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Nacionales | jueves 8 de abril 2010 País no tiene recursos bélicos para amenazar
Mientras el alto mando del Ejército de Nicaragua niega que la institución se esté armando “hasta los dientes”, como publicó el diario Al Día, de Costa Rica recientemente, expertos en temas de defensa y seguridad consideran que al ser el país del área que menos recursos destina a defensa y seguridad es improbable que signifique una amenaza para sus vecinos.
Y en este sentido, consideran que tanto Nicaragua como el resto de países del área han demostrado que es imposible que se dé un conflicto armado entre ellos, ya que han dado suficientes muestras de respeto hacia el derecho internacional.
A inicios de esta semana el periodista costarricense Edgar Fonseca, director del periódico Al Día, escribió un artículo en el que menciona la invitación que el presidente Óscar Arias le hizo a su homólogo de Uruguay, José Mujica, de seguir el ejemplo de Costa Rica de abolir el Ejército. Luego, lamenta que la propuesta no haya sido aceptada.
“La propuesta cayó como anillo al dedo en una Suramérica embarcada en una frenética carrera armamentista, con Brasil, Chile y Venezuela a la cabeza”, dice el escrito y más delante sugiere que a Nicaragua debería planteársele la misma oferta.
“Sin ir muy lejos, al otro lado de la frontera norte tica, cabe plantearse las mismas dudas e inquietudes que Arias lanzó en el caso de Uruguay. ¿Para qué quieren ese ejército? ¿Para qué todo ese gasto en armamento?... La Nicaragua de Ortega se arma hasta los dientes”, reza el escrito en el que el periodista también señala que una supuesta carrera armamentista emprendida por el presidente Daniel Ortega convierte a su régimen en una “amenaza mayor a la seguridad de Costa Rica”.
TICOS GASTAN MÁS EN SEGURIDAD
Pero el experto en temas de seguridad del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) Javier Meléndez afirma que existen varias razones para negar que esa amenaza exista. Una de ellas es que un estudio que realizaron detalla que Nicaragua es el país de la región en destinar menos recursos a la defensa y seguridad del país, el presupuesto conjunto ronda los 94 millones de dólares, mientras el de Guatemala supera los cuatrocientos millones de dólares, y el de Costa Rica que, a pesar de no tener Ejército, destina 254 millones de dólares a los cuerpos policiales, encargados de brindar la seguridad en el país.
El experto en temas de seguridad del IEEPP explica que la diferencia entre los montos refleja las desigualdades entre las economías de los países, ya que cada uno destina entre el 0.4 y el 1.3 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) a este rubro.
Este porcentaje, según un informe publicado en el sitio web de la Agencia Central de Inteligencia (CIA por su siglas en inglés), es menor al dos por ciento del PIB que en promedio destina la mayoría de países a su presupuesto de defensa.
Ese informe contiene una comparación del porcentaje del PIB que durante el 2006 cada nación asignó a sus fuerzas de defensa o seguridad de un total de 173 países analizados, siendo el del primer lugar el que más recursos destina y el del último el que menos. El Ejército de Nicaragua ocupó el puesto 157. Dos lugares abajo de Honduras que se colocó en el lugar 154 y seis por encima de Costa Rica que se ubicó en el puesto 164.
LOS PROBLEMAS SON OTROS
Meléndez considera que otra de las razones para desestimar el temor expresado en la publicación costarricense es que hay muy buenos precedentes para afirmar que Centroamérica está libre de conflictos bélicos y que en estos momentos para ningún país es prioridad buscar conflictos armados, porque hay situaciones muy difíciles por resolver, ya que la criminalidad organizada está carcomiendo a los Estados y a la sociedad centroamericana.
Javier Meléndez. LA PRENSA/ARCHIVO/H. ESQUIVEL “Lo que está sucediendo y que no tiene nada que ver con el rearme es que los Estados centroamericanos están gastando cada vez más para resolver con policías y con ejércitos los problemas de seguridad que tienen una vertiente y una solución, probablemente económica y social”, señala Meléndez.
Para el IEEPP es alarmante que durante el 2009 Centroamérica haya gastado más de mil 200 millones en policías y ejércitos.
“Si a finales de los noventa alguien hubiera dicho que esto iba a ocurrir, nadie lo habría creído ya que en ese momento se alcanzó una situación de paz y de tolerancia entre las naciones. El problema es que los conflictos entre los Estados han sido suplantados por conflictos de carácter interno que tienen que ver con la criminalidad organizada y la violencia en general”, explica Meléndez.
EJÉRCITO NIEGA INCREMENTO DE FUERZAS
El Ejército de Nicaragua no representa amenaza para ningún país de la región, reaccionó ayer el jefe de esa institución militar, general Julio César Avilés, a la publicación de Edgar Fonseca, que se tituló “La amenaza de Ortega”.
“Allí lo que refieren es como que Nicaragua es una amenaza para Costa Rica. No, nosotros no somos una amenaza para nadie, yo creo que lo más importante aquí es entender que Nicaragua como país soberano tiene las fuerzas armadas y fuerzas policiales necesarias, para el resguardo de sus intereses soberanos y de la seguridad nacional”, sostuvo el general Avilés.
Para el jefe militar “es un poco exagerado el planteamiento que apareció en ese medio de comunicación”, cuyo artículo llegó a aseverar incluso de que “la Nicaragua de (Daniel) Ortega se arma hasta los dientes: 17 mil soldados, 200 tanques —al otro lado de nuestra frontera— ubican a su Ejército en el puesto 22 del ranking mundial por poder destructivo, 1,051 cohetes antiaéreos Sam 7 son parte de la descomunal ostentación bélica de este régimen”.
Consultado el jefe militar si el gobierno de Ortega o por parte del Ejército se ha mostrado alguna intención que haga pensar a los ciudadanos costarricenses de esta manera, éste señaló que se trata de la opinión de un particular y por tanto no es una posición oficial del Gobierno costarricense.
El general Avilés reiteró: “Nicaragua no significa amenaza para los costarricenses”, tras referir que la institución militar no ha incrementado ni el personal ni los medios en la frontera sur del país.
“Nosotros tenemos el componente básico necesario para cumplir nuestras misiones”, sostuvo Avilés.
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