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Managua, 22 de enero, 2013
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Vida

La vida de Malia y Sasha

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Comentarios: 1
 
  • La historia de dos adolescentes en la Casa Blanca que, aun cuando están muy a la vista, están poco expuestas al mundo

 

 

 

Fabienne Faur/AFP

 

Malia, de 14 años, y Sasha Obama, de 11, no eran muy mayores cuando llegaron hace cuatro años a la Casa Blanca. Hoy se preparan para pasar, en los próximos cuatro años, a la adolescencia.

 

“Barack y yo nos damos cuenta de cómo pasa el tiempo viendo cuánto han crecido las niñas”, confesaba recientemente Michelle Obama, esposa del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en una entrevista en televisión.

 

Algo similar les ocurre a los propios estadounidenses.

 

Hace cuatro años la pequeña Sasha, la niña más pequeña en mudarse a la Casa Blanca desde “John John” Kennedy, trotaba por la Casa Blanca como mandaban sus siete años, mientras que Malia, ya más esbelta, apenas llegaba a los hombros de su madre con 10 años.

 

Cuatro años más tarde, Sasha, normalmente pegada a su padre en las fotos, tiene ya la silueta de una joven, mientras que su hermana mayor, cada vez más alta y delgada, con su 1.80 de estatura es casi más alta que el presidente.

 

“Estoy agradablemente sorprendida de ver hasta qué punto ellas son normales”, añadió Michelle Obama, al tiempo que confesó que se “preocupó por lo que sería la vida para ellas”.

 

El matrimonio Obama jamás dudó en hablar de sus hijas, a las que describen en las entrevistas como “unas niñas formidables, inteligentes, trabajadoras y preocupadas por los demás”, aunque siempre dispusieron todos los medios a su alcance para proteger sus vidas privadas, una regla que ha sido respetada por los medios de comunicación.

 

Durante cuatro años Malia y Sasha solo han aparecido ante las cámaras cuando sus padres lo han decidido: junto al árbol de Navidad, con el pavo durante la festividad de Acción de Gracias, en el escenario de la Convención Nacional Demócrata o en las subidas y bajadas de los aviones.

 

A LA MODA

 

Lo que sí se sabe es que todos los días acuden, debidamente escoltadas por el Servicio Secreto, a la escuela privada Sidwell Friends de Washington, y que Malia practica tenis, mientras que su hermana Sasha se decanta por el baloncesto.

 

Ninguna de las dos hermanas tiene cuenta en Facebook, pero tratan de llevar la vida normal de dos chicas de su edad, por lo que van a dormir a casas de amigas, han ido de colonias en vacaciones, son seguidoras de Beyoncé —que cantó en los festejos de la segunda investidura de su padre— y participan en competiciones deportivas.

 

Desde hace poco tiempo su vestuario es tan detallado como el de su madre, ícono de la moda en Estados Unidos, con la que comparten aparentemente el gusto por los cinturones, las faldas con volumen y las chaquetas de punto.

 

 

 

Comentarios | 1

2013

Ene 22

09:01 a.m

Dprez dice:

Se les olvido decir que se lavan los dientes antes de dormir, que les gusta la opera y que no comen dulces porque se los prohibe su madre, el mundo es de un lindo color rosa... Peeerrfectas las niñas pues...!"

 

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