#!/usr/bin/perl
use Mail::Sendmail;
require "cgi-lib.pl";
#variables que recibira de su forma
#los nombres dentro de $in (results, subject, etc) deben coincidir
&ReadParse;
$results = $in{'results'}; delete $in{'results'};
$subject = $in{'subject'}; delete $in{'subject'};
$sendto = $in{'sendto'}; delete $in{'sendto'};
$form = $in{'form'}; delete $in{'form'};
$website = $in{'website'}; delete $in{'website'};
delete $in{'submit'};
delete $in{'Submit'};
delete $in{'Reset'};
$url = $ENV{'HTTP_REFERER'};
$fecha = time();
&PrintError("No se especifico un email.") if ($sendto eq '');
&PrintError("No se especifico un subject.") if ($subject eq '');
&PrintError("No se especifico pagina de resultados.") if ($results eq '');
&send_an_email;
&send_a_redirect;
sub send_an_email
{
$date = &getDate;
$info = "Alguien ha llenado información en el formulario de $form:\n $url\ncon la siguiente información:\n";
$info .= "Date: $date\n";
$info .= "\n";
$info .= "\n";
foreach $key (keys(%in)) {
$info .= " $in{$key}\n";
}
$info .= "\n---Fin del mensaje---";
%mail = ( To => $sendto,
From => 'Foro La Prensa ',
Subject => $subject,
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);
&sendmail(%mail) or die $Mail::Sendmail::error;
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sub send_a_redirect
{
print "Location: http://$website/$results\n\n";
}
sub getDate{
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@RealMonth = ("Jan","Feb","Mar","Apr","May","Jun","Jul","Aug","Sep","Oct","Nov","Dec");
($sec,$min,$hour,$mday,$mon,$year,$wday,$yday,$isdst) = localtime (time);
$year += ($year < 90) ? 2000 : 1900;
$mins = (sprintf ("%02d",$min));
$daweek = $RealDay[$wday];
$month = $RealMonth[$mon];
#if ($TZ eq "") {
# offset in hours
#my $offset = sprintf "%.1f", (timegm(localtime) - time) / 3600;
#my $minutes = sprintf "%02d", ( $offset - int($offset) ) * 60;
#$TZ = sprintf("%+03d", int($offset)) . $minutes;
#}
$am = "AM";
$am = "PM" if($hour>12);
$hour -= 12 if($hour>12);
return "$daweek, $mday $month $year $hour:$mins $am -0600";
}
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Especial
Minas antipersonales, verdugos del campo
 | El conflicto armado sigue dejando secuelas. Al menos 511 personas han quedado lisiadas al pisar minas antipersonales sembradas en el territorio nacional en los ochenta, la mayoría pertenece a la zona norte del país. Los esfuerzos del país por dejar atrás este flagelo continúan, pues aunque se han eliminado más de 80,000 de las 135,643 minas plantadas, falta eliminar el 40 por ciento
y reinsertar a las víctimas de la posguerra, para terminar
de ponerle la “tapa al perol”, como expresa el ministro de Defensa José Adán Guerra, y finalizar el capítulo de las luchas armadas |
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Nohelia González nohelia.gonzalez@laprensa.com.ni
Los ecos del conflicto armado que desangró Nicaragua durante la década de los ochenta, continúan escuchándose, ahora en las víctimas de las minas antipersonales plantadas en el territorio nacional por el Ejército y los contras.
Un registro iniciado por la Organización de Estados Americanos, en Nicaragua, a mediados de los noventa, reporta un total de 511 víctimas de minas, de ellas 381 eran civiles, en su mayoría campesinos en labores agrícolas, recolectando alimentos o llevando agua.
Unos 130 eran militares, de los cuales 40 sufrieron percances en labores de desminado. De esos la mayoría sufrió accidentes después de 1990.
De 145 municipios existentes en esa época, 70 fueron sembrados con minas antipersonales y antitanques. Según la Comisión Nacional de Desminado, creada en 1997, y que inició operaciones en 1998 bajo la dirección del Ministerio de Defensa. Existe un total de 614 áreas de peligro en el país.
La zona de mayor concentración de minas es el Norte, particularmente Nueva Segovia, donde se registran 240 áreas de peligro, aquí también se reportan 191 del total de víctimas; le sigue el departamento de Jinotega, con 57 áreas de peligro, y específicamente el municipio de Wiwilí que reporta 51.
Para el ministro de Defensa, José Adán Guerra, quien encabeza la Comisión Nacional de Desminado, la existencia de minas antipersonales “es un problema social, es un problema que incide en el desarrollo y lacera la dignidad humana”.
Por ello, explicó Guerra, la comisión que encabeza impulsó una política de desminado humanitario que es una política de Estado, “es decir, que trasciende más a la acción de cualquier gobierno, conscientes de que éste es un problema social, que incide en el desarrollo económico de las poblaciones donde se han sembrado minas”.
MINAS BLOQUEAN DESARROLLO LOCAL
Las comunidades de Zacatera, Las Pampas y Linda Vista, en Jalapa, Nueva Segovia, no pueden beneficiarse de escuelas ni centros de salud debido a que las zonas ideales para el proyecto están minadas.
El vicealcalde de Jalapa, José Tomás González reconoce que el principal problema del campo son las minas. Señala que en ocasiones ha pasado que tienen los fondos, y al buscar el terreno para construir la obra “desgraciadamente nos hemos dado cuenta que el lugar adecuado para esa escuela y ese centro de salud está minado, ya hay varios proyectos que se han detenido por eso”.
González señala que el miedo a caer en una mina hace presa a los campesinos que trabajan como jornaleros en la zona. No hace mucho tiempo —recuerda— visitó una comunidad donde unos campesinos limpiaban caña, “pero iban con miedo, y les digo: ‘¡Ideay, no avanzan nada ustedes, y miré que les gano al machete!’, entonces me dicen: “Lo que pasa es que aquí todo está minado y nosotros estamos trabajando aquí por la gana de comer, pero vamos ahí con cuidado porque de un momento a otro nos podemos morir”.
COMPROMISO DE PAÍS
En diciembre de 1997 Nicaragua fue uno de los países firmantes de la Convención de Ottawa que prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de minas antipersonales y luego el 30 de noviembre de 1998 la ratificó.
El titular de Defensa, José Adán Guerra, explicó que el compromiso adquirido por Nicaragua incluía la remoción y destrucción de 135,643 minas antipersonales sembradas en el país por el Ejército y la Resistencia Nicaragüense.
Desde 1989 el Ejército y luego desde 1994, con la Organización de Estados Americanos, han logrado eliminar 81,348, casi el 60 por ciento del total. La meta, según Guerra, es que al año 2005 se hayan erradicado totalmente.
SOBRECUMPLIMIENTO
Nicaragua ha sobrecumplido la meta de destrucción de minas, pues a la fecha no queda ninguna de las 133,435 minas que tenía almacenadas el Ejército.
Con base en la política de desminado humanitario, a partir de ese año, la Comisión de Desminado reorienta sus esfuerzos en función de darle un nuevo enfoque, “porque estamos convencidos de que aun cuando removamos y destruyamos la última mina el problema va a quedar latente con todas las víctimas sobrevivientes de este problema”.
Y es en este último aspecto que el Ministro reconoce que se debe fortalecer la rehabilitación y reinserción de víctimas de minas, para que en conjunto con la eliminación de las minas termine de poner “la tapa al perol” que permita pasar el capítulo de la guerra en el país.
EN BUSCA DE FONDOS
El ministro de Defensa, José Adán Guerra, viajará el 18 de octubre a la sede de la Organización de Estados Americanos, donde con apoyo del Secretario General, César Gaviria, instará a la comunidad donante tradicional y a potenciales donantes, a financiar la continuidad del programa de desminado y de reinserción de víctimas de minas. Según Guerra, se requieren 10 millones de dólares para el seguimiento del programa.
DIFERENCIA EN LOS DATOS DE OBJETIVOS MINADOS
Datos de la Comisión Nacional de Desminado, provenientes del Ejército de Nicaragua, refieren que el total de minas sembradas en Nicaragua fueron ubicadas en 991 objetivos, entre ellos puentes (39) torres de alta tensión (323) plantas energéticas (3), estaciones repetidoras (2), almacenes (4), un centro industrial, asentamientos o cooperativas (20), campos de antenas (2) destacamentos aéreos (2), objetivos militares (5) y en las fronteras norte (425) y sur (159).
Pero las cifras referidas a las torres eléctricas no coinciden con las que cuenta la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica. En un memorando interno del 12 de agosto de 2002 se hace referencia a que en 1985 fueron minadas las bases de 548 torres de alta tensión en el Centro, Norte y Sur del país.
“A éstas se sumó el minado de los alrededores de la Planta Centroamérica y las Subestaciones Yalagüina, El Tuma y La Gateada, el propósito era garantizar la integridad de las mismas”.
Y agrega que aunque el Ejército afirma haber concluido con el desminado de las líneas, éstas aún no han sido certificadas por el personal de Empresa Transmisora de Energía. Asimismo, añade que las subestaciones aún no han sido totalmente desminadas. La Planta Centroamérica y Yalagüina fueron certificadas, no así la subestaciones de La Gateada y El Tuma.
Además: VER GRÁFICO Incursionado en la zona de peligro La fe mueve montañas Minas lo afectan por partida doble 
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