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Internacionales | jueves 26 de agosto 2010

Indocumentados de CA masacrados en México

El ecuatoriano Luis Fredy Lala Pomavilla, sobreviviente de la masacre contra 72 indocumentados en México.

LA PRENSA/AP/EL BRAVO DE MATAMOROS

MÉXICO/ AFP/ AP

 

Los 72 cadáveres encontrados el martes en un rancho del estado mexicano de Tamaulipas (noroeste), fronterizo con Estados Unidos, serían de indocumentados de El Salvador, Honduras, Ecuador y Brasil, informó ayer en rueda de prensa Alejandro Poire, portavoz del Consejo de Seguridad mexicano, de acuerdo a una información preliminar.

 

El funcionario añadió que el descubrimiento de los cadáveres se derivó de un enfrentamiento el lunes en Tamaulipas con “presuntos integrantes de la delincuencia organizada” y del testimonio de un “herido de origen ecuatoriano que se presentó en la Armada (Marina) de México para solicitar su apoyo”.

 

La Marina efectuó un operativo que incluyó acciones aéreas en el rancho ubicado cerca del municipio de San Fernando (de unos 30,000 habitantes y colindante con Matamoros) tras la denuncia del ecuatoriano, expresó en la misma conferencia el portavoz de la Armada, José Luis Vergara.

 

La Secretaría de Marina informó del hallazgo de los 72 cuerpos, 14 de ellos de mujeres, la noche del martes en un comunicado. Ayer las carreteras que conducen a San Fernando eran transitadas por numerosos vehículos militares, constató un periodista.

 

El estado de Tamaulipas es escenario de fuertes disputas entre el cártel narcotraficante del Golfo y sus antiguos aliados Los Zetas, liderados por soldados de élite desertores a los que las autoridades acusan de cometer distintas masacres y de perpetrar secuestros masivos de indocumentados.

 

Según el vocero de la Marina, el sobreviviente señaló a los Zetas como responsables de la masacre. En 2009 la oficial Comisión de Derechos Humanos estimó que 10,000 inmigrantes, la mayoría centroamericanos, fueron secuestrados en México en seis meses y la mayoría de supervivientes identificó a sus captores como miembros de Los Zetas.

 

Por su parte, una fuente de la Procuraduría General (PGR, fiscalía) en Tamaulipas explicó que, según el sobreviviente, el ataque ocurrió cuando los indocumentados se trasladaban de un rancho a otro y fueron interceptados por hombres armados que viajaban en vehículos.

 

Los individuos les ofrecieron trabajo como sicarios con una paga de 1,000 dólares quincenales, y al escuchar la negativa de los indocumentados, empezaron a disparar contra ellos, añadió la fuente de la PGR.

 

El ecuatoriano, Luis Fredy Lala Pomavilla, ha sido puesto bajo vigilancia toda vez que es considerado testigo protegido de la Fiscalía.

 

En reacción al suceso, Estados Unidos expresó que es un “hecho horriblemente trágico”, según un portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.

 

Los gobiernos de Centroamérica y Ecuador, que también condenaron la matanza, están a la espera de la identificación de las víctimas, entre las que se presume que hay ciudadanos de la región.

 

En los últimos dos meses y medio hubo otros dos hallazgos de cadáveres en México. El 7 de junio fueron extraídos 55 cuerpos de una fosa clandestina junto a una mina del histórico poblado de Taxco.

 

Mientras que el 24 de julio se localizaron 51 más en nueve fosas en el estado de Nuevo León, que también está siendo disputado por el cártel del Golfo y Los Zetas.

 

El Gobierno de México ha movilizado a unos 50,000 militares para combatir a los cárteles.