Erasmo con brillo intenso

Luego de observar a Erasmo Ramírez, moviéndose como experimentado artista sobre el más elevado escenario que el beisbol puede construir, no hay que hacer mucho análisis para concluir que él pertenece a ese nivel.

Ese muchacho llegó al box y frente al violento ataque de los Rangers realizó un ejercicio de autoridad. Subió a la loma y se puso a lanzar strikes. Nada de titubeos. Y lanzó tres innings en medio de la euforia ofensiva enemiga.

Para realizar una presentación como la de Erasmo, se necesita además de recursos físicos como los que mostró, una firmeza emocional granítica, para mantener bajo control los nervios y la presión que el momento causan.

No debe ser fácil tener solo 21 años y pararse sobre el montículo para medirse a un line up repleto de aporreadores y sortearlos durante tres entradas, sin recibir más daño que un jonrón de Josh Hamilton.

Y Hamilton, que le batea a todos, golpeó un buen envío de Erasmo. Un disparo a 81 millas que se hundía mientras se aproximaba al plato. Josh transfirió toda su fuerza desde abajo y depositó la bola en el guante de un fanático tras el jardín central.

Pero Ramírez no se desvaneció. Ni siquiera después del hit de Adrián Beltré. Al contrario, al mejor estilo de un “bulldog”, volvió por sus fueros y se dedicó a retirar a los Rangers, que no volvieron a pronunciar palabra.

Ah claro, cuando Ramírez salió, Texas volvió a soltarse y agredió a George Sherrill. Para entonces, Erasmo ya había impuesto su sello en la historia del beisbol nacional, con un debut a la altura de su carrera, mejor aún, del ejemplo que ha emitido siempre.

Share Button

Deja un comentario


PALABRAS CLAVE
css.php