logo laprensa

Religión | domingo 21 de agosto 2011

Nicas:“¡Esta es la juventud del papa!”

 

Jóvenes nicas que participan en la Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, España. LAPRENSA/E. GERTSCH

 

 

Madrid/ España

 

Quien dijo alguna vez que España es un país para viejos, no está en Madrid en estos momentos. La capital está rejuvenecida desde que el papa Benedicto XVI está presente en uno de los países más católicos del mundo

 

La ciudad madrileña característica por ser cosmopolita e impersonal, se encuentra abarrotada de banderas de diferentes nacionalidades, pancartas alusivas al pontífice, cantos y danzas religiosas en la “fiesta de la fe”.

 

Sombrillas, frente a los rigores del verano, que persisten con temperaturas extremas de 38 grados.

 

“Que mire todo el mundo que los católicos no somos aburridos”, coreaba un grupo de latinoamericanos que han tenido que viajar desde Nicaragua, México y Argentina para congregarse en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que culmina hoy y que acoge a uno 1.5 millones de jóvenes.

 

Gabriel Curtis, es uno de los 300 jóvenes nicaragüenses que se encuentran en la JMJ en representación del Camino Neocatecumenal. Su presencia en el acto es fruto de meses de trabajo dominical en su iglesia; vendiendo bebidas y realizando actividades con sus amigos.

 

“Pasé meses de preparación, de sacrificios económicos, de tiempo invertido y todo aquello que casi me hacía desistir por momentos, ahora me parece mínimo. Cuando miré al papa sentí una paz indescriptible”.

 

La vida, asegura Curtis, “se ha paralizado por unos días” y literalmente el tiempo se ha detenido en esta ciudad, no solo para los peregrinos, sino también para los “antipapa”.

 

Por dos noches consecutivas en una de las principales vías de Madrid, decenas de personas han estado a la “caza de católicos”, enfrentándose a la policía y lanzando preservativos a los jóvenes. De mis impuestos, al papa cero. Estado Laico, es el lema de la protesta, en alusión a la millonaria inversión que implica la estancia del Pontífice de 72 millones de dólares, según cálculos oficiales.

 

Al respecto, Curtis hace una comparativa, “En Nicaragua conocemos el hambre y la escasez, la violencia y la delincuencia, pero hay otras cosas que empobrecen más el corazón del hombre. He visto personas con corazones de piedra caminar por la calle y demostrar su desprecio hacia los jóvenes que llegamos aquí con nuestros bolsillos llenos de esperanza”.

 

Pese a este acontecimiento, la juventud del mundo se tomó Madrid por cuatro días.

 

El obispo de Roma llamó a los jóvenes peregrinos llegados de 193 países a “conocer mejor a Cristo” y ser radicales frente a lo que considera un “eclipse de Dios, una cierta amnesia y un verdadero rechazo del cristianismo”.

 

Oscar Cuadra, pertenece al hogar Zacarías Guerra de Managua, dice sentirse impresionado de Madrid. Originario del departamento de Chinandega, vino acuerpado por sus amigos del centro de menores y por el carismático padre Joselito.

 

Mientras toda su familia quedó en casa, siguiendo el acontecimiento religioso por la señal del cable, este peregrino come, reza y conoce España gracias a los sacrificios de su progenitora. “Mi madre tuvo que realizar un préstamo al banco para poder cumplir mi sueño. Solo el pasaje me ha costado 2,000 dólares”.

 

Los cuarenta peregrinos nicaragüenses del hogar Zacarías Guerra se hospedan gratuitamente en un colegio religioso de Madrid. Sin embargo, la alimentación, el transporte y la mochila oficial del peregrino (abanicos, rosarios, guías, gorras y camiseta) han costado por persona alrededor de 200 dólares, indica la página oficial de la JMJ.

 

“Todos hemos hecho muchos esfuerzos y actividades para estar aquí. Nada es imposible si te lo propones”, asegura Cuadra mientras sonríe al hablar y se le cierran los ojos por el cansancio.

 

“Estoy feliz, pero tengo mucho sueño; las ocho horas de diferencia me están matando”. Sin embargo, se detiene a pensar antes de despedirse para continuar con el evento papal, y con la voz entrecortada asegura que en este país hace falta guía espiritual de los padres de familia.

 

“Es muy difícil ver a un joven en una iglesia orando. Solo llevo unos días aquí, pero te aseguro que si no fuera una Jornada Mundial de la Juventud, no sería España el centro de atención”.

 

Por su parte, Alejandra García, originaria de Barcelona, dice estar fastidiada del bullicio que provocan los peregrinos en las estaciones de transporte y en las calles. Sin embargo, asegura que desea ver a Benedicto VXI por una única razón, “Mi petición es que la iglesia sea tan humilde como fue Madre Teresa de Calcuta. La iglesia debería ser un ejemplo de pobreza”.

 

Así está Madrid, entre quienes compiten por hacer visible su alegría y los indignados por el gasto público y el bullicio. Bien o mal, ¡juzgue usted!, lo cierto es que un país sumergido en crisis, está de fiesta.