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Política | sábado 14 de noviembre 2009

Temeraria acusación

El presidente Daniel Ortega entregó anoche 200 motocicletas a la Policía Nacional.
LA PRENSA/G. FLORES

El mandatario Daniel Ortega acusó ayer al presidente de la Internacional Liberal (IL), el eurodiputado Johannes Cornelis van Baalen, de sondear con los altos mandos del Ejército de Nicaragua un posible golpe de Estado en su contra, durante la visita que éste realizó la semana pasada.

 

Según Ortega, van Baalen habría analizado esa posibilidad de golpe militar durante una reunión que sostuvo con altos mandos del Ejército de Nicaragua, de quienes supuestamente no recibió apoyo.

 

“Estaba valorando haber si era posible encontrar aquí un Ejército como el de Honduras, para intentar un golpe militar (contra su Gobierno)”, denunció Ortega durante una comparecencia pública realizada anoche en compañía con los altos mandos de la Policía Nacional.

 

El eurodiputado, según Ortega, habría insinuado el plan para destituirlo, aprovechando la reunión que sostuvo con autoridades del Ejército, bajo la excusa de que quería felicitarlos por el 30 aniversario de creación de este órgano militar.

 

“Cuando estuvo en la reunión (con las autoridades militares) lo que él quería conocer realmente hasta dónde el Ejército de Nicaragua tenía la misma actitud que el Ejército de Honduras y se encontró lógicamente con una actitud patriótica”, sostuvo.

 

El líder sandinista aseguró que los mandos del Ejército rechazaron participar en un golpe de Estado contra el Gobierno sandinista, tal a como ocurrió en Honduras, con la destitución del presidente Manuel Zelaya, perpetrado por el Ejército de ese país a finales de junio pasado.

 

“Se encontró lógicamente con una actitud patriótica dentro del marco de nuestra Constitución y nuestras leyes y de rechazo de parte de nuestro Ejército, que es la política del Estado nicaragüense compartida con la comunidad mundial al golpe militar de Honduras, eso lo escuchó de nuestros mandos el pirata holandés”, describió.

 

LA PRENSA intentó anoche conocer la versión del Ejército Nacional sobre la denuncia de Ortega, pero su vocero, general de brigada Adolfo Zepeda, no respondió a las reiteradas llamadas a su celular.

 

Van Baalen, de origen holandés, llegó a Nicaragua la semana pasada invitado por varios organismos nacionales e internacionales, entre ellos el Movimiento Vamos con Eduardo.

 

Durante su dos días de estadía en el país, el eurodiputado se reunió con líderes de la oposición, a quienes instó a buscar la unidad nacional.

 

El eurodiputado también criticó fuertemente los atropellos de Ortega, así como sus aspiraciones de perpetuarse en el poder, situación que desató la ira de los fieles seguidores orteguistas, incluido el vicecanciller de la República, Manuel Coronel Kautz, quien calificó a Holanda como “paisucho”, pese a que ese país es uno de los mayores donantes con Nicaragua.

 

Para el 2010, Holanda prometió para Nicaragua un aporte de 30 millones de dólares en concepto de cooperación.

 

“Aquí hay libertad sin límite en Nicaragua. Aquí puede ingresar cualquier ciudadano de cualquier parte del mundo y puede decir lo que le dé la gana, y pueden decir incluso ofensas”, expresó Ortega, eso a pesar que un día después que van Baalen abandonó el país, el mandatario ordenó la expulsión del eurodiputado por haber criticado su Gobierno.

 

Al no encontrar respaldo por parte del Ejército de Nicaragua, según Ortega, van Baalen optó por trasladarse a Honduras, donde nombró al presidente de facto de ese país, Roberto Micheletti, como vicepresidente de la Internacional Liberal.

 

“Ahí donde están los liberales hay que ponerle atención, porque de ahí vienen los golpes. Se ve que la Internacional Liberal estaba empeñada en propiciar, fortalecer y premiar a los golpistas y aquí viene a hablarnos de democracia el pirata holandés, el sinvergüenza”, expresó Ortega.

 

LA PRENSA llamó anoche al presidente del Movimiento Vamos con Eduardo, el diputado liberal Eduardo Montealegre, para conocer sobre las acusaciones de Ortega, pero no fue posible conseguir su versión.

 

En días recientes, van Baalen calificó a Ortega como “antidemocrático” y que “irrespeta la Constitución” como reacción a la aspiración del mandatario nicaragüense a un tercer período de gobierno en las elecciones del 2011.

 

En ese sentido, el eurodiputado dejó claro durante su visita que Nicaragua tenía dos caminos: el de una oposición liberal beligerante y una comunidad internacional activa en la defensa de la democracia.

 

EE.UU. ALIMENTA GOLPE DE HONDURAS

 

 

Ortega aprovechó su acostumbrada extensa intervención para acusar a Estados Unidos de mantener una “comedia” con su supuesto rechazo y condena al golpe militar en Honduras.

 

“Muchos congresistas norteamericanos han condenado el golpe, el mismo Presidente de los Estados Unidos (Barack Obama) condenó el golpe y planteó que tenía que regresar el presidente Zelaya, pero en la práctica por debajo están alentándolos para que ganen tiempo y a que realicen las elecciones en condiciones muy parecidas a las realizadas en Afganistán”, precisó el gobernante.

 

LAS CONTRADICCIONES DE ORTEGA

 

 

Aunque Ortega no se refirió anoche sobre un posible brote de violencia el próximo 21 de noviembre, en Managua, durante una marcha anunciada por miembros de la organización civil y seguidores orteguistas, dejó claro el papel que deberá jugar la Policía Nacional en ese contexto.

 

Según Ortega, la Policía Nacional, aunque está para proteger a todos los nicaragüenses, en esta ocasión deberá procurar la seguridad para la “inmensa mayoría de pobres” del país.

 

En el caso de los grupos económicos de clase alta, ellos pueden garantizarse su seguridad, dijo.

 

“La Policía está para servirle a los nicaragüenses, a todos, incluyendo a los que están en los estratos económicos más altos. Claro, el que está en un estrato económico más alto, él mismo se puede dar una mayor seguridad”, expresó .

 

Ortega advirtió a la clase económica pudiente que no “piense algunos, que sí lo piensa” que la Policía está para actuar como servidumbre de algunos estratos económicos que defienden el proyecto económico neoliberal, de tener al pueblo en la pobreza. La Policía no está para servirle a un grupo económico”.

 

El mandatario acusó a algunos sectores del país, a los que no identificó, de mantener una campaña de desprestigio contra la Policía Nacional.

 

También señaló que los medios de comunicación independientes están promoviendo mediante sus publicaciones un magnicidio en el país.