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Nacionales | domingo 5 de septiembre 2010 Pobladores cuentan su calvario por lluvias
La lluvia está socavando los cimientos de esta casa en el barrio Camilo Ortega, donde reside Laura González. LA PRENSA/O. NAVARRETE Un aguacero más y la casa de Laura González, en el barrio Camilo Ortega, de Managua, puede quedar aislada.
Las lluvias de las dos últimas semanas, que han dejado centenares de damnificados, “mutilaron” la casa de González: una pared menos y una zanja que pasa a unos centímetros de la puerta de la vivienda que da a la calle.
Los aguaceros abrieron un cauce que nace en la terminal de buses de la ruta 107, que está detrás de la casa, y el río de agua se precipitó sobre una pared que divide a la casa de González del predio baldío.
“El agua arrancó 50 metros de muro”, dice González. La piedra cantera reventó en pedazos que cayeron sobre dos carros que había en el garaje de González. Los daños por el agua no acabaron ahí. El río, que arrastró piedra, lodo y basura, partió la calle hasta hacer un cauce.
González dice que fue a la Alcaldía de Managua a solicitar apoyo, pero nada. Ella teme que con otros aguaceros se termine de socavar el terreno y el muro del frente de su casa también se vaya en la zanja. Sus vecinos dicen que en este invierno la calle es un río bravo.
En otro punto de la ciudad, en Villa Reconciliación, Ana María Palacios, vivandera del Mercado Roberto Huembes, teme que su casa se hunda durante algún aguacero.
“Mi casita está a la orilla de un sumidero y me da miedo que se vaya a hundir con el agua”, dice Palacios, de 34 años, madre de cuatro niños.
Salvaron los lavanderos, pero se perdió la cosecha de plátanos que esperaba Víctor Cruz. LA PRENSA/O. NAVARRETE |