|
Nacionales | miércoles 23 de junio 2010 Párvulos en total hacinamiento
En el preescolar Roberto Clemente de Ciudad Sandino las maestras atienden a más de 50 niños por salón de clases.LA PRENSA/G.FLORES
Las clases inician en el preescolar comunitario Roberto Clemente. Una sola docente no puede con los 55 niños que tratan de acomodarse en medio de risas, llantos y el sofocante calor que hace en una de las aulas de clases que carecen de buena apariencia y comodidad.
Este centro educativo está ubicado en la Zona Seis del municipio de Ciudad Sandino, donde el preescolar regular está a más de un kilómetro de distancia y sin cupos disponibles.
Aunque la Ley General de Educación establece que un docente tiene que atender entre 15 y 20 alumnos por aula de clases, en el Roberto Clemente la profesora Nubia Herrera atiende a 55 niños y niñas entre tres y cinco años.
Además de la “sobrecarga” de niños por cada docente, esta casa de estudios que construyó la comunidad en 1999, carece de un piso limpio, paredes pintadas y el mobiliario requerido para educar a niños de tres a seis años.
“Hace mucho calor y es oscuro. Yo quiero por eso una escuela bonita, (con paredes) pintadas, juguetes y más chinos porque no alcanzamos”, pidió Alondra Guzmán Herrera, de 5 años, estudiante de tercer nivel.
En el 2009 el Ministerio de Educación (Mined) atendía a 2,128 preescolares a nivel nacional. Sin embargo, en el país existían otros 5,888 preescolares comunitarios, según cifras del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP).
Esta cartera beneficia a los preescolares comunitarios únicamente con 500 córdobas mensuales que son utilizados para el pago de los docentes comunitarios.
“El trabajo es cansado con los niños, es injusto que a nosotros que hacemos el mismo trabajo de los maestros de los preescolares regulares nos paguen sólo 500 córdobas y ahora que nos dan el bono (del Gobierno) agarramos un poquito más de un mil córdobas. Pero aún así es muy poco nuestro pago para el trabajo que hacemos”, enfatizó Jasmina Bermúdez, docente de tercer nivel de preescolar.
Pese a esta queja, la viceministra de Educación, Milena Núñez ha afirmado que el Mined está invirtiendo en los niños atendidos por los preescolares comunitarios.
“El Mined nos trae estos textos (Cuadernos de Trabajo para III Nivel), son textos para colorear, pero no nos dan los colores, entonces nosotros tenemos que pedirle a los padres de familia que compren el resto de los materiales. Lo otro es que no nos dan la cantidad de libros para cada uno de los niños porque el día de la distribución, el niño que no está se queda sin su libro”, comentó Herrera.
Un docente de preescolar del Mined gana un salario de 3,550 córdobas mensuales.
APRENDEN EN LA COCINA
Los más de 30 alumnos del tercer nivel de preescolar del Roberto Clemente aprenden en un espacio que fue construido para servir de cocina.
Ese cuarto sólo tiene una pequeña ventana, una cocina artesanal y un lavadero.
“Esto no puede ser un aula de clases, pero ante la demanda decidimos utilizarla como tal, pero aquí los niños mucho se quejan del calor y de la oscuridad”, recalcó Bermúdez.
CALIDAD MASACRADA
Los niños en edad preescolar requieren un aprendizaje casi personalizado, según Herrera, pero los estudiantes del Roberto Clemente tienen que aprender “con araños y pellizcos”.
“Nosotros tratamos de que nuestros niños tengan educación con calidad, pero es difícil porque todos a la vez necesitan aclaración sobre los temas y nosotras solas no podemos y por eso es que en un tema a veces pasamos toda la mañana”, detalló Herrera.
ES GROSERÍA
Jaqueline López, de 28 años, matriculó a su hijo en el tercer nivel de preescolar porque es el más próximo a su vivienda.
“No hay otro cerca, aquí siento que mi hijo ha aprendido, aunque no hay muchas maestras y las que están miran a muchos niños”, dijo López.
Es “una grosería lo que hacen con las maestras de este preescolar porque aquí todo se mueve por ellas y la comunidad, las profesoras hasta limpian y cortan el monte”, expresó López.
Bermúdez aseguró que han solicitado ayuda al Mined y a la Alcaldía de Ciudad Sandino para mantener limpio el centro, pero no han recibido respuesta positiva de parte de ambas entidades.
Ver en la versión impresa las páginas: 4 A |