#!/usr/bin/perl
use Mail::Sendmail;
require "cgi-lib.pl";
#variables que recibira de su forma
#los nombres dentro de $in (results, subject, etc) deben coincidir
&ReadParse;
$results = $in{'results'}; delete $in{'results'};
$subject = $in{'subject'}; delete $in{'subject'};
$sendto = $in{'sendto'}; delete $in{'sendto'};
$form = $in{'form'}; delete $in{'form'};
$website = $in{'website'}; delete $in{'website'};
delete $in{'submit'};
delete $in{'Submit'};
delete $in{'Reset'};
$url = $ENV{'HTTP_REFERER'};
$fecha = time();
&PrintError("No se especifico un email.") if ($sendto eq '');
&PrintError("No se especifico un subject.") if ($subject eq '');
&PrintError("No se especifico pagina de resultados.") if ($results eq '');
&send_an_email;
&send_a_redirect;
sub send_an_email
{
$date = &getDate;
$info = "Alguien ha llenado información en el formulario de $form:\n $url\ncon la siguiente información:\n";
$info .= "Date: $date\n";
$info .= "\n";
$info .= "\n";
foreach $key (keys(%in)) {
$info .= " $in{$key}\n";
}
$info .= "\n---Fin del mensaje---";
%mail = ( To => $sendto,
From => 'Foro La Prensa ',
Subject => $subject,
Message => $info
);
&sendmail(%mail) or die $Mail::Sendmail::error;
}
sub send_a_redirect
{
print "Location: http://$website/$results\n\n";
}
sub getDate{
@RealDay = ("Sun","Mon","Tue","Wed","Thu","Fri","Sat");
@RealMonth = ("Jan","Feb","Mar","Apr","May","Jun","Jul","Aug","Sep","Oct","Nov","Dec");
($sec,$min,$hour,$mday,$mon,$year,$wday,$yday,$isdst) = localtime (time);
$year += ($year < 90) ? 2000 : 1900;
$mins = (sprintf ("%02d",$min));
$daweek = $RealDay[$wday];
$month = $RealMonth[$mon];
#if ($TZ eq "") {
# offset in hours
#my $offset = sprintf "%.1f", (timegm(localtime) - time) / 3600;
#my $minutes = sprintf "%02d", ( $offset - int($offset) ) * 60;
#$TZ = sprintf("%+03d", int($offset)) . $minutes;
#}
$am = "AM";
$am = "PM" if($hour>12);
$hour -= 12 if($hour>12);
return "$daweek, $mday $month $year $hour:$mins $am -0600";
}
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Conscientización contra la contaminación acústica
Doraldina Zeledón Úbeda rrpp@upoli.edu.ni
Creemos que el primer paso para comenzar a desmantelar la jungla sonora en que se ha transformado el mundo moderno, es brindar a la sociedad información sobre este problema, tanto en forma sistemática, incluyéndola en los programas escolares de todos los niveles, como asistemática, a través de los medios de comunicación masiva. Federico Miyara
El ruido es característico de las grandes ciudades y países desarrollados. El transporte, la industria, el comercio, el aumento de la población, son sus principales causas. En Nicaragua, a pesar del subdesarrollo (o quizás por el subdesarrollo), la contaminación por ruido es cada día peor. Especialmente en la capital.
Hay varias razones: muchos de los vehículos están deteriorados, y no sólo tiran humo, también van dejando tras de sí el ruido de la máquina obsoleta, de las llantas, de las latas. Y por si fuera poco, el ruido de los “pitos” que muchas veces suenan sin motivo. Y vemos buses de transporte colectivo, con grandes bocinas, como “valor agregado”; y por dentro, una estruendosa discoteca para complacencia del conductor y confusión de los usuarios.
Se importan vehículos usados, ¿quién se preocupa por las normas de calidad que exigen a los países subdesarrollados? ¿quién certifica que no contaminarán el ambiente? Y en las industrias, ¿quién controla la calidad del ambiente sonoro? Los obreros seguramente están presionados por las normas de calidad; pero, ¿qué calidad de vida llevan? ¿y los conductores, los constructores? ¿a qué nivel sonoro están expuestos? Y seguramente desconocen los efectos del ruido en su salud. ¿Cuántos están quedando sordos paulatinamente?
Entre los efectos que causa el ruido, está la hipoacusia profesional, debida a la pérdida permanente de la audición, causada por la exposición durante años, a altos niveles de ruido en el trabajo (Federico Miyara, Control de Ruido). Otros efectos, señalados por varios autores, entre médicos y especialistas en acústica son: dolor de cabeza, interferencia en la comunicación y en el sueño, estrés, retraso en el aprendizaje, problemas en el sistema circulatorio, en la digestión; problemas de equilibrio, aceleración del pulso, fatiga, incremento en la frecuencia respiratoria, etc.
El ruido no depende necesariamente del desarrollo, sino de la educación, de la conciencia sobre estos problemas, de la cultura de paz, que no sólo significa ausencia de guerra, sino que esta agresión sonora, por lo general inadvertida, y hasta bienvenida, también deteriora la salud. Depende de establecer normas de calidad no sólo para los productos, también para quienes realizan esos productos. Depende de una información y educación sobre la contaminación acústica. De establecer normativas y niveles límites de ruido para las diferentes actividades y ambientes.
Debido a estos problemas, y a que el ruido nos afecta a todos, en el trabajo, calle, supermercado, mercado, barrios, aeropuerto, etc., desde 1997 se celebra el Día Internacional de la Concientización Contra la Contaminación Acústica. En Nicaragua aún no lo hacemos.
El objetivo es realmente ése: que seamos conscientes del ruido que producimos y del ruido que permitimos, que nos demos cuenta de que el ruido sí afecta la salud, que es un contaminante más. Pero no sólo hay que estar conscientes.
¿QUÉ HACER?
Uno de los factores para la contaminación acústica es la falta de información y de conciencia sobre los efectos que produce el ruido; la falta de respeto al derecho de los demás a la tranquilidad, a su intimidad, a gozar de un ambiente saludable
Por lo tanto, el Día de la Concientización Contra la Contaminación Acústica, deberíamos reflexionar sobre los ruidos que hacemos en nuestra casa, en el trabajo, y cómo afectan a los demás. Pero no sólo reflexionar, también hacer las actividades menos ruidosas. Hay varias recomendaciones de organizaciones que luchan contra la contaminación acústica: bajar el volumen a los equipos de sonido, televisores, radios, etc.; no sonar las bocinas de los vehículos, salvo que sea necesario; evitar conductas ruidosas, como gritos, portazos, hablar en voz alta.
Pero también hacer conciencia en los demás, reunirnos en el trabajo, en la universidad, en el vecindario. Analizar qué podemos hacer desde ahora, investigar qué normativas existen. Cómo hacer una denuncia de un lugar o actividad ruidosa. Y sobre todo, organizarnos para velar por nuestros derechos, a falta de ordenanzas y leyes.
La autora es catedrática universitaria. 
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