En los últimos tres años la planilla estatal ha crecido en 7,507 trabajadores. Esto, según consideraciones de expertos, afecta las proyecciones de desarrollo del país, pues distribuye la mayoría del escuálido presupuesto del país en gastos corrientes, y no en inversión pública, como sería lo ideal.
Al analizar los datos de empleo, publicados por el Banco Central de Nicaragua, se puede ver que la planilla estatal pasó de 39 mil 140 trabajadores en 2006, a 83 mil 364 en noviembre del año pasado.
Para adecuarse al crecimiento poblacional, el país debe incrementar cada año su personal de salud y educación.
Sin embargo, de los 44 mil 224 trabajadores más que hay actualmente en el Estado, 36 mil 717 trabajadores corresponden a docentes que no estaban formalmente registrados en la planilla estatal, y 710 corresponden al incremento del personal de salud.
Esto significa que en tres años el Gobierno ha contratado a 6,797 personas en áreas no vitales como servicios administrativos y servicios generales.
El economista Óscar Neira recordó que gran parte de esos nuevos trabajadores del Estado son “característicamente incondicionales al partido político en el gobierno”.
Agregó que la planilla estatal no es sostenible a largo plazo, por lo cual éste o el próximo Gobierno deberá modificarla.