Ámbitos

Corresponsales
Las lluvias tienen un efecto bola de nieve. Cada día hay más carreteras anegadas o nuevos caseríos se despiertan con el agua a las rodillas por las corrientes de algún río desbordado.
Ayer fue el río Estelí, cuyo desborde anegó unas 50 casas solo en el casco urbano. Y entre los barrios afectados estaban el Panamá Soberana, la Comuna, William Fonseca y 29 de Octubre.
La lluvia ha saturado de agua los suelos, como consecuencia hay peligro de derrumbes en la Carretera Panamericana, sobre todo en el sector de la Kukamonga. Sin embargo, el tráfico por esta importante vía se mantiene despejado. Hasta ayer por la noche bomberos y miembros de la Defensa Civil intentaban rescatar a una persona que sobrevivía aferrada a un árbol en el sector de Condega, donde también hubo cortes de luz.
En Jinotega y Nueva Segovia, siempre al norte del país, también los ríos San Gabriel y Coco mantienen en alerta a la población.
Al menos 20 familias fueron sacadas de las márgenes del Coco. Se estima que cinco casas fueron destruidas por completo. Estas familias perdieron ganado y cultivo. Las furiosas corrientes del Coco arrancaron de raíz un bosque de Sauces.
En el casco urbano de Ocotal, cabecera departamental, cuatro familias fueron evacuadas por inundaciones y derrumbes.
Mientras que en Jinotega, trabajadores que iban en un camión de la Alcaldía quedaron al borde de irse al río.
“De repente sentí que nos íbamos al río. Creí que nos íbamos a ahogar o morir, pero Dios es grande y aquí nos tiene vivos a todos, por eso le damos gracias a Él”, dijo el conductor del camión con más de 24 años de experiencia.
En el barrio Santa Rosa de Somotillo hubo un desaparecido ayer. Los ríos Gallo y Tecomapa se desbordaron y provocaron inundaciones en cuatro barrios, luego fue necesario evacuar a 70 personas.
Las autoridades locales estiman que el río Guasaule ha sobrepasado sus niveles.
Mientras que en Corinto los fuertes vientos han provocado marejadas y daños en el dique de contención.
En Jinotepe, Carazo, las autoridades están atentas al viejo edificio del instituto Manuel Hernández, con más de 70 años. En este colegio, que alberga a unas 2,200 estudiantes, las clases se suspendieron.
El temporal también ha provocado interrupciones en el servicio eléctrico en Managua, occidente y en el sur del país. Líneas rotas, estructuras quebradas y postes socavados en las bases se contaban entre los daños, según informó la distribuidora Disnorte-Dissur.
Para resolver las averías la empresa informó que desplazó a unas 70 cuadrillas, con maquinaria liviana y pesada. Al menos la mitad se concentra en Managua, que fue una de las más afectadas.
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2011
Oct 15
11:04a.m
El Chaman dice:
Esa es la maldicion que estamos pagando los Nicas por este regimen de ateos sandinistas, hasta cuando nos vamos a sacudir a estos nefastos sandinistas, para que la naturaleza nos dejé en paz, pongamos candelas y velas contra este regimen, y volvamos a la anhelada PAZ y AMOR
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