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Portada Literaria

El viejo y el mar:
Una concepción angustiosa de la existencia
Pablo Sanabria L./(Abogado)
Cuando en mi adolescencia leí por primera vez El viejo y el mar de Ernest Hemingway, no pude cerrar el libro hasta terminarlo. Desde entonces lo he re-leído varias veces y cada vez que lo hago me conmuevo como al principio. Esta es una obra fascinante por varias razones. Primero, porque está bien escrita. Cada adjetivo y cada sustantivo es como una nota musical en la partitura de una obra musical grandiosa. Nada es allí superfluo. Nada está de más. Segundo, porque El viejo y el mar plantea el problema fundamental de la razón de la existencia humana. La historia de Santiago, un viejo pescador cubano, expresa el desconcierto del autor ante la complejidad de la vida. Tercero, porque la historia enaltece el amor y la amistad representados en la relación de Santiago y su joven amigo “Manolín”, talvez como lo único que en la vida no necesita explicaciones.
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