|
Política | jueves 17 de diciembre 2009 “Gobierno de Ortega es altamente corrupto”
Johannes van Baalen, eurodiputado holandés. LA PRENSA/CORTESÍA LA HAYA/HOLANDA
Llueve. Llueve en Holanda y hace un frío homicida. Tras salir de la estación central de trenes de La Haya, me dirijo al Parlamento de Holanda. Camino evitando los charcos, tranvías, trenes y bicicletas.
A los quince minutos de andar por varios callejones descubro que mi mapa está muy mojado. Apenas se definen unas letras donde antes leía los nombres de las calles. Confiado, sigo avanzando hasta convencerme de haberme perdido.
La lluvia arrecia. Son casi las 3:00 de la tarde, pero parecen las 5:00. Me refugio en una esquina y consulto el mapa, pero ya no me sirve. Se ha convertido en un puño de papel mojado. Veo alrededor y sólo encuentro gente corriendo. Tengo más frío. Intento consultar la dirección a varias personas, pero nadie se detiene. Mis manos son dos bloques de hielo. Por fin, veo venir a una muchacha y me acerco.
“¿Podrías ayudarme?”, le digo desesperado porque casi es la hora de la cita con el eurodiputado Hans van Baalen, quien frecuentemente viaja de Bélgica a Holanda.
Ella se acerca refugiándose también del vendaval.
Busco la calle Binnenhof
“ Yo igual, busco una dirección”, me dice mostrándome su mapa, que está en mejores condiciones.
Nos reímos de la coincidencia de estar mojados, ser extranjeros, con frío y definitivamente perdidos.
Tras unos minutos, me despido deseándole suerte y avanzo otros diez minutos hasta que veo una señal que indica la entrada a un complejo de antiguos edificios.
Me quedan todavía unos minutos para encontrarme con van Baalen, que en noviembre pasado, durante su visita a Nicaragua, causó revuelo al calificar al presidente Daniel Ortega como “cobarde y antidemocrático”, criticando también sus aspiraciones reeleccionistas.
De inmediato, Ortega repudió su presencia afirmando que el político holandés sondeaba con el Ejército de Nicaragua un golpe de Estado al estilo de Honduras y lo llamó desde “pirata” hasta injerencista.
Sin embargo, en el cuartel general de van Baalen no hay otros bucaneros con patas de palo, barbas rojas o con pericos paseándose por sus hombros. Tampoco veo un mapa en el que se señale con una cruz a Nicaragua. Su oficina es modesta. Está también mojado por la lluvia que no cesa y después de la presentación me invita a tomar asiento.
¿Era su primera vez en Nicaragua ?
Sí, pero antes había leído sobre Nicaragua. Yo estoy más familiarizado con Suramérica, aunque seguí con atención el derrocamiento de la dictadura somocista. La revolución del setenta y nueve causó una gran conmoción en el mundo y estuve atento a cómo se desarrolló la historia esos años con los Contras, Estados Unidos, hasta cuando llegó al poder Violeta Barrios de Chamorro, aunque nadie creía que ganaría, pero ya ves, logró el poder por medio de los votos. Luego fue el gobierno de Arnoldo Alemán y años después supe que fue condenado por corrupción
¿Conoce bien al ex presidente Arnoldo Alemán?
Yo conocí a Alemán en 1996 en un congreso liberal internacional.
¿Sabe que Alemán tiene una alianza política con Ortega controlando el Poder Electoral y Judicial?
Sí, lo sé, y por eso yo en noviembre pregunté a Arnoldo Alemán qué iba a hacer al respecto. Le pregunté si estaba del lado de Ortega o de Montealegre, y él me dijo que trabajaría con los liberales. Yo espero que mantenga ese acuerdo, porque es la única forma de quitar a Ortega del poder. ¿No cree que Alemán será un peligro para los mismos liberales?
Yo no tengo una clara opinión sobre Alemán, pero me hago la pregunta: ¿Qué es mejor? ¿Ortega manipulando las leyes y la Constitución, o que los liberales estén divididos? Si los liberales van divididos a las elecciones, no las ganan. Yo le dije a Eduardo Montealegre: Usted decide. Aquí yo no decido. Si usted decide trabajar con Alemán, ok. Yo soy holandés y no puedo decidir qué rol tendrá Alemán. Lo que sí creo, es que las fuerzas liberales deben ir unidas a las elecciones. El candidato liberal debería ser una persona limpia y sin ninguna tacha. La persona, hombre o mujer, que decidan los liberales nicaragüenses como candidato o candidata presidencial, debe ser una persona con una alta reputación moral. Mi interés es que los liberales se unan, luego, quién tendrá el rol político público y el candidato presidencial, lo deben decidir ellos. ¿Y si es Alemán?
Alemán tiene más de sesenta años. Ya fue Presidente y espero que no intente otra vez correr como candidato presidencial.
¿Usted piensa que Ortega es peligroso?
Claro que sí. Su relación con Venezuela, Cuba e Irán, son peligrosas para la región. Necesitamos democracias fuertes que sean independientes de Chávez o Ahmadineyad.
¿Usted cree que la administración de Ortega lucha contra la pobreza?
Te voy a decir una cosa: el ministro holandés de Cooperación para el Desarrollo, Bert Koenders, que es un socialdemócrata, imaginate, un socialdemócrata, me dijo que el gobierno de Ortega es tan corrupto, que él debe detener la cooperación con Nicaragua. Koenders dijo que la administración de Ortega es mala, no sólo por la manipulación del resultado de las elecciones municipales del año 2008, sino porque el dinero que se da al país va al bolsillo de los orteguistas y el dinero del petróleo que Chávez vende barato a Nicaragua, también va al bolsillo de sus organizaciones. Yo igual pienso que el gobierno de Ortega es altamente corrupto. La administración de Ortega no está ayudando a la gente ordinaria, no está ayudando al pueblo, no está ayudando a la clase media; y debido a todas estas anomalías, es que la Unión Europea ha congelado la ayuda a Nicaragua. Si Ortega logra otra vez quedarse en el poder, para los nicaragüenses serían otros cinco años de corrupción y de un gobierno que no está interesado en resolver los problemas de los nicaragüenses. Nosotros quisiéramos seguir ayudando al desarrollo de Nicaragua, pero eso sólo va a ser posible con un gobierno de integridad; y eso también es un reto para la oposición, pues debe presentar una alternativa de un candidato honesto y tener un gobierno en el que no haya corrupción. Antes de la suspensión de la ayuda Holanda daba a Nicaragua 23 millones de euros anuales, y en los últimos diez años la cifra fue de unos 300 millones de euros. Mirá, nosotros estamos preparados y en la disposición de ayudar a naciones con gobiernos democráticos y que respeten las elecciones, pero no a gobiernos como los de Ortega. A usted se le ha acusado de pirata y golpista. ¿Está interesado en que Ortega salga del poder?
Sí, pero no por la vía del Ejército, sino por medio de los votos. Cuando estuve en Nicaragua me reuní con el jefe del Ejército, el general Omar Halleslevens, y le pregunté que si el Ejército era neutral. Halleslevens me aseguró que sí. Eso fue todo. Lo demás ha sido un show, un invento de Ortega, lo cual me parece tonto de su parte.
¿Y usted le cree a Halleslevens?
Eso espero. Eso espero.
¿Qué espera que pase en las elecciones del 2011 en Nicaragua?
Primero, espero que antes se elijan a magistrados electorales independientes, no personas políticas. Eso será importante para garantizar unas elecciones transparentes. Lo otro es decirle a Ortega que la Constitución nicaragüense es clara al explicar que no puede volver a presentarse como candidato presidencial.
Estoy convencido que el gobierno de Ortega tratará de usar su poder para ganar las elecciones a toda costa y, por eso, es necesario que haya observadores electorales internacionales. Si Ortega ganara las próximas elecciones de manera limpia y transparente, yo diría está bien, es la decisión del pueblo de Nicaragua, pero para eso se debe garantizar que sean en verdad elecciones limpias y la única forma de hacerlo es monitoreando el proceso electoral y enviando observadores internacionales, pero creo que Ortega no quiere eso.
A usted se le vincula con los militares, la extrema derecha europea, con el fascismo e incluso lo señalan como seguidor de Adolfo Hitler
Yo llamo a eso un viejo estilo de manipulación comunista basada en la difamación y la desinformación. Yo estuve en el Ejército porque en Holanda hace muchos años los jóvenes debíamos cumplir el servicio militar, pero yo soy bien claro con respecto al Ejército: Nunca debe jugar un rol político y debe estar subordinado a las instituciones democráticas. Para mí los derechos humanos, la libertad y la democracia son muy importantes y estoy vinculado a estos temas desde los diez años que estuve en el Parlamento de Holanda y ahora en el Parlamento Europeo. Por eso me resulta extraño que se usen ese tipo de acusaciones en mi contra. Si alguien de Nicaragua viene a Holanda a criticar el sistema democrático, legal o político, le aseguro que nadie lo tratará a como Ortega trata a las personas en Nicaragua. Si alguien viene a Holanda a decir por ejemplo, que no le parece que la familia real holandesa se compre casas en Argentina, perfecto. Lo pueden decir, lo podemos platicar, lo podemos discutir sin entrar en ataques. Nosotros somos democráticos. Si un nacional o extranjero critica algo de Holanda, le aseguro que no se le perseguirá, no irá a la cárcel y no será expulsado.
¿Por qué el sector izquierdista del Parlamento Europeo no tiene la misma opinión que usted sobre Ortega?
Lo que veo es que los socialistas y los socialdemócratas todavía creen que Fidel Castro y Hugo Chávez son como los Robin Hood, dando dinero a los pobres. Sobre Ortega hay una idea positiva sobre la revolución sandinista (de los años ochenta), pero se ha quedado más en el romanticismo que en la realidad. Cuando los sandinistas tomaron el poder en los ochenta, yo pienso que trataron de ayudar a los pobres, pero fracasaron. Es cierto, tuvieron problemas con lo de la Guerra Fría, con Estados Unidos, con los Contras, pero dejaron sus ideales atrás. Ahora Ortega quiere ser Presidente sólo por razones de poder, no porque ayude a los nicaragüenses.
¿Le ha comunicado la Cancillería nicaragüense que no puede entrar al país?
No, ellos no me han dado nada oficial, e incluso se disculparon con mi gobierno, asegurando que no fui expulsado y que puedo regresar cuando quiera. Sin embargo, cuando vaya, voy a hacer lo que hice la vez pasada: Voy a informar a la Cancillería holandesa y al Parlamento Europeo. ¿Tiene miedo de regresar a Nicaragua?
No. Yo no me esconderé. Yo voy a regresar en abril o mayo y veremos qué pasa. Yo espero que en el futuro haya más democracia en su país, porque los nicaragüenses se la merecen.
Sobre el caso hondureño, ¿qué debería hacer ahora el ex presidente Manuel Zelaya?
Yo conocí a Zelaya en noviembre en la Embajada de Brasil. Hablé con él tres horas y le dije: La Constitución hondureña no le permite lanzarse como candidato dos veces, ¿por qué entonces quiere hacer un referendo y hacer una Asamblea Constituyente? Creo sinceramente que Zelaya actuó contra su propia Constitución. Sí, está claro que el Ejército también procedió mal al sacar a Zelaya fuera del país. Ése fue un gran error. Él debió ser puesto a la orden de las autoridades legales. Ahora, las recientes elecciones hondureñas fueron libres y hasta hubo más participación ciudadana que en las elecciones que ganó Zelaya. Yo pienso que éste es el fin de la crisis hondureña y lo que debe hacer Zelaya es retirarse, reconocer al ganador, Porfirio Lobo, como el nuevo Presidente; y aconsejo a Lobo unificar a la nación.
¿Qué piensa del presidente venezolano Hugo Chávez?
El señor Chávez es un hombre que tiene al Ejército detrás de él. También se ha reelegido varias veces violando su Constitución. Algunos lo ven como un payaso, pero yo lo veo como un payaso peligroso, porque usa su dinero y petróleo para tener influencia en otros países, estrecha los lazos con Irán, y la gente pobre en Venezuela no ha tenido ningún progreso en su gobierno. Chávez es una amenaza para su propia gente e incluso para la libertad de Centroamérica y los países suramericanos.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A |