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PolĂtica | lunes 22 de febrero 2010 Ortega reta a Europa y EE.UU.
En el acto del traspaso de mando del Ejército de Nicaragua, anoche, el presidente Daniel Ortega se esmeró en recordar el origen político de esta institución militar formada por guerrilleros sandinistas en 1979, y al final envió un mensaje a los gobiernos que hace un año congelaron parte de la ayuda económica a Nicaragua tras el fraude en las elecciones municipales de noviembre del 2008.
A los países de la Unión Europea, Estados Unidos y Canadá, que suspendieron la ayuda al presupuesto de Nicaragua y exigen hacer transparentes los resultados de esas elecciones, Ortega les lanzó una especie de reto al decirles que quiere “relaciones en el marco del respeto, no de imposiciones”.
Antes, el mandatario nicaragüense defendió al Consejo Supremo Electoral (CSE), la institución que avaló el fraude, elogiando a su presidente, Roberto Rivas Reyes, por su “buena experiencia”.
Comparando las elecciones con competencias deportivas, Ortega comentó que también en los comicios “el que perdió dice que le robaron”, en alusión a las denuncias de la oposición nicaragüense de cómo el partido gobernante, el Frente Sandinista (FSLN), usurpó votos para quedarse con al menos 40 alcaldías.
Los generales Julio César Avilés y Omar Halleslevens, el nuevo jefe del Ejército Nacional y el saliente, pasan revista a las tropas. LA PRENSA/U. MOLINA Para Ortega, el magistrado electoral Rivas tiene “buena experiencia”, pero “le pasa lo que a los jueces” en las disciplinas deportivas, “siempre en un partido se lo lleva el diablo”.
Esa defensa del CSE, controlado por el FSLN, fue el preámbulo que usó Ortega para terminarle diciendo a las principales naciones cooperantes con Nicaragua que no les va a permitir más exigencias.
Europa, Estados Unidos y Canadá exigen a Nicaragua que despolitice las instituciones públicas, sobre todo los poderes Electoral y Judicial, para fortalecer la democracia; y es una condición a cambio de la ayuda económica que le dan a este país.
Pero el presidente Ortega insistió anoche en que “éste es un Consejo Supremo Electoral que ha sido sometido a muchas pruebas y ha ido saliendo”, dando a entender que ningún país cooperante le va a obligar a cambiar el sistema prevaleciente.
La semana pasada Roberto Rivas fue propuesto por Ortega, ante la Asamblea Nacional, para ser reelecto magistrado electoral.
Quiere revivir consignas de época de Estado-Partido
Después de entregar la jefatura del Ejército Nacional al general Julio César Avilés, el presidente Ortega se dedicó a recordar el origen político de izquierda de este cuerpo militar.
Dijo que para nadie era un secreto de dónde surgieron los militares que hasta hoy han dirigido este Ejército, y destacó la formación que tuvieron en Cuba.
Enfatizó que desde antes de tomar el poder en Nicaragua, los guerrilleros sandinistas se entrenaban en Cuba y “allí se estaba forjando el Ejército Popular Sandinista (como se llamó en la década de 1980) y luego el Ejército Nacional”.
Incluso, el Presidente relanzó anoche una consigna muy usada en los años ochenta, que reza “pueblo, ejército, unidad, garantía de la victoria”, de cuando el Ejército Popular Sandinista (EPS) estaba bajo el control partidario del FSLN, igual que todo el Estado.
Sin embargo, el nuevo Comandante en Jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés Castillo, se comprometió en su primer discurso a regirse por la Constitución Política de Nicaragua y a combatir el narcotráfico y crimen organizado.
Avilés, ex guerrillero sandinista de 53 años, es el quinto jefe del Ejército de Nicaragua. Antes de su ascenso ocupaba el cargo de jefe del Estado Mayor del Ejército, y fue jefe de la Dirección de Inteligencia y Contrainteligencia militar desde 1998 hasta 2005.
“Como comandante en jefe buscaré consolidar los logros alcanzados por mi antecesor bajo una dinámica y estilo propio. Nos plantearemos nuevas metas en beneficio de la nación”, expresó.
“Nos regiremos en estricto apego a la Constitución Política, a la que guardaremos respeto y obediencia y estaremos subordinados a la autoridad civil, ejercida directamente por el Presidente de la República, en su carácter de jefe supremo del Ejército de Nicaragua. Continuaremos en esa dirección, este es un compromiso de todos los que integramos el Ejército de Nicaragua”, agregó el nuevo jefe del Ejército.
Aseguró que combatirá “firmemente” el narcotráfico y el crimen organizado, porque “constituyen la principal amenaza a la seguridad nacional”.
Deja Ejército “disuasivo” y “de reacción”
El comandante en jefe saliente del Ejército de Nicaragua, Moisés Omar Halleslevens Acevedo, destacó al despedirse que el Ejército que deja en manos del mayor general Julio César Avilés Castillo tiene “capacidad de reacción” y con “poder de fuego”.
El presidente Daniel Ortega entrega el bastón de mando al general Julio César Avilés. LA PRENSA/URIEL MOLINA “Dejamos una institución militar con vitalidad, con capacidad disuasiva y de reacción, con poder de fuego y con un recurso humano capacitado para hacer frente a las nuevas y más complejas misiones que imponen los procesos de globalización en todos los ámbitos”, expresó”.
Halleslevens asumió el cargo de comandante en jefe del Ejército el 21 de febrero del 2005, fecha que se conmemora el asesinato del Héroe Nacional Augusto C. Sandino.
“En esta ocasión vengo ante ustedes para agradecer, para dar las gracias, pues en el Ejército aprendemos a ser agradecidos”, dijo Halleslevens y posteriormente agradeció de forma individual a la Corte Suprema de Justicia, al Consejo Supremo Electoral, al Ministerio Público, a la Procuraduría General de la República, la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos, la Policía Nacional, titulares y funcionarios de los distintos ministerios de Estado e instituciones autónomas, la Corte Centroamericana de Justicia, a los productores y a los familiares de quienes ofrecieron sus vidas en el ejercicio de su trabajo, entre otros.
En el agradecimiento al presidente Daniel Ortega, jefe supremo del Ejército de Nicaragua, dijo que “doy fe de su respeto y franca comunicación hacia la institución, en la que ha confiado y por la que ha trabajado para mejorar las condiciones de vida y trabajo de sus integrantes”.
“Al llegar a este momento conclusivo de mi carrera militar, quiero decirles que me retiro satisfecho del deber cumplido, satisfecho de la misión que me correspondió cumplir en el Ejército de Nicaragua”, dijo Halleslevens casi al final de su discurso.
El presidente Daniel Ortega, quien anoche partió hacia México, exigió a Inglaterra regresar a sus “verdaderos dueños”, a Argentina, el territorio de las Malvinas, y anunció que ése será uno de los temas a tratar en la XXI Cumbre de Río en Cancún, México. “No es posible que en estos tiempos Inglaterra, a miles de millas de distancia de la hermana República de Argentina, mantenga allí una ocupación militar en territorio argentino”, dijo. Ver en la versión impresa las páginas: 1 A ,6 A |