Gerente de Ventas
Ethel Dinter
Tel: 22556767 Ext. 5202
Email: ethel.dinter@laprensa.com.ni


Coordinadora de Ventas
Amanda López
Tel: Tel: 22556767 Ext. 5203
Email: amanda.lopez@laprensa.com.ni


Coordinadora Web
Scarleth Tenorio
Tel: Tel: 22556767 Ext. 5210
Email: scarleth.tenorio@laprensa.com.ni


Coordinadora Prensiguía
Lisseth Tellez
Tel: Tel: 22556767 Ext. 5211
Email: lisseth.tellez@laprensa.com.ni



 

 
 
Android iPad iPhone Blackberry
Elecciones Nicaragua 2011
LA PRENSA — EL Diario de los Nicaragüenses
 

Cultura

Cosas que hacer en Managua cuando ya estás muerto

Valorar: Sin Interés Poco Interesante De interés Muy interesante Imprescindible
  0 votos

 

 

Arquímedes González

 

Esa mañana de sábado, Managua amaneció más ardiente que el fuego infernal o era que el desamor había convertido la realidad en una absurda paila caliente en la que todos nos freíamos.

 

Tiré la sábana al suelo y salté de la cama desesperado por el calor. Escuché un pájaro cantar, pero más bien, me pareció que era el sonido de su agonía debido a que se estaba friendo por la alta temperatura.

 

De inmediato comencé a transpirar. El reloj marcaba las siete y veinte de la mañana. Siete y veinte, siete y veinte. Nada parecía avanzar.

 

Me asomé a la calle. No había nadie. El sol era un gran plato amarillo que quemaba todo a su alrededor.

 

Entonces sentí un vacío en mi interior. El vacío que había dejado Estela en mí. Un vacío más inmenso que el universo. Un vacío tan presente como la eternidad. Un vacío tan aplastante como este horrible calor de Managua. Me vi mis manos y las encontré resecas. Me pasé las manos por la cara y las sentí como hojas secas tocando tierra cuarteada por la sequía. La sequía de los besos de Estela.

 

Fui al espejo. Ahí estaban mis ojos. Unos ojos a punto de llorar. Una boca fruncida. Una cara muerta. Muerta en vida. Me bañé, pero aún así el calor era insoportable. Me vestí sudando. Observé el reloj. Eran las siete y veinte. Siempre las siete y veinte. Tal vez de ahora en adelante serían solo las siete y veinte.

 

En la carretera pasaban algunos automóviles, claro si hubieran pasado platillos voladores, hubiera considerado que sí me estaba volviendo loco. Los conductores aceleraban de seguro intentando quedar empotrados en alguna pared. Las ramas de los árboles no se movían. No había ni un soplo de viento. Tomé la calle principal y comencé a andar. A los pocos minutos apareció un perro. Era un perro vagabundo. Era flaco, negro y de ojos desconfiados. En cuanto me vio, peló los dientes y gruñó. Yo me quedé observándolo. El animal también. Se podía ver cómo el odio brotaba de sus ojos. Sí, se podía ver que quería morder a cualquiera que se le acercara para después comérselo porque parecía no haber sido alimentado en semanas.

 

Entonces, avancé. Di dos pasos. El perro ladró y también avanzó dos pasos. Yo no le quitaba los ojos de encima. El perro tampoco estaba dispuesto a dejarse amedrentar.

 

Fragmento del libro Conduciendo a la salvaje Mercedes que se puede comprar en línea en http://acuario72.bubok.es/.

 

Tu Comentario


Nombre *
Correo *
Web/blog - Si desea mostrarlo
Código de Seguridad
 
Los Campos marcados con (*)
Son obligatorrios

AVISO IMPORTANTE


Apegados a la libertad de expresión y a las políticas de privacidad de éste sitio web, LA PRENSA procederá a moderar los comentarios de su edición línea a partir del 1 de julio de 2010.

En aras de fomentar un debate de altura entre nuestros lectores, LA PRENSA no publicará comentarios que contengan expresiones ofensivas, imputaciones de delito, acusaciones personales o que inciten a la violencia. En ese mismo sentido, sólo se publicará aquellos textos cuyo contenido esté estrictamente relacionado a la nota objeto del comentario.

LA PRENSA tampoco publicará comentarios escritos en mayúsculas o que hagan enlace hacia otros sitios webs no autorizados y únicamente se publicará comentarios escritos en español.

Los comentarios y opiniones que expresen nuestros lectores no son necesariamente compartidos por Editorial LA PRENSA, ni la empresa se hace responsable por sus contenidos.

Se le solicita a los lectores reportar un comentario publicado que contradiga estas disposiciones a: comentarios@laprensa.com.ni y/o ediciondigital@laprensa.com.ni
Para que sea removido.
Noticias por correo
Suscríbase gratis para informarse diariamente desde su correo-e

Siga a LA PRENSA en Twitter
LA PRENSA Blog
May 22, 2012

Mangoneados por un psicópata con una agresiva mediocridad

Francisco Javier Gutiérrez
Autor: Francisco Javier Gutiérrez La mediocridad está definida por la...

May 16, 2012

La cómoda apatía

Eduardo Amador McCoy
Autor: Eduardo Amador McCoy Ante la ausencia de un liderazgo nuevo,...

May 10, 2012

Zamizdat

Pablo j. Valle
Los gobiernos, en muchos países, han puesto en agenda alguna forma de...