Tras la frontera
El mundo de los migrantes
MÁS TRABAJADORES EXTRANJEROS
La Encuesta de Hogares de Costa Rica 2004, divulgada la semana pasada, indica que actualmente laboran en este país 168 mil extranjeros, lo que significa un aumento del 10.2 por ciento del total de ocupados del país, con relación al año anterior. Entre ellos, 108 mil trabajadores son inmigrantes nicaragüenses, pero estas cifras no incluyen a las personas que tienen seis meses de haber llegado a Costa Rica. (Josué Bravo).
NICAS PUEDEN DECIDIR AFUERA
En Costa Rica más de 24 mil nicaragüenses se han nacionalizado este año, lo que indica que junto a los costarricenses tienen el derecho de elegir al próximo Presidente de Costa Rica en las próximas elecciones del 2006. (Josué Bravo).
CONTRATISTAS INCUMPLEN
El gerente técnico del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé), Luis Zamora, dijo que esa institución coordina con la Dirección General de Migración y Extranjería un plan para que los finqueros contraten a recolectores extranjeros, principalmente nicaragüenses, con permisos de trabajo para garantizarles seguridad y salud, pero aseguró que hasta el momento esta normativa no es cumplida por los contratistas. Dijo que el Icafé “inició un programa de sensibilización social entre los dueños de las fincas, para que habilitaran albergues para las familias de los recolectores, y éstos a su vez se garantizaran el trabajo”. (Josué Bravo).
REFUGIADOS CUBANOS
Veinte refugiados cubanos que se encuentran en Costa Rica desde la semana pasada, procedentes de Guantánamo, realizan gestiones legales para insertarse en el mercado laboral de este país. Las autoridades costarricenses consideran que los cubanos no serán una carga para el Estado, ya que entre ellos hay profesionales que pueden brindar ayuda al país y además “el Gobierno de Estados Unidos les ayudará económicamente mientras se adaptan y empiezan una nueva vida”, dijo Rogelio Ramos, Ministro de Seguridad Pública. (Josué Bravo).
CONFINAN A INMIGRANTES
Un aviso de una niña alertó a las autoridades de que 19 inmigrantes fueron confinados contra su voluntad, sin alimentos ni agua, durante varios días en la ciudad de Houston, Texas, en una casa que fue descrita como sucia. Tres de las víctimas fueron hospitalizadas el miércoles para atenderlas por enfermedad o debilidad, después que agentes del alguacil del condado de Harris hicieran el descubrimiento. Los inmigrantes, oriundos de El Salvador, Honduras y México, dijeron a las autoridades que habían sido confinados en la casa ubicada en el sector East End durante tres días. Los agentes de la Oficina del Alguacil del 6to. Distrito informaron que se detuvo a cinco sujetos, los cuales podrían enfrentar cargos de contrabando, mientras que seis más lograron escapar. Un delator dijo a los agentes que vio a una niña de 8 años a través de una ventana de la casa, y ella le dijo que había gente cautiva en la residencia. A la mañana siguiente, el hombre informó a las autoridades sobre sus sospechas. Los agentes que entraron a la casa vieron a los inmigrantes sentados en el suelo en condiciones de suciedad. Algunos de los inmigrantes dijeron que habían pagado hasta 6,000 dólares para ir a Houston y que estaban esperando un transporte adicional. Mencionaron que cuatro personas no les permitían salir de la casa, incluyendo dos que portaban armas y uno que recaudó el dinero. (AP).
POLÉMICA POR LEY EN ARIZONA
Una ley inmigratoria en el estado de Arizona, que iba a entrar en vigencia el miércoles pasado, quedó aplazada tras una orden judicial interpuesta un día antes. La propuesta 200, aprobada hace unas semanas y que busca reducir los beneficios que reciben los inmigrantes ilegales, iba a ser firmada por la gobernadora Janet Napolitano, según lo indicó ella misma. Señaló que no lo hará porque un juez federal emitió una orden que prohibiría la entrada en vigencia de la medida antes del 22 de diciembre, cuando se realizaría una audiencia de un grupo que se opone a la medida.
CONTRABANDO DE INMIGRANTES
El primo de una de las tres personas juzgadas por su papel en el intento de contrabando de inmigrantes más desastroso de la historia de Estados Unidos, dijo en Houston, Texas, que su pariente ocultaba y alimentaba a inmigrantes ilegales introducidos en el país. Los fiscales dijeron en sus alegatos iniciales el martes que Víctor Jesús Rodríguez, Claudia Carrizales de Villa y Fredy Giovanni García Tobar formaban parte de una banda de contrabandistas que trató de transportar a un grupo de más de 70 inmigrantes desde el sur de Texas hasta Houston en mayo del 2003. Encerrados en un contenedor, los inmigrantes sucumbieron a la falta de aire y temperaturas que llegaron a los 78 grados Celsius (173 Fahrenheit), según las autoridades. El camión fue abandonado en una estación de servicios cerca de Victoria, unos 160 kilómetros (100 millas) al suroeste de Houston. Las autoridades encontraron 17 inmigrantes muertos en el camión. Dos murieron después. El fiscal Daniel Rodríguez dijo que el camión se convirtió en una “cámara de la muerte”. Víctor Rodríguez, Carrizales y García Tobar enfrentan cada uno 58 cargos por alojar y transportar inmigrantes ilegales. De ser culpables, podrían ser condenados a cadena perpetua. Las víctimas, entre ellas un niño mexicano de cinco años, murieron de deshidratación, hipertermia y asfixia. Los inmigrantes eran mexicanos, centroamericanos y dominicanos. (AP).

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