dinero, que nos esperemos porque no tienen plata para pagarnos. Eso es lo último, no sé como es que nos despiden si saben que no tienen para liquidarnos”, expresó uno de los despedidos.

 

“Del 2005 al 2009 hay una reducción sumamente drástica y no sólo en lo que respecta a presupuesto sino también a su situación institucional. Mifamilia no es un ministerio que esté siendo tomado en serio por el Gobierno. Al trasladar a la vicedirectora del Instituto Nacional del Turismo (Intur), Meyling Calero, a ministra del Mifamilia y quitar de la coordinación de proyectos (a uno de los despedidos), se debilitan los programas sobre protección social”, dijo Claudia Pineda, directora ejecutiva del IEEPP.

 

Uno de los despedidos y que hasta hace más de cinco días laboraba en uno de los ejes del Programa Amor, explicó que las intenciones del Gobierno son alcanzar las metas establecidas con el Programa Amor a “como dé lugar” y sin importar que el impacto del mismo sea negativo o positivo.

 

REDUCEN SUMINISTROS

 

 

“Están viendo que el programa no les está funcionando y que no se están alcanzando las metas esperadas. Ése es el apuro que se tienen. Por ejemplo, hay niños en los hogares sustitutos que tiene el Ministerio en todo el país, pero bajaron la cantidad de provisiones para la alimentación de los niños y hay muchos atrasos con el pago de las educadoras. En un hogar que hay 120 niños y niñas, cómo va a ser posible que manden un quintal de arroz para todo un mes”, detalló la fuente. 

 

Después de varias horas de trabajo, esta niña se reclina cansada sobre la vara que utiliza para su labor. LA PRENSA/ A. MONTANO

 

 

El Programa Amor tiene ocho ejes, de los cuales se mencionan los más importantes: El primero está enfocado en la restitución de los derechos de niños y niñas para sacarlos de la calle. El segundo, en la restitución del derecho de los niños a crecer en una familia.

 

Restituir el acceso a Centros de Desarrollo Infantil (CDI) para el cuidado de los hijos de las mujeres trabajadoras es el tercer eje de este programa insigne del Gobierno. El cuarto se enfoca en el derecho de los niños a una alimentación y nutrición sana, salud y educación, así como restituir el derecho de los niños, niñas y adolescentes a recibir atención especial cuando son víctimas de violencia intrafamiliar, abuso sexual, comercial y trata, y el quinto eje es restituirles el derecho a ser ciudadanos. “Del 2005 al 2009 la asignación a servicios asistenciales y protección social en Mifamilia ha disminuido considerablemente. En el 2005, el presupuesto de esta institución representó el 44.3 por ciento del presupuesto total destinado a servicios asistenciales y protección social, y entre el 2007 y 2009 ha representado apenas el 15 por ciento”, explicó García, analista del IEEPP.

 

Añadió en su análisis que “con el actual ritmo de reducciones presupuestarias anuales es claro que el Mifamilia no es concebido hoy en día como institución clave para ejecutar las políticas relativas a protección social y especial”.

 

MEJOR EJECUCIÓN, PERO MENOS DINERO

 

 

Si bien el discurso oficial habla de una inversión en protección social sin precedentes, el análisis elaborado por el IEEPP arrojó lo contrario. Las asignaciones a servicios sociales y asistencia social han disminuido como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). En el 2005 se invirtió el 1.2 por ciento del PIB y para este año la inversión, en relación al PIB, es de 0.8 por ciento.

 

El comportamiento del presupuesto asignado a programas de protección social a la niñez y adolescencia en términos generales ha sido a la baja en los últimos años, según la investigación del IEEPP. En el 2005 se invirtió 709.9 millones de córdobas; en el 2006, 522.95 millones y en el 2009 apenas se destinó 449.58 millones de córdobas.

 

Históricamente, según García, Mifamilia figura como uno de los ministerios con mayor ejecución presupuestaria. En el 2005, su nivel de cumplimiento fue 86.3 por ciento, y para el 2007 alcanzó el 78.2 por ciento de cumplimiento.

 

“En los dos últimos años ha mejorado. En el 2008 ejecutó el 97 por ciento, y al 30 de junio del 2009 su nivel de cumplimiento era el 49 por ciento. Se evidencia una mejor ejecución, pero esto puede ser porque tienen menos dinero”, reiteró García.

 

PROGRAMAS EMBLEMÁTICOS PARA ABAJO

 

 

Entre el 2005 y 2009, el presupuesto asignado al Programa de Atención Integral a la Niñez Nicaragüense (Painin) representó el 31 por ciento del presupuesto total asignado a Mifamilia. “Este porcentaje indica que el Painin ha sido un programa estratégico de las políticas de protección social infantil. En la actualidad sus acciones pasaron a formar parte del Programa Amor”, dijo García.

 

A partir del 2008 comenzó a implementarse el Programa Amor como iniciativa dirigida a brindar servicios de bienestar social a la niñez y adolescencia en riesgo.

 

“Se desconocen los montos destinados para el “Programa Amor”. Ni el Presupuesto General de la República ni el Sistema Nacional de Inversión Pública detallan los presupuestos para esta iniciativa”, manifestó García.

 

En tanto, el proyecto de presupuesto para el 2010 elaborado por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público para Mifamilia tampoco señala las asignaciones presupuestarias que serán destinadas el próximo año para el Programa Amor. 

 

Los músculos de este menor lucen definidos por el tipo de trabajo que realiza a diario. LA PRENSA/ N. MARENCO

 

 

El ex trabajador de Mifamilia explicó que la calidad con la que se pretende alcanzar las metas del Programa Amor es deficiente. “La parte de protección social, el Gobierno la está descuidando mucho y quiere vender una imagen de abanderados por el alcance de las reivindicaciones sociales, pero en esa parte está quedando mal”.

 

Claudia Pineda asegura que el Programa Amor no tiene rendición de cuentas y hasta el momento se desconoce el impacto que ha tenido.

 

“Aquí el Gobierno no dice tantos millones se están destinando para atender a tantos niños. Peor aún, cuando el Programa Amor está siendo cambiado, descabezado, Mifamilia está siendo debilitado, hay un problema de presupuesto, hay un problema de interinstitucionalidad y de liderazgo de la institución rectora. No encontramos ningún documento oficial que informe de lo que se ha logrado con el programa. Se desconocen los avances, la atención. No se conoce cómo funciona la coordinación interinstitucional que se supone que es la estrategia del programa”, apuntó Pineda.

 

PERSONAL INADECUADO

 

 

Para la directora ejecutiva del IEEPP, además de la reducción presupuestaria que tiene Mifamilia, la sustitución de personas con larga trayectoria en ejecución de proyectos garantes de la protección social, por personas que no tienen mucha experiencia en el sector representa un peligro para la garantía de la asistencia social del país.

 

“No importaría que el Gobierno decidiera dejar al Ministerio como un ente rector y no como un ente ejecutor. El problema es que lo que está dejando de hacer Mifamilia no lo está haciendo nadie más. Si fuera que van a crear el Instituto de Desarrollo Social donde todos los programas serán ejecutados para que los ministerios se dediquen a normar y a fiscalizar, sería diferente, pero no obedece a una lógica racional de la administración pública y no sabemos a qué obedece”, expresó Pineda.

 

Coordinadora de Programa Amor defiende fiasco