Voz del Pueblo
En tiempos antiguos...
En tiempos antiguos nuestros padres nos enseñaron que debíamos estudiar, graduarnos, trabajar y formar una familia. En esos principios morales tan bonitos el hombre figura como cabeza de hogar y traspasa de generación en generación.
Actualmente vemos muchas madres solteras o divorciadas que trabajan para el sustento de sus hijos y sus respectivos cónyuges son profesionales con suficiente solvencia económica para mantener a sus vástagos, y no lo hacen por el puro egoísmo o celo profesional porque no aceptan que la mujer pueda llegar a ser igual o mejor que ellos en el ambiente social y profesional.
Estos individuos tienden a menospreciar y atacar ya sea con violencia física o verbal queriendo destruir la autoestima de estas mujeres poniendo obstáculos de todo tipo y evitando así que sus hijos se formen con estabilidad en un ambiente de amor donde logren escoger a personas emocionalmente sanas para formar sus futuros hogares.
Hago un llamado a todos estos padres imprudentes que siguen formando familias, sin cuidar de las otras que han dejado atrás destrozando pequeños corazones que crecerán con envidia, resentimiento y rencor. Así nunca lograremos una sociedad sana y equilibrada para trabajar por un fin común.
Dra. Astrid Sandoval Aguilar
Escríbame a esta dirección. 
|