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Nacionales | sábado 21 de noviembre 2009

Gresca entre juez y defensora pública

La Juez Ana Justina Molina llora sentada en el podio de la Sala Nueve donde funcionaba el Juzgado Décimo Distrito de lo Penal de Juicio, luego que se dio el incidente con la defensora pública.
LA PRENSA/ M. CUADRA

Una juez y una defensora pública nerviosas y llorando a mares fue el final del incidente que causó revuelo al mediodía de ayer en los Juzgados de Managua, luego que ambas protagonizaron un altercado durante un juicio por violación.

 

En el proceso supuestamente la defensora pública, María José Vanegas, hizo una pregunta indebida a la víctima, por lo cual la representante de la Fiscalía la objetó y la judicial Ana Justina Molina dio lugar dando algunas explicaciones a la defensora Vanegas, quien supuestamente se alteró y no dejaba de hablar.

 

“Así con coacción no se puede seguir realizando la defensa”, fueron algunas de las respuestas de la defensora pública y la juez Molina, alterada, dio orden de arresto aduciendo irrespeto, por lo cual mandó llamar a la Policía.

 

La situación fue conocida rápidamente por los colegas de la defensora Vanegas, quienes se apostaron en el pasillo frente a la Sala Nueve donde estaba funcionando el Juzgado Décimo de Distrito de lo Penal de Juicio de Managua. La sala fue custodiada de inmediato por varios oficiales del Distrito Cuatro de Policía.

 

Los defensores públicos, que se encontraban en los juzgados capitalinos, en apoyo a Vanegas convocaron a los periodistas judiciales a quienes dijeron sentirse ofendidos por la actitud de la juez Molina.

 

El personal de seguridad de los Juzgados cerró con llave la sala de audiencia, mientras llegaban los oficiales de Policía a traer a la defensora pública, momento que alarmó más a los colegas de la afectada y éstos comenzaron a llamar a sus superiores.

 

Otros defensores públicos llamaron por teléfono celular a sus superiores, quienes se encontraban en un seminario judicial en el Hotel Seminole, donde también estaba la magistrada Alba Luz Ramos, miembro del Consejo Nacional de Administración y Carrera Judicial de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).

 

Al conocer la situación, la magistrada Ramos llamó a la juez Molina y le hizo ver que no estaba facultada para detener a un defensor público. Además le ordenó abrir la sala de juicio, ante lo que la judicial también hizo sus reclamos y la magistrada cortó la llamada al ver que no podía seguir conversando.

 

Finalmente se logró la salida de la defensora Vanegas acompañada de la coordinadora interina de defensores públicos.

 

El defensor público Reynaldo Paiz trataba de obstaculizar el trabajo de los periodistas cuando su colega era llevada por un nutrido grupo de compañeros a las oficinas de la Defensoría Pública y los reporteros gráficos trataban de obtener imágenes de la afectada.

 

“No te quiebro la cámara porque es bien cara”, indicó el defensor público al fotógrafo de un periódico que trataba de hacer foto en el bullicio del pasillo.

 

JUEZ SE QUEJA

 

Mientras los Juzgados quedaban vacíos debido al horario oficial de trabajo hasta la 1:00 p.m., en el interior del Juzgado Décimo la judicial Molina lloraba haciendo algunos señalamientos sobre su trabajo.

 

“Ya no aguanto, me están presionando, me mandan de tres a seis casos diarios, los más difíciles. Todo por no ser sandinista. Trabajo transparente, con nadie me amarro en juicio. Me cortan la luz”, lamentó Molina.

 

 

 

La defensora María José Vanegas es custodiada por sus colegas defensores públicos, tras el altercado con la judicial.

LA PRENSA/ M. CUADRA

 

La judicial era consolada por el personal que minutos antes estaba trabajando con ella en el juicio por violación, que se vio afectado por el incidente con la defensora pública.

 

Molina manifestó que todo ocurrió porque la defensora pública realizó una pregunta fuera de lugar a la víctima y fue objetada por la Fiscalía, objeción a la que ella dio lugar.

 

La magistrada Alba Luz Ramos indicó que el Consejo de magistrados analizará el caso porque hay 15 litigantes que han puesto quejas contra Molina, que al hacérselas ver a la señalada, supuestamente habría respondido: “¿Me querés destituir?”.