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Política | viernes 26 de febrero 2010

Suecia: “No se debe politizar el Estado”

Salud, gobernabilidad y sector agropecuario son algunas de las áreas que la cooperación sueca incentivó durante su permanencia de 30 años en Nicaragua, destacaron ayer.
LA PRENSA/ B. PICADO

La ex embajadora de Suecia en Nicaragua, Eivor Halkjaer, duda que en Nicaragua haya una segunda revolución. De lo que sí está segura es que existe mayor desigualdad por la pobreza que ha observado en municipios del Norte del país que ha visitado en los últimos días y donde la sequía está causando estragos.

 

La diplomática no cree que la actual administración de Daniel Ortega sea una continuidad de la revolución de la década de 1980 porque, a su criterio, desde entonces “han pasado muchas cosas” y además una revolución es un proceso a largo plazo que no se puede dividir en partes.

 

La cooperación sueca en Nicaragua, que concluye en el 2011, ha sido evaluada al cabo de 30 años como una relación de socios y amistad entre los dos pueblos.

 

Halkjaer se siente satisfecha por los resultados “vitales” que la cooperación de su país ha registrado en Nicaragua para su desarrollo, como es el combate a la pobreza y la consolidación de la democracia.

 

UNA PREOCUPACIÓN

 

 

No obstante, la diplomática señaló que Suecia no sólo se retira con la satisfacción de haber cooperado durante treinta años con Nicaragua, sino también con la preocupación por el retroceso que sufre el sistema democrático y la gobernabilidad tras las elecciones municipales del 2008.

 

En esas elecciones, el partido de gobierno, Frente Sandinista (FSLN), cometió un fraude que fue denunciado por la oposición a nivel internacional, con pruebas.

 

Durante su gestión en Nicaragua, Halkjaer fue criticada por haber intervenido en la crisis política provocada por las reformas constitucionales en 1995, cuando el gobierno de Suecia suspendió los desembolsos de la cooperación al país, en aras de que se respetara la gobernabilidad.

 

Eso es parte del seguimiento de los países para que se respeten los principios democráticos, comenta hoy la diplomática, cuando varios países europeos mantienen congelada la ayuda al presupuesto a Nicaragua debido al fraude del 2008.

 

Halkjaer manifestó ayer que un elemento vital para la democracia es “instalar un Estado que no dependa en sus detalles del Gobierno, cuya maquinaria estatal no cambia sus estructuras cuando hay cambios de administración”.

 

Calificó como “muy malo” que funcionarios públicos tengan que ser electos mediante pactos políticos y no por su capacidad profesional. “No se debe politizar toda la estructura del Estado”, apuntó Halkjaer.