Los hijos son una bendición de Dios. Desde el momento de la concepción surge el maravilloso milagro de la vida, que primeramente se forma en el vientre de la mujer y paralelo en el corazón de los padres.
El baño del bebé no solo debe significar higiene, sino también un momento de placer que disfrute a plenitud. Sin duda, pasar un rato todos los días sumergido en agua cálida relajante y refrescante será el tiempo ideal para un contacto especial entre la mamá y su hijo.
Cuando tuve a mi hija menor, el pediatra que me la puso en mis brazos me dijo: “Esta niña no tiene nada a vos, se parece totalmente a su padre. Es más debería ser García García y no García Rosales”.
Poco a poco los bebés van desarrollando distintas habilidades que como padres adoramos, nos enorgullecemos y celebramos.
Una de las mayores pesadillas que atormenta a los padres es el síndrome de la muerte súbita del lactante (SMSL), el cual se define como el fallecimiento inexplicable de un bebé absolutamente sano tras haber sido acostado boca abajo para dormir.





Tu hijo tiene menos de 12 meses de haber nacido y ya intenta caminar solito o gesticula sonidos deseando hablar, esto probablemente se deba gracias a la estimulación temprana que recibe.




