LA PRENSA. El Diario de los Nicaragüenses. Nicaragua

Managua, 16 de mayo, 2012
Actualizado 05:42 p.m.

 

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Reportajes

El robo azota a Managua

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Comentarios: 19
 
  • Aquí las historias de dos de los lugares más peligrosos de la capital: el barrio Las Torres y el mercado Oriental. Sitios donde el miedo se impone

Pese a que la Policía Nacional reporta una disminución en los robos, la población aún percibe inseguridad en las calles de la capital. LA PRENSA/ H. ESQUIVEL

 

 

 

José Denis cruz y Elízabeth Romero

 

Hace 20 minutos tenía un celular en la mano. Estaba esperando la ruta 104 en el Gancho de Caminos, ahí en el mercado Oriental, cuando dos hombres se le situaron enfrente y la despojaron de su teléfono celular. María Luisa Quant Obando, una joven delgada y un tanto baja, a la que el miedo se le sale por los poros, no tuvo otra opción que entregar su móvil. Así, entonces, se sumó a las 1,952 personas que han sido víctimas de robo en el primer trimestre del año.

 

Un dato que alienta a la Policía Nacional, pues en comparación con el mismo período de 2011 hay una reducción significativa de 1,630 casos. Quizá por eso presume que Managua es la capital más segura de Centroamérica, aunque los pobladores opinan lo contrario.

 

La segunda jefa de Relaciones Públicas de la Policía, Vilma Rosa González, busca en su computador las estadísticas delictivas de los últimos seis años para compararlas y hacer ver que la Policía ha aunado esfuerzos por exterminar de raíz el problema que ha acechado a los capitalinos desde años atrás. González guarda silencio por un momento y clava su mirada en la pantalla.

 

Mueve las manos y de repente mira por encima del marco de sus lentes, mientras poco a poco revela uno que otro dato. Pero no confía la lista de los barrios más peligrosos de la ciudad.

 

María Luisa sí sabe cuáles son los lugares más peligroso. “El (mercado) Oriental es uno”, susurra como si quisiera que nadie le escuchara. Quizás porque el miedo la invade. La acecha.

 

Sentada en una banca de la Universidad Centroamericana revela que desde que le robaron camina más precavida y al salir del recinto suele estar acompañada. “Sola ni loca”, comenta.

 

 

En el 2010 la cantidad de delitos era mucho mayor y se han venido reduciendo, entonces este comportamiento ha venido cambiando. Las estadísticas pueden variar, porque nada es estático”. Comisionada mayor Vilma Rosa González, segunda jefa de Relaciones Públicas.

En esa calle hedionda y estrecha que es El Novillo, en el mercado Oriental, los cuerpos se frotan y los delincuentes hacen de las suyas. Roban y salen corriendo. Por eso los compradores caminan resguardados por su sombra, y con la sensación de que en cualquier momento pueden asaltarlos.

 

 

Al otro lado del gigantesco mercado se localiza el barrio Las Torres. Son las 11:00 de la noche y una estruendosa lluvia de piedras y detonaciones despierta a Félix Agustín Aburto, un anciano de 72 años que habla con las manos y que ha visto cómo las pandillas han sembrado el miedo en su barrio.

 

A esa hora solo se atreve a ver qué pasa por las rendijas de la ventana. Salir a la calle sería firmar su sentencia de muerte. “Después de las nueve de la noche comienza la robadera. A esa hora se escuchan los gritos de los muchachos que son asaltados”, cuenta mientras frota sus manos desmesuradamente. Hace tres años los pandilleros asesinaron a su nieto de 15 años.

 

“Lo agarraron como enemigo. Me lo dejaron hecho un monstruo. Lo apuñalaron”, recuerda. En Las Torres se respira el miedo.

 

A simple vista el barrio no parece ser peligroso. “En el día las cosas son normales”, opina una comerciante que decide ocultar su nombre.

 

El Sol se ha escondido y ha dado paso a la oscuridad. Los niños que minutos antes jugaban futbol en las calles han regresado a sus casas, conscientes de que el peligro empezará a rondar las calles.

 

Un grupo de jóvenes sale de una casa celeste y se sienta en la acera. Ríen y dejan al descubierto su deteriorada dentadura. Su cuerpos parecen periódicos, pues un sin números de tatuajes “adornan” aquella piel curtida de tanto Sol.

 

Ellos dicen que su zona no es peligrosa. “Eso era antes”, dice un poblador que al calor de los tragos se atreve a opinar. Ellos le temen a las cámaras, por eso llamaron al vecino de enfrente. Le orientan hablar por ellos.

 

Su nombre no lo quiso dar por temor a represalias, pero él asegura que la peligrosidad ya no vive en el barrio. Se mudó a otro sector.

 

Una música disco le pone ritmo al lugar mientras varias mujeres salen de sus casas cargando unas sillas para sentarse a la orilla de la calle. Ríen, comen mangos y aprovechan para denunciar que las calles están en mal estado. Pero, cuando se les preguntó por la delincuencia en su barrio, se miraron unas a otras y guardaron silencio por varios segundos.

 

La música ha terminado y el barrio poco a poco va apagándose. Las mujeres toman sus sillas y regresan a sus humildes casas.

 

Félix Agustín, para entonces, ya ha terminado de hornear el pan que su hija sale a vender todas las noche. Los perros de su casa están ladrando, mientras su esposa intenta hablar, pero su añeja voz se lo impide.

 

Más adelante Félix criticará nuevamente a la policía y se lamentará que Managua esté tomada por “delincuentes”. Su enojo se le ve en los ojos. “En este país estamos dominados (por delincuentes)”, opina. Pero, él sienta sus esperanzas en el puesto de mando que construirá la policía, y espera que “pongan mano dura”.

 

Los perros han dejado de ladrar y la gente ha abandonado las calles de aquel barrio que se ha ganado la fama de ser uno de los más peligrosos de Managua. Pero la comisionada González le atribuye ese decir a los medios de comunicación los que, según ella, han proyectado una imagen violenta de Managua, la capital.

 

En el mercado Oriental y el barrio Las Torres ya nadie sabe en quién confiar. La mayoría de los transeúntes nunca sabe nada, y tampoco creen en la Policía. Ahí el miedo se ha impuesto.

 

 

La pobreza lo propicia

 

En el mercado Oriental y en el barrio Las Torres se registran cada semana más de una decena de robos, según cifras de la delegación policial del sector. Esa es la realidad de esta capital donde la pobreza y las drogas hacen germinar la delincuencia.

 

El investigador del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas, Roberto Orozco, considera que el impacto de la crisis económica expresada en el desempleo ha generado también delincuencia en el país y por tanto también en la capital. Pero reconoció que esto no es un problema que debe resolver la Policía Nacional, sino que las diferentes instituciones estatales deben coordinar esfuerzos para implementar una política de Estado que permita reforzar la seguridad ciudadana. Orozco dijo que las cifras de criminalidad de la Policía demuestran que alrededor del 80 por ciento de quienes delinquen, lo hacen por primera vez. Con Orozco coincide el director del Centro de Estudios de Seguridad Ciudadana de Nicaragua, David Silva, quien estima que aún falta una mayor incidencia en la prevención de los expendios. “Hay una disminución real, los grupos juveniles o pandillas son poquísimos. Y, lo que ha proliferado todavía —pero que la Policía sigue golpeando— son los narcoexpendios”, comentó Silva.

 

 

Comentarios | 19

2012

May 16

11:27 a.m

Ricardo Murillo dice:

Para hablemos del idioma, La Prensa utiliza la palabra azota en su comentario sobre la delincuencia en Managua.

La palabra azota no existe en el Diccionario.

2012

May 16

11:25 a.m

Lucia dice:

Parada de buses peligrosa y punto para los ladrones es cerca de American Airlines, en la parada que está en frente de una farmacia. Alli los ladrones salen del Barrio Jonathan González y ojo! no parecen asaltantes pues andan bien vestidos y usualmente dos personas.

2012

May 16

08:15 a.m

La verdad aunque duela dice:

La desgracia de gobierno que tiene Nicaragua. Esta en peores condiciones Nicaragua que hace 20, 30, 40 anos.

Nicaraguenses vayan en canzoncillos y las mujeres con brasieres y panties a la calle, asi no corren el riesgo de robo que esta "tan de moda en Nicaragua" pues ademas de la delincuencia, el gobierno es us ASCO!!!

2012

May 16

08:12 a.m

Anti-Sandinista dice:

Si estuviera la benemerita G.N no habrian tantos ladrones ni asesinos.La G.N se respetaba. Somoza Regresa a Nicaragua...

2012

May 16

06:36 a.m

Hevans_21 dice:

Ademas esta claro que la policia tiene sus debilidades pero sin embargo ha sabido salir adelante demostrando capacidad de liderazgo efectividad a la hora de resolver los delitos esperemos que con el paso del tiempo vayan poco a poco mejorando.

2012

May 16

06:28 a.m

Hevans_21 dice:

Es un hecho innegable que Nicaragua es el pais mas SEGURO de Centro America solo vasta con echar un vistaso a la situacion que viven los demas paises de la region para darse cuenta de la REALIDAD que vive el NUESTRO en ese sentido la Policia Nacional ha demostrado que a pesar de no contar con los recursos necesarios ser eficiente con los recursos que cuenta.

2012

May 16

05:52 a.m

chocobola dice:

Estar en esa parada es horrible estudie en el RUCFA y era un dolor de cabeza la hora de salida, me robaron varias veces, pero gracias a Dios ya termine mis estudios, otro lugarcito peligroso es la parada del Benjamin Zeledon el Recreo, ahi varias veces los delincuentes se subieron con machetes pistolas etc.

2012

May 16

05:39 a.m

ronaldo jose acevedo brizuela dice:

Creo que es un buen articulo pero solo nosotros los que sufrimos las consecuencias sabemos cómo nos sentimos de saber que hay gente que se dedican a eso, por otro lado creo y pienso que la labor de la policía es buena aunque debe de balancear todo lo que es la delincuencia con el narcotráfico no solo que se enfoquen en el narcotráfico.

2012

May 16

04:47 a.m

MANNY dice:

Deberian hechar preso a los ladrones y mandarlos a limpiar montes o el mismo lago. Las personas no hacen denuncias porque los ladrones les destruyen la casa o lastiman al que lo denuncie. Deberia de mandar al ejercit por lo menos un mes en toda managua tipo somoza o la mano blanca

2012

May 16

04:14 a.m

Asaltada tambin dice:

Es una realidad que se enfrenta dia a dia, yo trabajo en el sector de Altamira, ya ayer fui encañonada con un arma con tres compañeras de trabajo. El hombre pedia el telefono movil, pero fuimos salvadas por un grito de los señores que cuidan las calles de esa zona, el hombre huyo y en ese trayecto dicen que se iba cambiando la camisa por una de otro color en caso que hubiera denuncia lo imagino, Altamira cada vez esta peor!, justo al lado del pollo Tip Top de esta zona.

 

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