Opinión

Por: Arquímedes González
La última vez que esperé en una larga fila fue en 1988, cuando a los 16 años gestioné mi licencia de conducir. Esa ocasión llegué a las 4:00 de la mañana a las oficinas que había abierto el Ministerio del Interior frente a donde fue La Piñata y salí con mi documento a las 9:00 de la noche.
Yo creí que ese sería el récord de fila y espera que tendría en mi existencia, pero la vida nos da sorpresas. El año pasado que tramité mi nuevo pasaporte, me sorprendí ante la cantidad de gente que esa mañana esperaba a que abrieran las puertas de las oficinas de la Dirección de Migración y Extranjería.
Ese día yo había salido de casa a las 8:00 de la mañana y calculaba que poco después de las 2:00 de la tarde tendría en mis manos el nuevo documento. Sin embargo, en cuanto llegué me encontré con un mar de gente frente a los portones de las oficinas. Faltaban unos minutos para que abrieran. Algunos ya estaban desesperados. Unos decían que estaban ahí desde las 5:00 de la mañana.
Fui a la cola y aguardé. A los pocos minutos abrieron los portones y la fila, si es que en algún momento hubo, desapareció y todo se convirtió en una competencia de quién llegaba primero a la siguiente puerta. Mi primera reacción fue de acelerar el paso y hasta me imaginé avanzando entre los demás a empujones, mordiscos y maldiciones, pero como era una batalla perdida, me conformé y me quedé de último.
De suerte llevaba un libro para leer y así el tiempo y la desesperación pasaron más rápido. Mientras las horas transcurrían, la fila avanzaba lentamente. Muchos se metieron delante de la fila. Algunos reclamaron por el abuso y otros empujaron. Yo seguí con mi lectura. El título de la novela era El último coyote , del escritor estadounidense Michael Connelly.
Era el mediodía cuando llegué al mostrador de la funcionaria de migración. Había pasado cuatro horas de pie. Ya me había leído casi la mitad del libro. Me acerqué a la oficial y le pregunté: ¿Sólo usted da los números para los trámites? Ella me quedó viendo seria, como si yo le había hecho una broma de mal gusto.
Cuando me entregó el número que me correspondía, de nuevo me atreví a preguntar: ¿Y esta cantidad de gente viene todos los días? “Los lunes y los viernes es peor”, me contestó dando manotazos para que me apartara, pues debía atender a otra persona.
Fui a la sala de espera y consulté el número que me correspondía: era el 237. En la pantalla se anunciaba que el siguiente número para ser atendido sería el 81.
Después de media hora fui a almorzar en uno de los pintorescos quioscos del lugar acompañado de las infaltables moscas, perros flacos y un rico olor a carne asada, pollo empanizado y vaho recalentado. Cuando volví a la sala de espera, el 81 seguía en la pantalla.
Aburrido de tanto leer, decidí ir a ver una película. Eran casi las 4:00 de la tarde cuando regresé a la oficina de migración. Iban por el número 209. Me atendieron a las cinco y media de la tarde y al día siguiente regresé para retirar mi nuevo pasaporte. Todo un récord.
El autor es periodista y escritor
http://arquimedesgonzalez.blogspot.com/
Ver en la versión impresa las páginas: 9 A
2011
Mar 05
10:59a.m
JOSE DAVID LAGUNA dice:
MI historia es muy distinta, fui al correo, pedi una aplicacion para
pasaporte, me la llevo a casa, la lleno, incluyo un cheque por $69
dls. mas foto, meto todo en un sobre, y lo envio por correo a la ofi
cina de pasaportes.En 10 dias ya tengo mi pasaporte azul con una aguila.Pero si es urgente, $20 dls. mas, lo puedo tener en 3 dias.valido por 10 veces 365 dias. Ninguna fila en ninguna parte.
Cosas del primer mundo, segundo, tercer mundo cavernicola....
mala suerte. Abre todas las puertas
2011
Mar 05
08:41a.m
Carlos Arturo Porras dice:
Si tuvieras un amigo o familiar con" palanca" en el gobierno del pueblo presidente (cds) a algo asi no tendrias que pasar por ese bochornoso caso.
2011
Mar 05
03:21a.m
DenisSomarriba dice:
Te creo todo tu relato mano,a mi me toco algo parecido cuando renove mi pasaporte,para no tener que usar mi pasaporte gringo cada vez que entro a Nicaragua;lo peor aveces es cuando sete mete la fila uno desos vivianes tipo orteguistas que llegan de ultimo pero quieren salir de primeros;cuando me toco mi turno,dos se metieron delante de mi y logimente les dije que se fueran a la cola;y porque? me contestaron;porque si no se van les arranco la cabeza;no se que vieron en mi;que se fueron a laCola
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