Una vieja lucha que vuelve
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la anulacion del reconocimiento a la seleccion catalana de hockey sobre patines despues de ganar el mundial b renovo un viejo conflicto en españa: el de las selecciones autonomicas. |
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El 27 de marzo último ha quedado muy lejos. Por momentos, parece como si formara parte de una historia antigua. Sin embargo, sólo han transcurrido ocho meses y un cúmulo de hechos trascendentes… Aquel día, la Federación Internacional de Hockey sobre patines reconoció oficialmente a la selección de Cataluña, lo que provocó, tres días más tarde, la airada protesta de la federación española y la renuncia de su presidente. En octubre, el equipo catalán logró un impacto importante: ganó el Mundial B tras vencer en la final a Inglaterra por 6-0. Era un resultado esperable teniendo en cuenta que Portugal, Italia, España y Argentina son las grandes potencias en este deporte y Cataluña es uno de los lugares en los que mejor se juega dentro de España. La victoria causó un fuerte impacto en Cataluña y miles de ciudadanos salieron a las calles a festejar la victoria. Era mucho más que un triunfo en un deporte que, vale reconocerlo, no es enormemente popular. Se trataba de un momento bisagra en una vieja disputa: la de las autonomías españolas por tener sus propios representantes. Y era evidente que, a partir de la trascendencia que había tenido, ese hecho iba a traer consecuencias. Cuatro días después del festejo catalán, los responsables del Partido Popular acusaron al gobierno de la Generalitat de haber “comprado” la autorización de la federación de hockey. Y hace pocos días, se concretó la decisión que los catalanes más temían: la federación internacional les revocó la autorización provisoria que les había permitido disputar el Mundial B y excluyó a Cataluña de sus registros.
Este breve resumen de meses de discusiones, discursos encendidos, acusaciones y manifestaciones populares puede parecer una historia aislada. Sin embargo, por estas horas divide al deporte español y, por qué no, a buena parte de los sectores políticos. En el horizonte, se venía un choque que ponía nerviosos a varios: en el próximo Mundial, a disputarse en agosto en San José, Estados Unidos, podían enfrentarse España y Cataluña. “¿Qué va a hacer usted con respecto a esto?”, le preguntó Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular, a su vencedor en las últimas elecciones presidenciales José Luis Rodríguez Zapatero en el Pleno del Congreso. El presidente español aseguró que iba a hacer cumplir la ley del Deporte “que determina con claridad que son las federaciones españolas las que representan oficialmente a nuestro país en las competiciones internacionales". El partido ya no será posible, pero la polémica está instalada. Incluso, algunos sectores catalanes sostienen que desde Barcelona se debe restar apoyo a la candidatura de Madrid 2012 en respuesta a la presión que ejerció el gobierno central sobre la federación de hockey para que le quitara el reconocimiento a Cataluña. Sin embargo, la historia dice que Madrid en pleno apoyó a Barcelona en su candidatura para 1992. Y por eso, algunas instituciones deportivas catalanas salieron en respaldo de Madrid.
De hecho, el último domingo, el Espanyol de Barcelona y el Atlético de Madrid salieron al campo con una bandera que lo dejaba claro (foto). Pero no todos piensan igual…

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