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Nacionales | jueves 2 de septiembre 2010 “Bono” mete ruido otra vez ante FMI
Paul Oquist. Diferentes sectores se muestran preocupados por la decisión del presidente Daniel Ortega, de pasar 500 millones de córdobas de una futura reforma presupuestaria a las reservas del Banco Central (BCN), como garantía del “bono-regalo” a los trabajadores, pero el ministro secretario de la Presidencia para Políticas Nacionales, Paul Oquist, dijo a NotiVos, Canal 14, que el Fondo Monetario Internacional (FMI) fue informado sobre dicha decisión.
“El Presidente ha tomado algunas decisiones y no hay roces con el FMI, están satisfechos con las medidas que ha tomado el comandante Ortega y esas medidas defienden al bono y el bono está sólido”, expresó Oquist.
Edmundo Jarquín, coordinador político del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y experto en materia económica, dijo que estamos frente a otro “paquetazo” como las plantas Hugo Chávez, que primero dijeron que eran donación y ahora resulta que se tienen que pagar.
“Ahora resulta que el bono no viene de la cooperación venezolana, sino de los impuestos. Si esto es así, los otros empleados públicos que ganan más de 6 mil córdobas pueden pedir incrementos”, dijo Jarquín.
“Hay entonces problemas de transparencia y de incremento del gasto que pueden complicar la negociación con el FMI”, advirtió Jarquín.
A criterio de Jarquín, la decisión de Ortega obedece a manejar el bono como un “favor” personal que él hace, y no un derecho de los trabajadores. “Por eso tanta confusión sobre el origen de los fondos”, señaló Jarquín.
POLÍTICA CONTRADICTORIA DEL GOBIERNO
Por su parte, el doctor Julio Icaza, experto en Derecho Constitucional e Internacional, dijo que la actitud de Ortega demuestra la política contradictora del Gobierno, que primero se niega a incorporar en el presupuesto “el famoso bono” y ahora cambia de actitud y dispone enviar 500 millones de córdobas a las reservas del Banco Central para garantizar el bono, el cual iría a costas del presupuesto de la nación.
“Eso implica un incremento salarial que choca con las condiciones que el Fondo Monetario le ha impuesto al Gobierno en términos de equilibrio fiscal y de gastos corrientes, ahí hay una contradicción y no sabemos cuál es la causa”, expresó Icaza.
EL COSEP PREOCUPADO
Mientras tanto, el sector privado teme que una vez más el “bono-regalo” a los empleados públicos sea un conflicto en las negociaciones con el FMI, y termine trabando un acuerdo sobre la aprobación de las dos últimas revisiones del programa macroeconómico y su extensión por un año más.
José Adán Aguerri, quien ayer fue reelecto como presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), dijo que “lo importante es que eso (incluir el bono en el presupuesto) le quita el elemento político” y la posible manipulación del voto.
La postura del Cosep es alineada a la demanda del FMI en que los recursos que provienen de Albanisa para pagar los 529 córdobas mensuales a los trabajadores estatales se incorporen al presupuesto.
El FMI ha expresado en reiteradas ocasiones, e incluso es una de las recomendaciones hechas en la evaluación al artículo IV del programa de Nicaragua, que toda cooperación externa debe ser transparentada mediante el presupuesto. También demanda no seguir elevando el gasto público, sobre todo mediante los salarios.
Edmundo Jarquín. LA PRENSA/ARCHIVO/J. MORALES Aguerri valoró que el Gobierno busque presupuestar el “bono-regalo” como respuesta a las negociaciones que se sostiene con el FMI y añadió que está de acuerdo con que los fondos provengan de recursos públicos, aunque dijo que es necesario que se aclare el proceso para ello.
“Lo importante de ver en ese sentido es que eso le quita el elemento político al bono. En la medida en que el trabajador público se dé cuenta de que ese bono va a estar ahí, indistintamente del presidente de turno, eso quita esa posible manipulación en relación a por quién votar”, sostuvo.
Para Jarquín, la cooperación venezolana sigue yendo a un “hoyo negro” de intereses privados. “Da la impresión de que se están prepeando para cuando esa ayuda se acabe, porque Chávez no es eterno”.
Icaza coincide con Jarquín al afirmar que puede ser que haya falta de seguridad en cuanto a los flujos de la cooperación venezolana, originada en los problemas internos de Venezuela.
Por otra parte, el presidente del Cosep consideró que el no depender de la cooperación de Venezuela “sería una situación positiva, si así fuera, porque le daría transparencia al proceso electoral y le quitaría ese ruido, porque los trabajadores del Estado no tienen por qué pensar que ese bono se va a mantener dependiendo de un presidente o no”, dijo Aguerri.
HASTA WÁLMARO GUTIÉRREZ SE QUEDÓ SIN HABLA
El diputado sandinista Wálmaro Gutiérrez, presidente de la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, señaló que prefiere esperar a que llegue la reforma presupuestaria al parlamento para dar su opinión al respecto.
“Una vez viendo los números y el planteamiento técnico, voy a poder reaccionar, de otra manera no puedo tener ningún tipo de reacción”, manifestó Gutiérrez.
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