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Nacionales | viernes 29 de enero 2010

“En medio de tanta tragedia, tuvimos una satisfacción”

 

Irania Hurtado, de 32 años (a la derecha) fue la única mujer que regresó ayer a Nicaragua luego de brindar atención médica a decenas de haitianos producto del terremoto.

LA PRENSA/CORTESÍA DEL EJÉRCITO DE NICARAGUA

 

 

 

La mirada de Héctor Díaz, un nicaragüense de 24 años, denotaba emoción.

 

Todavía no asimilaba que estaba en Nicaragua, pues había vivido en carne propia el terremoto de siete grados que devastó Puerto Príncipe, capital de Haití, el pasado 12 de enero.

 

Al momento del sismo, Díaz desempeñaba sus labores cotidianas en la empresa privada Ciudad Caliente, que se encarga del tratamiento de aceros y se ubica en Delmas 48, en Haití, y lo que menos imaginaba era regresar tan pronto a Nicaragua.

 

“Todo destruido, sin rumbo allá en Haití, sin esperanzas, pero ya estoy aquí gracias a Dios. Cuando escuché que llegaba una brigada nicaragüense, busqué cómo acercarme para pedirle ayuda, estaba en otra patria y uno se siente orgulloso de que su país ayude a otro en condición de desastre”, comentó Díaz entre lágrimas.

 

Este joven nicaragüense llegó ayer junto con los 13 integrantes del primer contingente humanitario de rescate que envió el Ejército de Nicaragua tres días después del desastre para asistir a los haitianos.

 

“Cansancio, un escenario totalmente lamentable, faltos de un horario de descanso y sin un horizonte claro, más que cadáveres y gente clamando ayuda”, esto es lo que viven los miembros de la brigada de rescate nicaragüense que permanece en Haití y estas palabras son las que recalcó Irania Hurtado, de 32 años, la única mujer que llegó al país luego de brindar atención médica a cientos de haitianos que fueron rescatados tras del desastre.

 

 

 

El contingente que envió el Ejército a Haití ha atendido a más de seis mil heridos hasta el momento.

LA PRENSA/ CROTESÍA EJÉRCITO DE NICARAGUA

 

 

Hurtado es miembro de las Fuerzas Armadas de Nicaragua y ortopedista de profesión. Su esposo, Roberto Martínez, de 34 años, también es médico y ayer a la 1:00 p.m. abandonó sus labores para ir al Aeropuerto Internacional a recibir con alegría a su esposa.

 

“En medio de tanta tragedia tuvimos una gran satisfacción: rescatamos a seis personas, de éstas fueron cinco mujeres y un hombre. Algo que sí era de lamentar es el hecho de saber que teníamos que caminar sobre cadáveres para rescatar a otras personas”, recordó Hurtado.

 

Las acciones de ayuda de los miembros del contingente nicaragüense se realizaron en el sector cuatro de Puerto Príncipe.

 

Por su parte, Bernardino Bermúdez, de 32 años, quien pertenece al Ejército de Nicaragua desde hace 12 años, confesó que “jamás he visto algo similar”.

 

“Una señora estaba bastante soterrada, esto fue uno de los primeros escombreos que hicimos al llegar el 15 de enero por la noche, y había otra señora más al fondo que la primera y cuando uno alumbraba a esas personas sus rostros nos clamaban auxilio. Estaban a más de tres metros de profundidad. Ese día trabajamos hasta las dos de la mañana, fue algo increíble cuando logramos sacar a dos muchachas de los escombros de un sitio que decían era un universidad, ambas tenían un desprendimiento en sus piernas y lo más impactante fue conocer que bebían sus propios orines para sobrevivir durante siete días”, relató Bermúdez.

 

El primer contingente humanitario que viajó desde Nicaragua hasta Puerto Príncipe atendió un campamento salesiano.

 

“Es un complejo bastante grande y se distribuyó parte de los alimentos que se llevaron desde aquí de Nicaragua, arroz, frijoles, aceite, soya. Este campamento consta de más de cinco mil 500 personas que estaban refugiadas, incluso cuando nos venimos estaban llegando más refugiados a ese centro”, detalló el teniente coronel, Ernesto López.

 

En los primeros días la gente de rescate y salvamento trabajó por más de 18 horas y aunque el cansancio los invadía, la necesidad de rescatar más personas los mantenía de pie.

 

“Ese día (15 de enero) se rescató a dos personas aún con vida y fue algo muy alegre para todo el componente”, señaló Bermúdez.

 

MÁS DE SEIS MIL ATENDIDOS

 

El teniente coronel López dijo que, desde el 15 hasta el 26 de enero, la brigada nicaragüense había atendido 6,608 consultas, de éstas 2,695 fueron de carácter ortopédico, 2,225 consultas generales, 183 de medicina interna y 1,525 pediatrías.

 

“Esto es grande, tremendo, no nos imaginábamos la dimensión. Si hacemos una comparación con el terremoto de Managua yo consideraría que eso fue unas 25 veces más grande que lo de nosotros (terremoto de 1972)”, dijo López.

 

En Haití continúan 31 miembros del Ejército de Nicaragua, quienes realizan labores de escombreo, rescate de más haitianos, atención médica en general y búsqueda de cadáveres.

 

 

 

“Gracias a Dios llegaste bien amor”, le dijo Roberto Martínez a su esposa Irania Hurtado, luego de besarla.

LA PRENSA/ M. ESQUIVEL