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Nacionales | lunes 8 de febrero 2010 Llegan restos de nica muerto en Costa Rica
El féretro con los restos de Yamil Hernández López es cargado por familiares y amigos al llegar ayer domingo a la ciudad de Masaya, procedente de Costa Rica. El próximo 30 de mayo, Día de las Madres, se cumplirían nueve años de su partida, cuando abandonó a su mamita (la abuelita que lo crió cuando su madre falleció) y sus estudios de Ingeniería Civil. Con la ayuda de un amigo de infancia se trasladó a San José, Costa Rica.
Los familiares de Yamil Hernández López, quien habría sido envenenado por su esposa costarricense Melina Montero Navarro, junto a sus tres hijos, de 8 meses, 3 y 5 años de edad, dicen desconocer las razones por las cuales se dio la tragedia, mientras velaban sus restos en la casa de su familia ubicada en el reparto Faria, Masaya.
“Él era un hombre honesto, con una vida tranquila, un hogar estable... todo parecía ir bien. Él se esforzaba, era feliz o al menos eso fue lo que vimos cuando nos visitó el año pasado para Semana Santa, se veía feliz”, contó Jairo Salvador Hernández, padre de Yamil.
Don Jairo, quien viajó a Costa Rica a retirar el cuerpo de su hijo de una morgue en la provincia de Heredia, se despidió de sus nietecitos en ese lugar, donde, al igual que su papá, estaban listos para ser entregados a los familiares de la madre, para darles sepultura en el vecino país.
“Yo los vi (a los tres niños), no me los pude traer para que descansaran junto a su papá porque ellos son ticos y es más difícil sacarlos (de Costa Rica), y yo no tengo dinero”, detalló Don Jairo.
“Fue duro decirles adiós, no entiendo por qué paso esto, desconozco las razones y como sólo llegué por mi hijo, a las tres de la madrugada (de ayer) salía con él para acá (Masaya), no vi a nadie para indagar más, sólo quería traerlo a su casa”, manifestó don Jairo.
DOLOR COMPARTIDO
Vecinos del reparto Faria compartían con la familia Hernández la pérdida de Yamil, pues en este lugar nació y creció.
“Era un buen muchacho, siempre fue muy correcto. Yo tengo 37 años de vivir aquí y mis vecinos lo vieron crecer como un hombre honesto y bueno que siempre hizo las cosas bien. Con esta joven (Melina Montero Navarro) primero hubo una amistad y después se casó. Yo fui a su boda a entregarlo, porque su mamá murió cuando él tenía tres años”, añadió don Jairo.
En Costa Rica las investigaciones continúan en torno a la muerte de Yamil y de sus tres hijos: María de los Ángeles, de 5 años; María Celeste, de 3, y Sebastián, de 8 meses de nacido, así como de la de su esposa.
El Cuerpo de Bomberos de Costa Rica recibió una alerta de incendio a las 5:43 de la mañana del viernes en la vivienda de dos pisos ubicada en Urbanización Kurú, en Purral de Goicoechea, al noreste de San José, donde residían Yamil y su familia.
Yamil Hernández López, su mujer costarricense Melina Montero Navarro y sus tres hijos. LA PRENSA/CORTESÍA LA NACIÓN
Cuando los bomberos subieron al segundo piso, encontraron muerto al nicaragüense en su cama y a su lado, en un cochecito, al niño de ocho meses.
La mujer, su esposa, estaba en otro cuarto, sola y agonizando. Falleció después, cuando era trasladada por la Cruz Roja a un centro médico.
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