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Deportes | domingo 27 de junio 2010

Frío y certero

 

Wilton López se ha establecido como uno de los relevistas más confiables de los Astros.

LA PRENSA/CORTESIA

 

 

 

Especial para LA PRENSA

 

 

A través de los años —casi una vida entera— he visto ir y venir a cientos y cientos de jugadores aspirantes a penetrar y permanecer con el equipo grande en las Ligas Mayores. Llegar es fácil —dicen—, pero quedarse en definitiva requiere el empleo de todas las armas que el jugador obtuvo durante el largo aprendizaje en las ligas menores, el más extenso que existe entre todas las disciplinas deportivas. A lo mejor también es necesario un poquito de suerte.

 

¿Suerte?, dijo un poco exaltado el ex dirigente de los Dodgers Tom Lasorda cuando viajábamos en el avión dorado del equipo. “No hay suerte que valga en beisbol. Solamente hay talento, esfuerzo, habilidad y el uso de la inteligencia que Dios te dio. Yo no entiendo la palabra suerte cuando se aplica al esfuerzo extraordinario que hace un aspirante beisbolista para llegar a las Ligas Mayores”, terminó diciéndome el ex piloto mientras regresaba a su asiento para terminar de consumir un gigantesco plato de lasaña bañada de salsa italiana.

 

Suerte o no, mi entrevistado de hoy, el serpentinero nicaragüense Wilton López, está con los Astros con un récord de 3-0 al momento de preparar esta nota. Por una razón u otra, el encadenamiento de los sucesos lo colocó en la nómina para bien o para mal; a lo mejor así lo ha querido la suerte.

 

Pues además de la suerte, aunque yo no acepte la teoría de Lasorda, Wilton, de un brazo sano y sólido, vino armado hasta los dientes haciendo lanzamientos rompientes como curvas rápidas, otros que se hunden, la recta de cuatro costuras y un cambio de velocidad que le recomendó un instructor de lanzadores cuando militaba en la categoría A. Es decir, tiene todo para triunfar, especialmente una especial determinación de ganar al estilo de Bud Norris, el más agresivo de los lanzadores de los Astros.

 

Este artículo no lleva el propósito de analizar todas las circunstancias que se sucedieron para que Wilton diera el salto a las Mayores, pero sería interesante averiguar lo que el centroamericano ha aprovechado hasta ahora: “Estoy haciendo uso de la gran oportunidad”, dijo el lanzador con toda la humildad que lo caracteriza. “Aprovecho que estoy en el montículo para tirar strikes, que es lo que mi dirigente espera de mí. He aprendido que debo tirar bajito para obligar la doble matanza”.

 

Cuando un pelotero llega por primera vez a la casa club, es importante que se dé a conocer, que entre en confianza con sus nuevos compañeros porque la camaradería es el aspecto sicológico que le abre el camino para mantener su concentración en el montículo: “Me siento dichoso que el aspecto amistad con mis compañeros de juego esté bajo control”, explicó Wilton.

 

BUEN AMBIENTE

 

“Ya me llevo de película con ellos, especialmente con el lanzador taponero Matt Lindstrom, con quien intercambio toda clase de bromas. Él corresponde bien a las mías porque me dice que me tiene mucho afecto y nos divertimos de lo lindo en voz alta. Esa confianza con ellos me ha ayudado mucho, porque también me surto de sus experiencias”.

 

El año pasado López encontró una buena familia que lo alojó en su hogar con cariño y ahora —un año después— sigue viviendo con ellos porque también le aceptaron a su esposa y sus dos hijas. Viven cerca del aeropuerto Bush y le toma cerca de 45 minutos manejar su propio vehículo al parque de pelota. Esos amigos lo llevaron al estadio el año pasado. Ahora, todos los días se le hace más fácil el largo trayecto. Viaja con licencia de manejar extendida en Nicaragua y con su pasaporte a mano.

 

Como todo pelotero hispanohablante, prefiere comer en casa, pero Wilton ya encontró su restaurante favorito donde puede consumir los bocadillos similares a los del terruño. Así es que cuando tiene un día libre y quiere celebrar con su familia, visita un restaurante que se llama —apropiadamente— El Mambo. Dichosamente para todos los jugadores de otros países, Houston —como ciudad internacional— tiene cocina para todos los gustos. Wilton y su esposa son aficionados a consumir mariscos.

 

La oposición ha fabricado 12 carreras limpias en 29.1 entradas contra López, para una efectividad de 3.68. En el proceso tiene 20 ponchados y solamente ha otorgado tres bases por bolas.

 

LLEGA A PONER STRIKES

 

Por el momento, el nica no es abridor ni taponero, es relevista medio, pero ¿qué es lo que se espera de él? “Que tire strikes”, acertó el analista radial de los Astros, el ex liga mayorista Alex Treviño. “Y Wilton siempre viene sobre el plato. Lo hace con agresividad, sin temor, más bien como si fuera el único dueño del montículo”, terminó diciendo.

 

Lo peor y lo más decepcionante en la pelota es ver a un relevista que supuestamente debe apagar el fuego y que comience descontrolado. Si el respetable demuestra su inconformidad con un abucheo general, el dirigente debe de agonizar en este tipo de situación. “Yo entiendo la tensión que hay en los momentos críticos del juego y yo quisiera tirar puros ceros”, expresó Wilton. Claro que tirar puros ceros sería un mundo perfecto. López está consciente de que las carreras limpias perjudican su efectividad.

 

Wilton también está consciente de las velocidades de todos sus diferentes lanzamientos que forman el arsenal de su ofensiva. La velocidad de la recta de dos y cuatro costuras oscila entre 93 y 94 millas por hora; la curva de velocidad entre 83 y 84; y el cambio a 84. La combinación de las rectas y los lanzamientos rompientes es de su propia cosecha y si se altera es cuando el receptor lo cree conveniente.

 

Los lanzadores nuevos llevan su propio plan a las Ligas Mayores, pero se sorprenden cuando, al llegar, las necesidades del equipo dictan los ajustes. Un abridor resulta un relevista y viceversa. Es algo así como cuando un especialista en un arte entra al ejército y de inmediato lo convierte en soldado raso y se acabó. “René, tú sabes que yo no puedo pedir gustos”, afirmó el hombre de la tierra de Darío. “Estoy aquí listo para ser abridor, relevista o taponero. Estoy dispuesto a todo. En otras palabras, estoy listo para la guerra”.

 

El abridor tiene que hacer ajustes para ser relevista y, de eso, no hay vuelta de hoja. “He hecho mis ajustes”, enfatizó López. “Para estar seguro, consulto, especialmente a Al Pedrique, el asistente del dirigente Brad Mills, o al instructor de lanzadores Brad Amsberg. Pregunto si estoy bajando mucho el brazo o algo así y ellos me dicen cómo lo estoy haciendo. Ya para la próxima salida aplico los ajustes cuando son necesarios”.

 

Al principio de la carrera del zurdito de oro Wandy Rodríguez, se notaba mucho su enojo cuando las cosas no le salían bien y automáticamente perdía además de los estribos, el control de sus lanzamientos. “Yo me enojaba cuando mis lanzamientos no daban en el blanco, pero rápidamente aprendí cómo recuperar la calma para evitar el bloqueo de mis pensamientos. El enojo es peligroso, porque uno hasta podría golpear a un bateador y a eso le huyo. Odiaría perder mi localización por falta de control emocional”.

 

SE MANTIENE FIRME

 

Wilton ha sobrevivido una serie de intercambios que los Astros han efectuado recientemente con sus equipos de ligas menores y, hasta ahora, todo parece indicar que el alto mando del equipo tiene planes para él, porque continúa sólido como parte del grupo de relevistas.

 

Es dueño de una efectividad de 2.33 (5 carreras limpias permitidas en 19 entradas) durante sus últimas 20 apariciones. Lo más importante entre sus números es que ha dejado en base a 21 contrarios de sus 22 hombres heredados esta temporada. Por primera vez en esta campaña la noche del 25 de junio, contra los Rangers de Texas, permitió que le anotara uno de los heredados. Su promedio actual es el mejor en las Ligas Mayores (mínimo de 15 corredores heredados). El número de tres juegos ganados en relevo lo clasifica como sexto en la Liga Nacional.

 

(René Cárdenas cubre a los Astros para LA PRENSA de Nicaragua. Escribe para Crónicas de los Astros, astrosdehouston.com y Astros Magazine. Edita su propia página de beisbol, www.laestufacaliente.com. Narró para los Dodgers, Astros y Rangers de Texas. El año pasado fue el narrador oficial de los Astros en TV).