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Por Fátima Arellano/
Fotos de Blanca Charolett, cortesía.
Más allá de una hermosa y peculiar cabellera que marca su sello y personalidad, de una impresionante y cautivadora voz que aún conserva un leve acento argentino y que hace vibrar y desbordar corazones, hay una mujer carismática, seductora, sensual, apasionada, atractiva, romántica… Una diva, una reina, la reina de las baladas, la gran señora Amanda Miguel, quien no necesita más presentación que su propio nombre, y quien no dudó en concedernos una entrevista en exclusiva para los lectores de Nosotras.
“En el escenario es donde más feliz soy”, afirma Amanda con una hermosa sonrisa. “Me encanta interactuar con las personas porque me dan mucho cariño y respeto. Mi música no tiene edad y eso es hermoso pues yo me rejuvenezco con mis fans”.
Bella lució Amanda la noche del concierto. Vestida de blanco con un solo detalle color negro alrededor de su cintura y con accesorios de oro blanco que brillaron tanto como ella, la diva hizo su tan aclamada entrada. El público nicaragüense tuvo la oportunidad de constatar el pasado 16 de noviembre con cuanta pasión Amanda se entrega en el escenario. Ella lo prometió y lo cumplió. En la Sala Mayor del Teatro Rubén Darío, con un lleno total y hasta más, la reina de las baladas interpretó sus grandes éxitos que todos corearon con gran entusiasmo.
“En mis canciones hay de todo: tristeza, melancolía, incomprensión, pero sin irrespetar al hombre porque no es mi temática hacerlos sentir mal. Al contrario, deseo que haya progreso y crecimiento en la pareja, porque creo en eso, en que ambos pueden crecer”.
Casada desde hace 36 años con Diego Verdaguer, con quien procreó a Ana Victoria de 28 años, Amanda se declara una mujer plena, orgullosa de sus raíces y de su familia. “Hace muchos años atrás pasamos momentos difíciles que afortunadamente logramos superar porque el deseo de permanecer juntos es más fuerte. Nunca hemos contemplado el divorcio. Tengo un marido divino que cada vez está más precioso. Le está yendo súper bien y me siento feliz por sus éxitos. La verdad es que estoy plena, con él quiero seguir y así será. No puedo decir que me faltó esto o aquello, gracias a Dios he logrado todo lo que me he propuesto. Mi hija Ana Victoria es mi mayor orgullo. Ella se decidió también por la música y nos pareció fantástico”.
Entre los planes próximos de Amanda, figura grabar su nuevo disco Acompañando a los corazones solitarios, así como escribir un libro que “será como hablar frente al espejo”.
La música de Ana Victoria se inclina más hacia el pop rock que a la balada. Ella canta, compone, toca piano y guitarra, pero lo que más le gusta es producir. El amor y respeto entre madre e hija es más que notorio. Con un besito en la boca ambas se saludan. Amanda se siente feliz por su hija y Ana Victoria demuestra cuan orgullosa está de su madre, tanto que en esta ocasión no dudó en acompañarla.
“Normalmente no la invito porque sé que ella desea hacer su propia carrera, pero pensé que sería una bonita ocasión que ella viniera a Nicaragua y se presentara, también un poco el sentirme acompañada porque Diego está en Argentina. Se lo propuse y tan pronto me dijo que sí preparamos el show tan bonito que presenciaron”.
“No deseo abusar de esta plataforma. Para mí es un honor estar aquí porque son un bello país que nos ha recibido con mucho calidez”, dijo con humildad Ana Victoria la noche del concierto, quien empezó su carrera artística hace tres años y tuvo tres sencillos muy pegados en México.
Hay una mujer como cualquier otra, asegura, “pero con la diferencia que soy reconocida, que ando en cualquier lado y todos me llaman. Soy una mujer sencilla que le gusta meterse a una galería e ir de shopping. Me encanta cocinar, atender a mi familia y a mis invitados. Adoro mi casa, me gusta ponerla bella y ahora estoy esperando que vengan las fiestas para ponerla más preciosa”.
Lejos está la mujer que canta con dolor y la que muchos consideran feminista. De hecho, Amanda dice adorar al hombre y a la vez se declara admiradora de la mujer. “Yo no podría ser feminista porque adoro al hombre. No me imagino el mundo sin la pareja. Par mí la familia es muy importante. Soy admiradora de la mujer por el gran trabajo que hace en la casa y en el mundo, trabajando, ayudando al marido y educando a los hijos. Creo en luchar para conservar la familia, porque es lo más hermoso que tenemos y es además lo único que puede salvar el planeta”.
Sus canciones reflejan su sentir. La cantautora de Él me mintió, Así no te amará jamás, Mi buen corazón, El rostro del amor, Ámame una vez más, Media hora, entre otros grandes éxitos, confiesa que muchas veces se ha sentido triste y que ha vivido muchas vicisitudes de las cuales ha adquirido un gran aprendizaje. “Me siento amada, pero también conozco la tristeza. A mí me ha tocado vivir ciertas cosas desconcertantes con relación a la vida que por eso trato de vivir el momento plenamente. Hoy estamos y mañana no sabemos. Creo que es importante recapacitar diariamente sobre nuestros actos para intentar mejorar en lugar de empeorar, porque lo único que nos vamos a llevar es lo bueno que hicimos”.
Mientras contempla la posibilidad de regresar pronto a nuestro país en compañía de su esposo Diego para ofrecer un concierto aún más masivo, entre los planes próximos de Amanda figura grabar su próximo disco “Acompañando a los corazones solitarios”, ya que según ella lo que siempre ha buscado es que las personas se sientan acompañadas con su música.
También desea escribir un libro que contenga sus vivencias más íntimas, pero más a largo plazo. “Me lo estoy tomando muy tranquila para escribirlo. Va a ser un libro muy íntimo, no va a llevar una correlación, pues van a ser como pasajes de diferentes momentos y sentimientos encontrados que a veces se sienten. Será como hablar frente a un espejo”.
“Me gusta vivir el presente. Para mí, disfrutar el momento es la base de todo, no andar deprisa. Me gusta empaparme de la vida, de las cosas, de cómo funciona la mente humana, tanto de forma filosófica, como espiritual”.
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