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Economía | viernes 30 de abril 2010

Sin condiciones para eliminar las exoneraciones

A pesar de que sólo en 2008 el Estado dejó de percibir unos 415.6 millones de dólares (6.6 por ciento del Producto Interno Bruto de ese año) por exoneraciones fiscales, Nicaragua no cuenta con las condiciones para eliminar este sistema de preferencias.

 

A esa conclusión llegaron ayer panelistas e invitados a la presentación del estudio Apuntes sobre Exoneraciones Fiscales en Nicaragua, elaborado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).

 

En la presentación participaron los economistas José Luis Medal y Adolfo Acevedo, el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri y el diputado y productor Freddy Torres.

 

El estudio analiza el costo de las exoneraciones fiscales de Nicaragua, expone quiénes se benefician de ellas y las contrasta con los beneficios reales de las inversiones atraídas con estos incentivos.

 

El economista Medal considera que “las exoneraciones no son el mecanismo más adecuado para promover la inversión o a ciertos sectores”, sino que se debe apostar por ampliar la base tributaria, lo que permitiría tasas impositivas más bajas.

 

“En un balance sería preferible desmantelar las exoneraciones y reducir las tasas impositivas”, refirió.

 

Agregó que para compensar las altas exoneraciones que ofrece el país es que se paga el Impuesto al Valor Agregado (IVA) más alto de Centroamérica.

 

Sin embargo, a pesar de reconocer las desventajas de las exoneraciones que ofrece el país, Medal reconoció que “en el entorno político actual no es conveniente ninguna reforma tributaria”.

 

Señaló que eso no implica que no haya que empezar a reflexionar sobre este tema, “para una futura reforma tributaria, posterior a este Gobierno”.

 

NO LO VE POSIBLE

 

 

El director ejecutivo de la agencia estatal de promoción de inversiones ProNicaragua, Javier Chamorro, comentó que pese a los efectos negativos de las exoneraciones, por el momento no se pueden eliminar.

 

“Hoy por hoy no tenemos otra forma. Porque hoy por hoy tenemos energía cara, no tenemos puertos en el Atlántico, tenemos baja productividad, tenemos una serie de factores que si quitás los incentivos hoy no vas a atraer inversiones... Hoy por hoy no tenemos la infraestructura ni la fuerza laboral que nos permitiría competir ”, sostuvo.

 

Agregó que las exoneraciones deben beneficiar únicamente a los sectores productivos, por lo cual se debe revisar quiénes son los más beneficiados de éstas.

 

El presidente del Cosep mencionó que mientras no haya clima de inversión, mejor infraestructura y educación “no podemos dejar de ofrecer exoneraciones”.

 

“Hay que hacer un verdadero diagnóstico para ver la situación de cada uno de los sectores exonerados, el uso de los recursos y beneficios que han traído y si es conveniente terminar las exoneraciones o mantenerlas”, comentó Aguerri.