LUNES 6 DE DICIEMBRE DEL 2004 / EDICION No. 23654 / ACTUALIZADA 02:30 am





EL HUMOR DE



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El 2004 fue un año negro para los profesionales
Ni Padilla ni Mayorga salvaron el año

Gerald Hernández

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El 2004 fue un año de poco brillo para los atletas profesionales nicaragüenses. Los dos “grandes” fallaron: Ricardo Mayorga puso muy temprano la cara ante Tito Trinidad y le costó la pelea, mientras que Vicente Padilla estuvo dos meses en el taller de reparaciones por una lesión en el brazo, pero aún así, ambos fueron los generadores de las mayores expectativas y emociones.

Mayorga tuvo un espectacular tercer round ante Trinidad, la noche del 2 de octubre en el Madison Square Garden de Nueva York, pero el boricua aguantó los bombazos del “Matador” y terminó imponiéndose por demolición en ocho asaltos, a pesar de la resistencia del nica que se estrenaba en las 160 libras.

Rosendo Álvarez derrotó al Beibis Mendoza en esa misma cartelera, pero dejó escapar el título en la báscula al no poder marcar las 108 libras.

Padilla perdió casi la mitad de la temporada y únicamente pudo conseguir siete victorias con los Filis de Filadelfia en las Grandes Ligas, al ser limitado a 20 aperturas, es decir 15 inicios menos de las que regularmente hace un abridor en una temporada completa.

El chinandegano que hace zumbar la pelota consistentemente a 97 millas por hora, tuvo un mes de mayo de cuatro victorias, entre ellas una sobre Randy Johnson, y finalizó con balance de siete triunfos y siete fracasos, más efectividad de 4.53 con 82 ponches 115.1 entradas en las Ligas Mayores.

Fue un año discreto para el derecho que ganó 2.6 millones de dólares, pero por los niveles donde se movió y algunos momentos de inspiración, como su trabajo de siete ceros ante Milwaukee el 27 de agosto, o antes, el de cinco hits y una carrera en seis episodios contra Arizona para superar en un mano a mano a Johnson, fue el menos discreto atleta entre los profesionales.

Además, hay un gesto de Padilla muy significativo que ayuda a inclinar la balanza a su favor y fue su disposición para lanzar en la Liga Nicaragüense de Beisbol Profesional.

Padilla fue la figura en la cual la Profesional se apoyó para hacer su lanzamiento. Los fanáticos chinandeganos disfrutaron de dos salidas de su estrella, que luego volvió a aparecer en escena para tirar en el Juego de Estrellas.

EL RESTO

Los lanzadores Oswaldo Mairena, William Juárez y Julio Ráudez no anduvieron en los niveles de Padilla, Mayorga o Rosendo, pero hicieron ruido.

El zurdo Mairena tuvo un gran año en el beisbol mexicano con los Diablos Rojos al obtener siete triunfos y luego cargar con el equipo en los play offs. Además, fue pieza importante del Chinandega en el último Campeonato Nacional y ahora en la Profesional.

Juárez inició el año forjando un juego sin hit ni carrera de siete innings ante el Estelí, con adorno de 14 ponches, ocho de ellos consecutivos. Luego en las Ligas Menores tuvo un impactante arranque en Clase A que le sirvió para ser promovido a Doble A, estableciéndose como uno de los mejores prospectos de los Diamondbacks de Arizona.

Juárez tuvo como principal estadística sus 115 abanicados en 122 entradas.

Julio Ráudez siempre ha sido un lanzador de primera categoría en nuestra liga y este año en las menores logró el salto que siempre soñó, al lanzar en Triple A con la organización de San Francisco.

Gonzalo López tuvo el mejor año entre los nicas en las menores al conseguir ocho victorias, con 109 ponches en 100.2 entradas en Clase A. El derecho firmado por 725 mil dólares hace cuatro años, regresó a la élite de los prospectos de los Bravos de Atlanta.

Tampoco se puede dejar fuera de la pelea a Franklin Sánchez, quien llevó al San Fernando a la coronación y en República Dominicana estuvo literalmente invencible, al compilar ocho éxitos sin derrota con una brillante efectividad de 1.53, además de recetar 51 ponches en 47 entradas.

Y entre los bateadores no hay forma de ponerle un pie adelante a Jimmy González, quien ganó el título de bateo de la Copa Nicaragua con 489 puntos y luego viajó a la Liga del Norte de Sonora en México para jugar con los Rojos de Caborca, con quienes voló por los 430 puntos.

Un artillero más que puede figurar es Ofilio Castro, el líder de bateo con Estelí en el anterior torneo nacional y que luego en las menores tuvo su mejor año como bateador con los Expos en Clase A corta, y ahora está luciendo bien con el
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