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Sucesos | jueves 2 de septiembre 2010 Casi decapita a su ex mujerCORRESPONSAL/NUEVA SEGOVIA
A las cinco de la mañana de ayer una víctima más se sumó a la larga lista de mujeres asesinadas por sus maridos. Cristina Pérez Sevilla, de 30 años, falleció producto de un certero machetazo que por la espalda le propinó su ex cónyuge Jackson Francisco Castro Maradiaga, de 30 años.
El comisionado David Jarquín, segundo jefe de la Policía de Nueva Segovia, informó que Castro había llegado a levantar a su ex mujer para “ayudarle” a lavar una carga de maíz, pero cuando ella lavaba el grano, el hombre le asestó un machetazo a la altura de la nuca, desprendiéndole por completo la cabeza.
Ambos eran originarios de San Gregorio, municipio de Murra y tenían un año de vivir en la comunidad de Santa Cruz, en Jalapa. Ella tenía dos niños que no eran de él y hace un mes se había separado de su victimario , quien viviendo en la casa de enfrente, la acosaba.
Los familiares de la víctima relatan que Castro llegaba con machete en mano y besándolo le decía a Cristina: “Con éste te voy a matar”.
La familia de la muchacha asegura que en múltiples ocasiones le dijeron que lo denunciara, pero ella “nunca hizo caso”.
En las investigaciones preliminares la Policía determinó que el motivo del asesinato fue porque ella no quería volver a entablar una relación con él.
El comisionado Jarquín detalló que el parricida en su huida dejó un tarro vacío del insecticida Gramoxone. La Policía emprendió su persecución hasta encontrarlo en la comunidad San Francisco casi moribundo.
La Policía lo trasladó al hospital de Jalapa y de emergencia posteriormente lo trasladaron al Hospital Alfonso Moncada Guillén de Ocotal, con pronóstico reservado.
En ese centro asistencial permanecerá bajo custodia policial y el caso pasará a las autoridades judiciales correspondientes.
En declaraciones recientes, la comisionada Carmen Rocha, jefa de la Comisaría de la Mujer en Nueva Segovia, sostuvo que los niveles de violencia contra las mujeres ha llegado a niveles nunca antes visto, donde los hombres matan sin el menor escrúpulo a sus mujeres y las desalojan de sus casas no importando que tengan de por medio hijos pequeños.
“Que las mujeres escuchen y abran los ojos, si hay arma de fuego y están sufriendo violencia de sus maridos, por favor que lo denuncien”, dijo Rocha.
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