Opinión

Los magistrados de la Corte Suprema de Justicia que pertenecen al FSLN van a sustituir con conjueces (especie de suplentes) a los magistrados liberales del PLC, temporalmente según dicen los orteguistas pero de manera definitiva temen los liberales.
Al respecto hay que decir ante todo, que el hecho de que haya magistrados sandinistas y liberales —o sea de partidos políticos— en la Corte Suprema de Justicia es una aberración de la justicia en cualquier país que se considere civilizado, moderno y democrático. La justicia, por su propia naturaleza tiene que ser imparcial e independiente, o no es verdadera justicia. De manera que quienes integran el Poder Judicial, comenzando por los magistrados de la Corte Suprema que son su cabeza, su conciencia y su corazón, deben de ser ante todo personas independientes, además de ilustradas, justas y probas.
No importa en qué forma son escogidos los magistrados, ni que sean elegidos por funcionarios políticos, como son los diputados a la Asamblea Nacional. A partir de que toman posesión de sus cargos, los magistrados tienen que actuar de manera independiente, incondicional, ajenos a simpatías, presiones e influencias externas inclusive de quienes los eligieron y de los partidos a los cuales pertenecen sus electores. Por eso es que en el artículo 165 de la Constitución Política de Nicaragua se dice que: “Los magistrados y jueces en su actividad judicial son independientes y sólo obedecen a la Constitución y a la ley ”
Sin embargo, en Nicaragua la Constitución y el principio jurídico universal de la independencia de la justicia, y por lo tanto de los magistrados y jueces, no valen nada para los que detentan el poder estatal. Y lo peor es que los magistrados del FSLN no son democráticos, sino autoritarios, y están subordinados a los intereses e incluso a los caprichos personales de un caudillo autocrático, pero son ellos los que controlan la Corte y por eso mismo atropellan la Constitución y ultrajan a sus colegas liberales; todo eso para imponer la reelección de Ortega y la instauración de una nueva dictadura.
Realmente, la destitución de los magistrados liberales o su sustitución con conjueces orteguistas sería de hecho un golpe de estado judicial. De acuerdo con la ley, los conjueces son para sustituciones temporales en cuatro situaciones específicas, en ninguna de las cuales cabe el caso de los magistrados liberales a quienes se pretende sustituir. Además, el mecanismo de conjueces no puede operar mediante un simple acuerdo de la Corte o de algunos magistrados reunidos en el comité de base de su partido. Sólo puede funcionar por medio de una ley que regule la disposición correspondiente establecida en el inciso 17 del artículo 138 de la Constitución. Una ley que no ha sido aprobada todavía.
Pero eso no les importa a los magistrados orteguistas. Ellos quieren destituir o sustituir a los magistrados liberales a como sea, porque éstos no aceptan el decreto inconstitucional de Daniel Ortega que ordena mantenerse en los cargos de magistrados, a quienes ya se les venció su período. Además, los quieren destituir o sustituir porque tampoco han aceptado la falsa sentencia mediante la cual se pretende suspender, para el caso personal de Ortega, el artículo 147 de la Constitución que prohíbe la reelección presidencial consecutiva y para quien hubiera ejercido el cargo dos veces.
Los magistrados del FSLN quieren someter a sus colegas liberales, pretenden obligarlos a ser cómplices a cambio de seguir disfrutando los cuantiosos sueldos y privilegios que disfrutan los magistrados— de los atropellos a la Constitución y de la instauración de la dictadura de Daniel Ortega. De manera que los magistrados liberales se encuentran frente a una disyuntiva trascendental para Nicaragua y para ellos en lo personal, cual es la de someterse al orteguismo y así conservar sus cargos y privilegios, o ser fieles a los principios de la justicia y el derecho, defender la Constitución aunque tengan que sacrificar su interés particular.
Si los magistrados liberales resisten a despecho de que los destituyan, como han resistido hasta ahora, se ganarán el respeto de la ciudadanía y quedarán para siempre como personas dignas, íntegras y honorables. Pero si por la razón que sea claudican y se entregan al orteguismo, se cubrirán de ignominia y pasarán a la historia como individuos indignos y despreciables.
Los magistrados liberales tienen la libertad de escoger. Nosotros esperamos que elijan la opción de la fidelidad a los principios, de la decencia judicial y su dignidad personal.
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2010
Jul 08
03:43p.m
fernando dice:
Yo no entiendo lo que ataca este "editorial" puesto que DOS no inventó este modo de operar; este es el sistema que "la oposición" defiende y existía desde antes; si tanto les molesta lo que hace Daniel, ¡perfecto!, intégrense al gobierno del Pueblo Ciudadano que quiere crear un sistema de democracia participativa y no partidista y representativa (o lo que es lo mismo, antidemocrática) que es lo que existe actualmente
2010
Jul 08
11:41a.m
Juan PuebloBKCC dice:
Ésta última maniobra, totalitaria, corrupta y perversa, de Ortega y sus sicarios: es un brutal atropello al derecho fundamental de los seres humanos a vivir en Paz, Justicia, Libertad y Democracia, por el bien común y las esperanzas del Pueblo de Nicaragua, de salir de la miseria, demagogia, corrupción y atropello a los derechos humanos. Daniel Ortega debe ser destituido por la vía pacífica o cualquier vía, para recuperar la libertad y democracia. ¡Basta Ya, Actuemos Ya! PJCHC
2010
Jul 08
09:43a.m
Roger dice:
Es cierto lo que dice Rigoberto que se aparten los magistrados liberales, que dejen el cargo y ya no reciban el salario de la corte. Que dejen a los sandinistas en la corte y que esperen que pasa. Aunque no creo que dejen ese jugoso salario.
2010
Jul 08
09:19a.m
todos son abolengos yladrones dice:
En nicaragua existe una sola clase y es la pactista con 177 anos de gobierno dedo y pactos por repartos. Ojala que las elecciones primarias partidarias , la eleccion directa de diputados y padrones electorales de todos los partidos politicos obligatoria y necesario en una democracia terminen con el irrespeto al pueblo.
2010
Jul 08
08:09a.m
Roberto Escobedo Caicedo dice:
Los representantes de los plebeyos, antes de reintegrarse al Senado, rechazaron todos los halagos y amenazas de los patricios. Durante la dictadura del Duce Benito Mussolini, los diputados socialistas y comunistas, pretendieron repetir la estrategia de loa Aventinos, pero lo que se sacaron fue una visita de las Escuadras Fascistas que les dieron una apaleada y regresaron a la Asamblea. ¿Tendremos en Nicaragua magistrados judiciales que emulen a los Aventinos de la Roma antigua?
2010
Jul 08
08:03a.m
Roberto Escobedo Caicedo dice:
En el año 500 A.C., existían en el Senado Romano representantes de los patricios y de los plebeyos. Una vez el bloque de los patricios aprobó unas leyes sin tomar en consideración la opinión de los representantes de los plebeyos. Estos en protesta se negaron a continuar participando y se retiraron de la ciudad, estableciéndose en el Aventino. Después de unos días, fueron llamados por el bloque de los patricios y se tomaron en cuenta sus criterios a la hora de aprobar nuevas leyes.
2010
Jul 08
05:33a.m
Rigoberto dice:
si integran a los conjueces sandinistas ,las salas y la Corte Suprema quedara en manos del FSLN. Los magistrados liberales seran como idolos de barro o acuarelas colgadas en la pared. Los mas conveniente para el pais, el PLC y elmism Dr. Aleman seria que se fueran a su casa.Para que estar alli, si de todas maneras el Orteguismo hace lo que quiere.vale la pena que le den vuelta
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